La factura de la luz de agosto viene con una subida de más del 20% frente al año pasado. Si tienes tarifa regulada o el aire acondicionado no ha parado en toda la ola de calor, el recibo se nota.
Vamos por partes. En los 21 primeros días de agosto, un usuario medio con la tarifa regulada (el denominado PVPC, Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) acumula un recibo de 61,33 euros, según el comparador de la CNMC consultado por Europa Press. Hace un año, ese mismo periodo costaba 50 euros. La diferencia es de más de 11 euros y el incremento supera el 22%.
El dato viene de un consumidor tipo con 4,4 kilovatios de potencia contratada y un consumo anual de 3.900 kilovatios hora, repartido entre hora punta, llana y valle. No es un caso extremo: es la referencia que usa la propia CNMC para medir lo que paga una casa normal.
¿Y respecto a julio? El recibo ya había pegado un buen bote y agosto añade otro 8%, unos 4,6 euros más. Tres semanas de calor y de de aire acondicionado encendido valen dinero.
Aquí viene lo importante: la subida no afecta igual a todo el mundo. Los hogares con tarifa regulada PVPC son los primeros en notar el golpe, unos ocho millones, porque el precio se actualiza directamente con el mercado. Quien está en el mercado libre depende de lo pactado con su comercializadora.
La tarifa regulada ya sube más de un 22% en tres semanas, y el gas empuja el precio justo en las horas sin sol.
Cuánto sube la factura y por qué se ha encendido el precio
El precio mayorista de la luz, el llamado pool, registra una media diaria de más de 124 euros por megavatio hora en los 23 primeros días de agosto. Es el nivel más alto desde febrero de 2023. Se han visto días por encima de los 100 euros durante casi todo el mes, con solo dos excepciones.
Las horas centrales del día, con mucha solar, han llegado a marcar precios cercanos a cero o incluso negativos. Pero por la noche la historia cambia: sin fotovoltaica, entran los ciclos combinados de gas y las máximas escalan cerca de 200 euros/MWh. Traducido: el precio depende de si en cada momento hay que quemar gas o no.
Y el gas no ayuda. La cotización del gas natural en el mercado español, el Mibgas, lleva todo agosto al alza por la incertidumbre sobre las rutas de suministro de Oriente Medio, las reservas europeas de cara al invierno y la demanda eléctrica del verano. Ya supera los 65 euros por megavatio hora.
El recibo no perdona en agosto.
Así afecta a tu tarifa: PVPC, mercado libre y la letra pequeña fiscal
Si estás en la tarifa regulada, el encarecimiento se traduce en el recibo casi en tiempo real, aunque desde 2024 el cálculo del PVPC ya no se casa solo con el pool diario. Se incorpora una cesta de precios a medio y largo plazo para suavizar los sustos. Desde 2026, el peso de los mercados de futuros en esa cesta es del 55%.
Eso explica que no veas la factura duplicada aunque el pool se dispare, pero no evita el golpe: la subida de agosto se apoya precisamente en esa tensión del gas y de los mercados de futuros. La mayoría de los hogares acogidos a la tarifa regulada sufre de forma directa la escalada.
En el mercado libre, todo depende del precio que hayas firmado. Si tienes una tarifa fija, este repunte no te toca de manera inmediata. Si tienes una tarifa indexada, el alza se cuela en tu recibo y probablemente no hayas tenido ni tiempo de cambiar de comercializadora.
En la letra pequeña fiscal hay dos claves. La rebaja del IVA al 10% en la electricidad decayó en junio y el tipo volvió al 21% habitual, en línea con la moderación del IPC. Además, el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE, un impuesto que pagan las compañías por generar electricidad) inicia una reducción progresiva: del 7% al 5% este 2026, al 3,5% en 2027 y al 0% en 2028.
Otra cosa: existe un mecanismo de salvaguarda por si esto se va de madre. Si se registra un encarecimiento superior al 15%, pueden volver a aplicarse las medidas de marzo: el IVA de la electricidad, el gas, los pellets y la leña bajaría del 21% al 10%, y el Impuesto Especial sobre la Electricidad caería del 5,1% al 0,5%. Con estos números, el umbral del 15% ya se ha superado en la factura, pero activar la salvaguarda no es automático y nadie ha confirmado que vaya a pulsarse.

Lo que deja ver el recibo: veranos cada vez más caros
El patrón ya lo conocemos. En el verano anterior las olas de calor también tensaron la demanda, pero esta vez el gas repite como palanca y las renovables no llegan a cubrir las horas nocturnas. El resultado es un mercado que castiga justo cuando más se necesita refrescar la casa.
El cambio de metodología del PVPC ha suavizado las oscilaciones más bruscas del pool, de acuerdo. Pero la factura de agosto demuestra que la suavización no es blindaje: el gas caro acaba pasando factura incluso con más renovables en la cesta diaria.
La duda razonable es si el Gobierno activará la salvaguarda. El real decreto que la creó es de finales de junio y deja margen para reaccionar si la coyuntura empeora. De momento, agosto cierra con un recibo más caro y sin confirmación de nuevas rebajas fiscales.
¿Qué puedes hacer? Lo de siempre y lo que funciona: vigilar tu tarifa, comparar precios y, si estás en una tarifa indexada, mirar si el diferencial que pagas compensa. También conviene revisar si tu comercializadora te avisa de los cambios de precio o los aplica sin avisar. Y si estás en PVPC, esta subida es exactamente la que vas a ver reflejada en los próximos días.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? El recibo de un hogar regulado sube más de un 22% en agosto.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? Sobre todo a los ocho millones de hogares con PVPC y a tarifas indexadas.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Revisa tu tarifa y compara si el precio que firmas está indexado al pool.




