Hay un pueblo en Badajoz que todavía no sale en todas las listas de escapadas y está a punto de convertirse en el plan favorito de los que viajan con el estómago. Castuera, en la comarca de La Serena, esconde un restaurante recomendado por la Guía Michelin, una despensa de cerdo ibérico que enamora y hasta un museo dedicado al turrón. Apunta, porque este rincón pacense lo tiene todo para un fin de semana redondo.
El restaurante que ha puesto a Castuera en el mapa
El culpable de que este pueblo de Badajoz suene cada vez más es el restaurante Artigi, en la carretera Ronda de Castuera. Lo abrió en julio de 2022 el chef Emilio Nogales, un casterueño de apenas 25 años que dejó las cocinas de Martín Berasategui, Toño Pérez y Paco Roncero para cumplir un sueño en su tierra.
Hoy, con Antonia Carmona al frente de la sala, Artigi aparece como recomendado en la Guía Michelin. La carta juega con la tradición extremeña y algún toque exótico: perdiz al modo de Alcántara desmigada con foie, steak tartar de vaca retinta con shitake y togarashi, o guisantes lágrima con calamar y huevo de gallina azul extremeña.
Si quieres probar lo mejor de la casa, el menú degustación cuesta 70 euros e incluye joyas como la pizzeta de queso de oveja, guanciale, tomate y albahaca, el Wellington de remolacha asada con yogur de oveja merina, o su famosa croqueta con jamón D.O. Ibérico de bellota. La favorita de los que repiten, , según comentan en la sala.
La despensa de Castuera: ibérico, queso y una oda al turrón
Pero Castuera no es solo restaurante. Los jamones, lomos y morcones de cerdo ibérico de la zona entran en la Denominación de Origen Dehesa de Extremadura, criados en libertad en las dehesas de encinas que rodean el pueblo. Aquí el ibérico no es un capricho, es paisaje.
Otro imprescindible es el queso con Denominación de Origen Queso de La Serena, nacido de la leche de oveja merina y de una tradición trashumante que pasa de generación en generación. Cremoso, intenso y perfecto para volver a casa con la maleta llena.
Y si hay un dulce que identifica a Castuera es el turrón. Se sigue elaborando con almendras enteras y miel, entre la tradición y las fábricas modernas. Tal es la devoción que el pueblo tiene su propio museo dedicado al turrón y a las manos que lo elaboran. Es visita obligada, , sobre todo si viajas con niños.
Comer en Castuera es un plan redondo: alta cocina con raíces, embutidos de dehesa y un dulce que merece su propio museo.
Por qué esta escapada merece la pena (y cuándo ir)
El turismo rural con sabor no es moda pasajera. Castuera lo tiene todo a un tiro de piedra: historia romana, dehesas infinitas y una mesa que va desde el menú del día hasta la alta cocina. Además, el cordero lechal de los llanos de La Serena es otro de esos productos que piden a gritos una parada.
La mejor época para ir es cualquiera en la que apetezca comer sin prisas, aunque el otoño y la primavera regalan temperaturas perfectas para pasear y hacer sobremesa. Consulta disponibilidad y precios en el restaurante y en los productores locales antes de lanzarte, porque los cupos cambian según la temporada.
En resumen, una escapada a Castuera sabe a dehesa, a queso de oveja y a ese turrón que ya querrás llevarte a casa. Comer bien, bonito y barato no es un mito en esta esquina de Badajoz.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Restaurante Artigi
- 📍 Ubicación: Ctra. Ronda de Castuera, Castuera (Badajoz)
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Cocina de autor con producto extremeño
- 💰 Precio medio: Menú degustación 70 euros (carta variable)



