Menos valenciano y más inspección: la reforma educativa de Valencia ya es ley

La reforma entra por la vía de la ley de acompañamiento de los Presupuestos y elimina del currículum referencias al valenciano como lengua propia, al DUA y a la perspectiva de igualdad de género. Los sindicatos ya hablan de una 'policía educativa'.

La reforma educativa valenciana ya es ley y cambia dos cosas: menos valenciano en las aulas y más poder para la inspección.

La votación se ha colado por una vía poco habitual: la ley de acompañamiento de los Presupuestos de la Generalitat, conocida como ley escoba. PP y Vox introdujeron una enmienda que reescribe currículums, inspección, comedor y convivencia en todo el sistema educativo valenciano.

Qué desaparece del currículum

El cambio más visible está en Educación Infantil. El decreto autonómico de 2022 citaba el valenciano como lengua propia del territorio y apostaba por fomentar actitudes de respeto hacia las lenguas oficiales y las lenguas familiares. Ese artículo queda suprimido por completo.

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La nueva redacción se limita a señalar que conviven el castellano y el valenciano como lenguas oficiales, sin jerarquía entre ambas. También se elimina el diseño universal para el aprendizaje (DUA), el enfoque que buscaba hacer la enseñanza accesible para todo el alumnado y reconocer sus derechos.

Desaparecen asimismo las referencias a la identidad de género, a la sexualidad y a la perspectiva de igualdad de género. En su lugar, el texto habla de perspectiva de igualdad a secas.

La norma no solo recorta el valenciano: convierte la inspección en el principal vigilante de la neutralidad ideológica.

Inspección: canales de denuncia y medidas urgentes

La inspección educativa suma una función polémica: velar por la neutralidad ideológica en los centros educativos. Deberá supervisar actividades docentes, materiales curriculares y actos escolares para garantizar el respeto al pluralismo y a la libertad de conciencia del alumnado y de las familias.

Para ello se articulan canales accesibles de comunicación para que cualquier miembro de la comunidad educativa traslade hechos que afecten a la normativa, a los derechos del alumnado o al funcionamiento del centro. La inspección hará una valoración inicial en un máximo de diez días hábiles.

Si aprecia indicios razonables de incumplimiento de especial relevancia o riesgo para la seguridad, el bienestar o los derechos fundamentales del alumnado, podrá activar actuaciones prioritarias. Eso incluye visitar el centro, entrevistar al profesorado señalado y cuantas actuaciones resulten necesarias para esclarecer los hechos.

El texto abre la puerta a medidas provisionales por perjuicio grave e inmediato. Lo habitual será escuchar antes al afectado, salvo que razones de urgencia debidamente justificadas aconsejen actuar sin recabar su versión.

Los docentes también serán responsables de la neutralidad al diseñar contenidos, elegir libros de texto, programar actividades o permitir charlas de personas externas. En materia de convivencia, no cubrirse el rostro pasa a ser falta grave, con excepciones médicas o teatrales, pero sin mención expresa a motivos religiosos.

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De dónde viene el choque y qué puede pasar ahora

La reforma llega después de un curso marcado por la huelga indefinida de docentes. Sindicatos y asambleas ya hablan de policía educativa, y la vía elegida para aprobarla, la ley de acompañamiento, explica en parte la velocidad del trámite y la contestación.

Ese mecanismo permite modificar normas ajenas a los presupuestos sin abrir un debate legislativo específico. La práctica no es nueva, pero en esta ocasión toca un terreno especialmente sensible: la lengua y la libertad de cátedra.

Quienes defienden la medida la presentan como una garantía de neutralidad y pluralismo. Sus críticos advierten de un control administrativo sobre la tarea docente y de una reducción del valenciano que va más allá del consenso lingüístico y educativo.

Habrá que seguir la publicación oficial en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana y las posibles reacciones sindicales o judiciales. El arranque del próximo curso será el primer test real de una norma que ya es ley.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: PP y Vox han aprobado en las Corts Valencianes una reforma educativa que recorta el valenciano y amplía funciones de la inspección.
  • Por qué te importa: Cambia el currículum de Infantil, elimina referencias al DUA y a la igualdad de género, y da a la inspección capacidad de abrir denuncias y medidas urgentes.
  • A quién afecta: Alumnado, familias y docentes de la Comunitat Valenciana, incluidos los contratos de actividades externas y la convivencia escolar.
  • Hacia dónde vamos: Queda pendiente su publicación oficial y la aplicación en las aulas a partir del próximo curso, con posible contestación sindical o judicial.