Destapan los diarios policiales del Mundial 2026: el hombre que seguía a la princesa Leonor

Los informes del FBI revelan las amenazas ocultas durante la cita futbolística, incluyendo un acosador que aseguró que iba a casarse con la heredera. El dispositivo de seguridad también detectó avisos de bomba y cánticos prohibidos.

Que el Mundial 2026 fue una locura de principio a fin ya lo sabíamos, pero lo que acaban de destapar los diarios policiales del FBI es de película: un tipo siguió a la princesa Leonor durante su estancia en Houston porque, literal, 'me voy a casar con ella'.

Salseo-O-Meter

Nivel de salseo: 9/10. Un acosador real, amenazas de atentado suicida, avisos de bomba y banderas franquistas en la grada. La seguridad del Mundial fue un thriller de Netflix en toda regla.

El hombre que preguntaba por Leonor en cada esquina

El episodio más surrealista del torneo lo protagonizó un hombre mayor, caucásico, que merodeó por un hotel de Houston preguntando una y otra vez por el paradero de la princesa. Los agentes del IPCC, el centro de cooperación policial internacional coordinado por el FBI, lo fotografiaron, investigaron y detuvieron. Al interrogarlo, no pudo disimular: tenía que verla urgentemente porque 'me voy a casar con ella' es la frase textual que soltó. La investigación reveló que el individuo, que no era español, sufría problemas mentales.

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Una inspectora de la Policía Nacional y un teniente de la Guardia Civil formaban parte de ese búnker de seguridad que rastreó cada amenaza. Y no fue la única incidencia española.

Atentados, bombas y cánticos que hicieron saltar las alarmas

El 6 de julio, un mensaje en X anunció un atentado suicida en el España-Portugal de Dallas. La autora, una menor del sudeste asiático fan del Arsenal y de Beyoncé, escribió que se colaría con una bomba en la cintura para asegurarse 'ambas pérdidas'. Al día siguiente, el hotel West Drift Manhattan de Los Ángeles recibió una amenaza de bomba justo antes de que llegara la selección para los cuartos contra Bélgica. El FBI desplegó perros y agentes hasta revisar la última habitación.

Mientras tanto, los informes de la FIFA vigilaban a los dos grandes grupos de hinchas españoles, Marea Roja y Furia Española, con 779 seguidores. Aunque los ultras apenas viajaron y la mayoría eran familias, se alertó del posible uso de banderas franquistas. De hecho, un aficionado sacó una durante el España-Uruguay y se la requisaron. También se investigó un insulto homófobo en el España-Arabia Saudí y cánticos discriminatorios que, según la FIFA, procedían en realidad de seguidores mexicanos.

Las tensiones geopolíticas también llegaron al estadio: el Rey Felipe VI se reunió dos días antes del partido con la presidenta mexicana para limar asperezas por la exigencia de disculpas por la colonización, y Mariano Rajoy calentó el ambiente con un artículo sobre los jugadores franceses que no sentó nada bien.

Por qué este Mundial fue una pesadilla para la seguridad

No es la primera vez que una gran cita futbolística vive bajo la sombra del miedo. En la Eurocopa 2024 ya se cantó lo de 'Gibraltar español', y en la final de la Champions de 2022 el caos en París dejó imágenes dantescas. Pero lo del Mundial 2026 es distinto: la mezcla de acoso a una figura de la realeza, amenazas de bomba realistas y el control de símbolos ultras en 16 sedes simultáneas convirtió la seguridad en un rompecabezas sin precedentes.

El IPCC detuvo a dos españoles: uno por vender entradas falsas y otro por saltar al campo en el Argentina-Inglaterra. Este último, un hombre de 32 años con antecedentes por robo en España, no tenía vinculación con grupos islamistas ni ultras. El dato, sumado a la amenaza de la menor asiática, demuestra que la amenaza no siempre viene de donde se espera y que la coordinación entre agencias fue clave para que el balón no se manchara de tragedia.

El próximo Mundial en 2030 ya observa de reojo: si algo ha enseñado este verano es que el fútbol no es solo goles y celebraciones; a veces, también es un polvorín que solo se mantiene a raya con miles de ojos abiertos las 24 horas del día.

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El Mundial se jugó en el césped pero se defendió en los pasillos de los hoteles y en los centros de mando policiales.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Los diarios del FBI revelan que un hombre acosó a la princesa Leonor en Houston durante el Mundial.
  • 🔥 Por qué arde: El dispositivo de seguridad también lidió con amenazas de bomba, un aviso de atentado suicida y banderas franquistas en las gradas.
  • 📲 Lo que viene: La FIFA y los cuerpos policiales reforzarán los protocolos de cara al Mundial 2030 para evitar que se repitan estos sustos.