Los museos más raros de España invitan a un plan cultural tan fresco como sorprendente: orinales, naipes, plátanos o queso manchego marcan el recorrido. Cuando el calor aprieta, esta ruta por museos curiosos de España se convierte en una alternativa perfecta para salir de los circuitos de siempre.
España suma más de 1.500 museos y colecciones museográficas repartidos por todo el territorio. Dentro de esa cifra conviven los grandes templos del arte con espacios pequeños y asombrosos: algunos de los más insólitos están fuera de los circuitos tradicionales y merecen tanto o más una visita.
El insólito Museo del Orinal: 1.350 piezas con historia
La primera parada de esta ruta es el Museo del Orinal en Ciudad Rodrigo, Salamanca. El recinto reúne más de 1.350 piezas procedentes de 29 nacionalidades, fabricadas en barro, cerámica, cristal e incluso metales nobles como el oro y la plata.
La semilla de este museo la plantó José María del Arco Ortiz, conocido como Pesetos, tras hallar unos recipientes antiguos durante unas obras. Lo que empezó como un descubrimiento casual se convirtió en una colección que hoy rinde homenaje a un utensilio cotidiano. Una joya poco conocida.
El recorrido también repasa la historia de la higiene, con apuntes que sorprenden: en 1856 el papel comenzó a venderse por folios en las tiendas de ultramarinos, antes de la llegada de la celulosa en 1928 y del formato de rollo en 1931. El antiguo gerente, Genaro Hernández, lo resumía con una frase rotunda: este utensilio es el más utilizado y merece un homenaje.
De los naipes al queso manchego: cuatro paradas más
En Vitoria, el Palacio de Bendaña acoge el Museo Fournier de Naipes de Álava, un tesoro que custodia alrededor de 20.000 barajas de todo el planeta. La técnica del centro, Edurne Martín, detalla que el cuidado de las tintas y del papel exige una iluminación controlada y condiciones estables de temperatura.
Hay museos que se visitan por curiosidad y acaban ganándote por su historia. Estos espacios son pequeños, sí, pero esconden relatos de vida cotidiana y tradición.
La baraja española también esconde detalles fascinantes: el as de oros lleva impresa la palabra Vitoria, una firma que recuerda que la fábrica de naipes está establecida en la ciudad desde 1870. Esa historia del diseño y de la imprenta se puede seguir sala a sala.
El archipiélago canario aporta una parada muy dulce: el Museo del Plátano en Tazacorte, en la isla de La Palma. Herramientas tradicionales, fotografías históricas y una visita virtual explican cómo el cultivo local se transformó en un emblema exportador que define el paisaje insular. No es casualidad.
La tradición agrícola continúa en Zamoranos, pedanía de Priego de Córdoba, donde desde 2010 abre sus puertas el Museo de la Almendra. Antiguas máquinas de partir, aperos y paneles muestran cómo este fruto seco ha sustentado a familias de la comarca y se ha convertido en un ingrediente clave del mazapán y de los dulces de convento.
El itinerario cierra en Manzanares, Ciudad Real, con el Museo del Queso Manchego, fundado en 2014. El edificio, una casa solariega manchega del siglo XVII reformada a finales del XIX, conserva baldosas hidráulicas, cancelas y su característica montera de cristal sobre el patio central.
Por qué estos museos merecen una escapada fresquita
Lo interesante aquí no es solo lo insólito de cada colección. Estos museos comparten una manera de contar la vida cotidiana, la agricultura y la artesanía con orgullo y cercanía. Son planes ideales para una escapada cultural fuera de lo habitual, sobre todo en los meses de calor, cuando sus salas suelen ofrecer un respiro tranquilo. Y merece la pena.
El Museo del Orinal, por ejemplo, convierte un objeto funcional en un relato sobre la intimidad y el paso del tiempo. El Fournier muestra que una baraja es mucho más que un juego: es un documento de la historia del diseño y del comercio. Y la ruta agrícola, del plátano a la almendra y al queso, conecta con el territorio y con quienes lo trabajan. La ruta también demuestra que no hace falta viajar lejos para encontrar historias que emocionan.
Para organizar la visita conviene revisar los horarios en la web oficial de cada museo, porque algunos espacios pequeños abren en en verano con calendarios específicos. La mayoría están pensados para recorrerse en una mañana, lo que permite combinar dos o tres paradas si se viaja por Salamanca, Castilla y León, Canarias, Andalucía o Castilla-La Mancha. Si viajas con niños, esta mezcla de objetos cotidianos y colecciones sorprendentes funciona especialmente bien. Merece la pena.
Ficha técnica
- Título: Ruta por los museos más raros de España.
- Autor o autora: Varios: colecciones de José María del Arco Ortiz, Museo Fournier y otros.
- Qué puedes ver: Orinales históricos, 20.000 barajas de naipes, historia del plátano, la almendra y el queso manchego.
- Recinto y ciudad: Ciudad Rodrigo (Salamanca), Vitoria, Tazacorte (La Palma), Zamoranos (Córdoba) y Manzanares (Ciudad Real).




