Diagnosticar la leishmaniosis felina siempre ha sido más difícil que en perros; un test español eleva su sensibilidad cerca del 90%.
El avance llega de la mano de Urano Vet y de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza. Han desarrollado una plataforma serológica basada en antígenos recombinantes, pensada específicamente para los gatos. El objetivo es claro: la leishmaniosis felina se diagnostica mejor con herramientas adaptadas a su organismo.
¿Por qué cuesta más diagnosticar la leishmaniosis en gatos?
La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria causada por Leishmania infantum y transmitida por la picadura de flebótomos. En España es endémica, así que conviene prestarle atención también en los gatos. A diferencia de los perros, los gatos suelen generar respuestas de anticuerpos más bajas y variables, lo que reduce la fiabilidad de las pruebas que no se adaptan a ellos.
Esa particularidad explica por qué algunos test rápidos convencionales pasan por alto infecciones reales. El reto no es detectar a un gato sano como enfermo, sino encontrar a los positivos que generan señales débiles. Es una diferencia clave.
El test de látex eleva la sensibilidad hasta el 88,9 %
El equipo evaluó 1.110 muestras de suero y sangre recogidas en clínicas veterinarias de la Península Ibérica y Canarias entre noviembre de 2022 y abril de 2026. De ellas, 63 eran positivas y 1.047 negativas. El ensayo con partículas de látex detectó correctamente 56 de las 63 positivas: una sensibilidad del 88,9 % y una especificidad del 99,5 %.
La diferencia se nota todavía más al compararlo con el formato clásico de oro coloidal. Ese método solo identificó 29 de las 63 muestras positivas, con una sensibilidad del 46 %. En la práctica, la nueva prueba es 1,93 veces más sensible y su precisión global alcanza el 98,8 %.
La leishmaniosis felina no se puede diagnosticar como si el gato fuera un perro pequeño: su sistema inmunitario responde distinto y exige pruebas adaptadas.
Además, no mostró reactividad cruzada frente a muestras positivas de Dirofilaria immitis, leucemia felina o inmunodeficiencia felina. Los investigadores también comprobaron que la línea de detección era, de media, unas tres veces más intensa con látex que con oro coloidal.
Lo que cambia en la consulta veterinaria
Este avance no pretende sustituir al veterinario, sino darle una herramienta más fiable en el punto de atención. Una mayor sensibilidad resulta especialmente útil en gatos con respuestas inmunitarias reducidas, que son precisamente los que generan señales débiles o indetectables con los test clásicos. Con un cribado más sensible, se pueden reconocer antes los signos clínicos compatibles y plantear estudios seroepidemiológicos con más garantías.
Conviene recordar que la leishmaniosis puede ser grave si no se detecta a tiempo. Si notas en tu gato pérdida de peso, lesiones cutáneas que no curan, apatía o problemas renales, lo mejor es acudir al veterinario. No lo dejes pasar. Esta prueba es un apoyo de laboratorio, pero el diagnóstico final siempre depende de la valoración clínica completa.
La leishmaniosis no es solo una enfermedad de perros. Durante años, la falta de pruebas específicas para gatos ha hecho que muchos casos pasaran desapercibidos o se diagnosticaran tarde. Esta investigación mejora la salud felina.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Un diagnóstico más fiable permite tratar antes y proteger mejor a los gatos.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Ante cualquier signo compatible, acude al veterinario; esta prueba no sustituye la consulta.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: La prevención frente al flebotomo y las revisiones periódicas siguen siendo clave en zonas endémicas.



