El Museo de América prepara una reforma integral que promete actualizar el relato sobre la relación entre España y América.
Detrás del giro está Andrés Gutiérrez Usillos, un gijonés que dirige la institución desde 2023. Conservador de museos estatales, doctor en Geografía e Historia y especialista en Antropología Americana, conoce bien tanto las colecciones como las preguntas incómodas que despiertan.
El centro, situado en la zona de Moncloa, guarda fondos fabulosos. Pero arrastra un desafío: cómo contar hoy una historia compartida que comenzó con la llegada de Cristóbal Colón a América en 1492. No se trata de negar el pasado, sino de mirarlo con más capas.
El director nota que Madrid se ha transformado. La afluencia de personas de América Latina le ha valido a la capital el sobrenombre de Madrid D.F. Esos vecinos, con visiones distintas, atraviesan directamente el Museo de América.
La renovación total del proyecto expositivo cuenta con un presupuesto de 9,2 millones de euros. La licitación ya se está tramitando y, si la previsión se cumple, la nueva exposición podría abrir en 2028. Gutiérrez Usillos lo plantea con prudencia: uno sabe cuándo empieza, pero no cuándo termina.
Una reforma para actualizar el relato
El Museo de América se creó en 1941 a partir de las colecciones del Real Gabinete de Historia Natural del siglo XVIII. Su sede actual, abierta en los años sesenta, reforzaba un discurso claramente colonialista. España aparecía como descubridora y civilizadora de América, sin matices.
Actualizar un museo no es borrar la memoria, sino abrirla a más voces y a más preguntas.
En 1992, coincidiendo con el V Centenario, se renovó la exposición, aunque no se inauguró hasta 1994. Aquella mirada pretendidamente neutra ya no responde a las expectativas del presente. Hay un salto generacional evidente y toca atender a la sociedad contemporánea.
Qué propone el nuevo discurso
La nueva exposición quiere ser explícitamente antirracista y promover la diversidad. El proyecto resalta el papel indígena y sus cosmovisiones, habla de las violencias ejercidas durante la conquista y de las tensiones entre culturas. La prioridad es abrir la mirada y superar el eurocentrismo.
Hay una idea central: el museo no debe imponer una visión única. Se trata de dialogar, de construir otras maneras de articular las relaciones. Por eso se plantea como un espacio para suscitar preguntas más que para avasallar con respuestas.
Un ejemplo visual lo resume. En la iconografía clásica, América aparece representada como una mujer desnuda. Sin embargo, las colecciones del museo conservan textiles andinos prehispánicos de una elaboración extraordinaria. Esa contradicción evidencia los sesgos de la mirada europea.
El director explica que Europa ha categorizado a América durante siglos. En el siglo XVI se hablaba de convertir al cristianismo; en el XVIII, de civilizar a los bárbaros; en el XX, de desarrollo. Cambian los términos, pero la jerarquía se mantiene.
Gutiérrez Usillos también conecta esta revisión con la emigración asturiana. La figura del indiano que vuelve rico contó solo los casos de éxito. Los que no regresaron y las ausencias también forman parte de un relato más honesto.
Cuestionar los sesgos no es un gesto de moda. Permite autopercibirnos mejor y protegernos de la autocomplacencia. Diferenciarse del otro para sentirse por encima ha sido una constante histórica, y el museo puede ayudar a desmontarla con las propias piezas.
Por qué importa esta reforma ahora
La reforma del Museo de América no es una simple actualización estética. Es una operación cultural que conecta con debates contemporáneos sobre memoria, racismo y diversidad. La presencia latinoamericana en Madrid ha transformado barrios, negocios y conversaciones cotidianas.
El museo puede convertirse en un lugar de diálogo real. No se trata de tirar abajo el pasado, sino de exponerlo con más matices. Ese enfoque, más cercano a las preguntas que a las respuestas, es justamente lo que hace que esta reforma merezca atención.
Queda camino por delante. La licitación avanza y el calendario apunta a 2028. Si todo sale según lo previsto, podremos recorrer un Museo de América muy distinto, con una idea más amplia de quiénes somos y de todo lo que compartimos.
Mientras el proyecto avanza, la colección permanente sigue siendo una de las joyas más singulares de la capital.
Ficha técnica
- Título: Reforma integral del Museo de América.
- Autor o autora: Dirección de Andrés Gutiérrez Usillos.
- Qué puedes ver: Un proyecto expositivo renovado que revisará la relación España-América desde una mirada antirracista y dialógica.
- Recinto y ciudad: Museo de América, Madrid.



