Si te acaban de comunicar un despido objetivo, tu empresa tiene que darte seis horas retribuidas a la semana para buscar trabajo. Así de claro. El artículo 53.2 del Estatuto de los Trabajadores lo recoge, pero casi nadie lo reclama porque la mayoría de las empresas no lo menciona en la carta de despido.
Es uno de esos derechos laborales que existen pero pasan desapercibidos. Y, con el mercado laboral actual, seis horas semanales pagadas para encontrar otro empleo no son ninguna tontería. Te explicamos cuándo puedes pedirlo, cómo hacerlo y qué hacer si te ponen pegas.
¿Cuándo puedes pedir esas 6 horas?
Solo tienes derecho a este permiso retribuido si tu despido es objetivo (es decir, cuando te echan por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, no por un incumplimiento tuyo). Además, debe haber un preaviso de al menos quince días naturales entre que te lo comunican y tu último día en la empresa.
En esa ventana de quince días —o más, si tu convenio amplía el plazo— es cuando puedes disfrutar de las seis horas semanales pagadas. La empresa está obligada a respetarlas y a abonártelas como tiempo de trabajo efectivo. No, no puedes pedirlas en cualquier momento ni para un despido disciplinario.
La ley deja claro que ese tiempo solo puede usarse para buscar un nuevo empleo: ir a entrevistas, entregar currículums, hacer gestiones en servicios públicos de empleo o cualquier otra actividad directamente relacionada con la búsqueda activa.
Qué hacer si la empresa se niega
Lo primero es presentar la solicitud por escrito, indicando los días y las horas concretas que vas a utilizar. Aunque la ley no te obliga a hacerlo así, tener un papel ayuda si luego hay conflicto. Conserva también un registro de las horas que empleas.
Si la empresa rechaza el permiso o te descuenta el tiempo de tu salario, puedes presentar una reclamación interna y, si no hay respuesta, acudir al Juzgado de lo Social. Si la negativa es sistemática, puedes plantearlo ante la Inspección de Trabajo. La empresa se arriesga a sanciones.
La empresa no está obligada a mencionarlo en la carta de despido. Y ese silencio es lo que hace que tantos trabajadores ni siquiera sepan que pueden pedirlo.
Ojo con los plazos: si te despiden con la indemnización correspondiente y el finiquito firmado, pero no has pedido el permiso, después no podrás reclamarlo. La ventana de preaviso es corta, así que actúa rápido.
Un derecho con truco: lo que la ley no te dice
La mayoría de los trabajadores no lo conoce, y eso convierte un derecho recogido desde 2015 en un arma poco afilada. Además, el permiso es proporcional para quienes trabajan a jornada parcial: si tu jornada es del 50%, te corresponden tres horas semanales, no seis.
El sistema tampoco impide que la empresa te programe los turnos de forma que las horas de búsqueda queden en horarios poco útiles (por ejemplo, de madrugada o en fines de semana según tu convenio). Pero tienes cierto margen para pactar la distribución: puedes acumularlas para tener un día completo libre cada dos semanas, si hay acuerdo con la empresa.
En un contexto donde los despidos objetivos se disparan en momentos de crisis, este permiso puede ser un colchón real para quien no tiene ahorros. La diferencia entre encontrar trabajo en quince días o alargar el paro unas semanas puede depender de si pudiste ir a una entrevista sin perder sueldo. Por eso, aunque la ley tenga sus limitaciones, merece la pena recordarlo y reclamarlo.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Tu empresa debe pagar seis horas semanales de búsqueda de empleo tras un despido objetivo con preaviso mínimo de quince días.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? Solo a trabajadores con despido objetivo y preaviso. No aplica en despidos disciplinarios.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Solicítalo por escrito nada más recibir la notificación. Si te lo niegan, reclama en la empresa y, si no hay respuesta, acude al Juzgado de lo Social o a Inspección de Trabajo.



