Un Picasso vuelve al Museo Reina Sofía de Madrid tras surcar los mares

Tras protagonizar una de las batallas legales más mediáticas del patrimonio español, el óleo 'Busto de mujer joven' puede verse por fin en las salas del museo madrileño. La obra de 1906 regresa al Reina Sofía, enriqueciendo la colección permanente de arte contemporáneo.

Si pasas por Madrid este verano, hay una cita cultural que no deberías dejar escapar: el regreso de un Picasso único a las salas del Museo Reina Sofía. El lienzo Busto de mujer joven, pintado por el malagueño en 1906, vuelve a estar expuesto al público tras más de una década de periplo judicial y marítimo. La obra, que protagonizó una de las batallas más sonadas por la protección del patrimonio español, luce desde hace unos días en la colección permanente del centro, según confirma la propia institución.

La pieza, un óleo sobre lienzo de rostro enigmático a modo de máscara, fue creada durante la estancia de Picasso en la localidad leridana de Gósol. Allí, junto a su pareja Fernande Olivier, el artista inició un giro radical que le llevó del sentimentalismo de su etapa rosa al protocubismo, influenciado por la plástica del arte íbero que acababa de descubrir en el Louvre. Casi un siglo después, ese mismo cuadro se convirtió en el centro de una trama digna de una película que involucró a un banquero, un yate de lujo y a las aduanas de tres países.

El regreso a casa

Tras la sentencia firme del Tribunal Supremo en 2021, el Picasso pasó a ser propiedad del Estado español y quedó depositado en el Reina Sofía a disposición judicial. Sin embargo, no ha sido hasta ahora cuando el museo ha podido integrarlo plenamente en su discurso expositivo y mostrarlo al público sin cortapisas. "El cuadro ya se puede ver en nuestras salas", señalaban fuentes del museo esta misma semana, destacando la emoción que supone recuperar una obra de este calibre.

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El lienzo no ha viajado solo sobre lienzo y bastidor: durante años recorrió el Mediterráneo a bordo de una goleta de bandera británica, oculto en la cabina del comandante. Su singladura terminó en el puerto corso de Calvi, donde las autoridades francesas, alertadas por la Guardia Civil, lo interceptaron justo cuando su propietario planeaba llevarlo a Suiza en un vuelo privado. Durante todo ese tiempo, el Reina Sofía fue el hogar de custodia de la pintura, a la espera de que la justicia decidiera su futuro.

Una historia de contrabando, barcos y tribunales

La peripecia judicial del Busto de mujer joven comenzó mucho antes de su incautación, en 1977, cuando Jaime Botín —entonces consejero delegado de Bankinter— la adquirió en la galería Marlborough Fine Art de Londres. Durante décadas, el banquero sostuvo que la obra permanecía a bordo de su bergantín-goleta Adix, de bandera británica. Pero la realidad era distinta: la ley española consideraba que el Picasso se encontraba en territorio nacional y, por tanto, bajo su soberanía.

El conflicto estalló en diciembre de 2012, cuando a través de Christie's Ibérica se solicitó un permiso de exportación definitiva para vender el cuadro en una subasta en Londres, donde estaba valorado en 26,2 millones de euros. La Junta de Calificación del Patrimonio Histórico denegó la autorización y declaró el bien inexportable por tratarse de una pieza "decisiva en el cubismo y en la evolución posterior de la pintura del siglo XX". Tres años más tarde, en 2015, Botín desoyó la prohibición y dio la orden de trasladar el lienzo a Valencia para sacarlo de España a bordo de su yate.

Lo que parecía una historia de ladrones de arte terminó con una de las mayores multas por contrabando impuestas a una persona física en España.

El viaje acabó en Calvi (Córcega), donde los servicios aduaneros franceses localizaron el cuadro perfectamente embalado en la cabina del comandante. La Guardia Civil había alertado a Francia, y bajo el principio de reconocimiento mutuo de aseguramiento de prueba, el lienzo fue incautado y devuelto a España. A partir de ahí, la crónica es conocida: en 2020, el Juzgado de lo Penal número 27 de Madrid condenó a Jaime Botín por contrabando de bienes culturales a tres años y un día de prisión y a una multa de 91,7 millones de euros —tres veces y media el valor de la obra—, además del decomiso definitivo de la pintura.

El Tribunal Supremo confirmó la condena en 2021, rechazando el argumento de que el cuadro no estaba en territorio español por ondear a bordo una bandera británica. "Los puertos y el mar territorial son espacios plenamente sometidos a la soberanía del Estado", sentenció el alto tribunal. Jaime Botín, que nunca ingresó en prisión por su edad y enfermedad, falleció en agosto de 2024, dejando atrás una de las polémicas más mediáticas del coleccionismo privado.

Museo Reina Sofía

Por qué 'Busto de mujer' es una pieza irrepetible

Más allá del morbo judicial, la obra es una joya artística de primer orden. Picasso pintó este lienzo en Gósol en un momento de profunda transformación: acababa de descubrir el arte íbero en el Louvre y buscaba romper con el amaneramiento de su época rosa. El resultado es un rostro estilizado, de párpados marcados y rasgos de máscara, que anticipa ya las deformaciones geométricas del cubismo. No hay ningún otro cuadro de esta serie en las colecciones públicas españolas, lo que convierte su regreso en un acontecimiento capital para los amantes del arte.

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Los estudiosos destacan cómo el contacto con la escultura ibera —arcaica, frontal y de formas contundentes— permitió al malagueño dar el salto hacia el protocubismo. En obras como ésta, la influencia es nítida, y el Busto de mujer joven se alza como un eslabón imprescindible para entender la evolución del genio. El Reina Sofía no solo gana un Picasso más; gana un testigo directo de un cambio de era en la pintura del siglo XX.

Además, la historia judicial de esta obra la convierte en un símbolo de la lucha por la protección del patrimonio. La contundencia de las condenas y la claridad del fallo del Supremo refuerzan la idea de que el arte no es una mercancía cualquiera y que, cuando un bien alcanza la categoría de patrimonio histórico, su salida ilícita tiene consecuencias draconianas. El caso Botín ha sentado jurisprudencia y ha puesto sobre aviso a cualquier coleccionista que pretenda eludir los controles de exportación.

Cómo visitar la obra (y qué más ver en el Reina Sofía)

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en pleno corazón de Madrid, alberga desde ahora este cuadro entre sus fondos dedicados a las vanguardias del siglo XX. Puedes verlo en el mismo edificio que el Guernica y otras obras maestras del cubismo y el surrealismo. Para planificar tu visita, lo mejor es consultar horarios y tarifas directamente en la web oficial del museo, ya que la disponibilidad puede variar en función de la temporada. Si estás en la capital este mes de agosto, tienes una oportunidad inmejorable de disfrutar de un Picasso con una historia apasionante a sus espaldas.

Ficha técnica

  • Título: Busto de mujer joven (Fernande).
  • Autor: Pablo Picasso.
  • Qué puedes ver: Óleo sobre lienzo de 1906, protocubista, con influencia del arte íbero. Rostro estilizado de Fernande Olivier.
  • Recinto y ciudad: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.