España ya supera el récord histórico de muertes por calor. Hasta el 21 de agosto se contabilizan 4.794 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas, según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto Carlos III.
El verano de 2022 marcaba hasta ahora la cifra más alta, con 4.789 decesos. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) lo señaló como el más cálido hasta ese momento, con tres olas de calor que sumaron 41 días. La diferencia aún puede crecer: agosto no ha terminado y quedan por delante las posibles defunciones de septiembre.
¿Qué dicen los datos del verano más letal?
Julio ya anticipó una mortalidad elevada, con más de 2.000 fallecimientos por calor en 30 días. Agosto camina hacia una cifra similar: hasta el día 21 se han registrado 1.709 decesos y cada jornada se notifican alrededor de un centenar. De los últimos diez días, seis han superado los cien fallecimientos diarios por altas temperaturas.
El peor día ha sido el 10 de julio, con 143 muertes. La semana del 6 al 12 de julio acumuló 796 fallecimientos en siete días. En el verano de 2022, el peor día llegó a registrar 184 decesos por calor. Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas, aunque los expertos no dan por seguro un récord anual, según Zhaoyue Chen, investigador del ISGlobal de Barcelona.
El MoMo se apoya en las defunciones diarias por todas las causas de la última década, extraídas del INE, en los fallecimientos recientes de los registros civiles y en las temperaturas máximas y mínimas de la Aemet. De ahí salen las estimaciones de exceso de mortalidad por calor.
Este verano ya supera el registro de 2022, con una sola semana que llegó a sumar 796 fallecimientos por calor.
¿A quién afecta y qué factores lo explican?
La mayoría de los fallecidos son personas mayores. De los 4.800 fallecimientos contabilizados en este periodo, 3.004 corresponden a mayores de 85 años; 1.199 a personas de entre 75 y 84, y 461 a la franja de 65 a 74. También se han registrado 283 decesos entre los 45 y 64 años, 86 entre los 15 y 44 y 7 menores de 15.
El envejecimiento reduce la capacidad del organismo para regular la temperatura y mantener la hidratación, explica Chen. Vivir solo, contar con una vivienda mal acondicionada, tener movilidad reducida y sufrir desventajas socioeconómicas también elevan el riesgo. Para Alberto Ruano, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Santiago de Compostela, la virulencia de la gripe en el invierno anterior puede influir en la mortalidad estival.
Prevención, contexto europeo y próxima adaptación
Por comunidades, Cataluña concentra más de 1.500 decesos; le siguen Andalucía con 466, la Comunidad Valenciana con 435 y el País Vasco con 387, según los datos recogidos por el sistema de monitorización.
España cuenta desde 2004 con el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas Sobre la Salud, activo del 16 de mayo al 30 de septiembre. Desde 2024 divide el país en zonas de meteosalud para fijar umbrales de peligro distintos: no es lo mismo 32 grados en Sevilla que en A Coruña, como recuerda Ruano.
El impacto no es solo español. La plataforma europea EuroMomo estima más de 32.000 muertes adicionales en Europa entre mediados de junio y mediados de agosto. Alemania suma 14.000; Francia, 7.300; Reino Unido, casi 2.900, y Bélgica, 2.570.
Los expertos piden reforzar la adaptación antes que limitarse a contar decesos. Chen apunta a identificar y contactar a personas vulnerables antes de cada episodio, preparar los servicios sanitarios y garantizar acceso a entornos frescos. Ruano defiende más vegetación y menos cemento en las ciudades. Sin una adaptación más firme, aumentará la carga de mortalidad, según el investigador del ISGlobal.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: España supera el récord histórico de muertes por calor con 4.794 fallecimientos hasta el 21 de agosto.
- 👥 Quiénes son los afectados: Las personas mayores, especialmente los mayores de 85 años, y la población más vulnerable.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Los expertos reclaman más adaptación ante olas de calor más frecuentes e intensas.



