Un científico español elimina tumores de páncreas en ratones sin que aparezcan resistencias

El equipo de Mariano Barbacid consigue en ratones la regresión completa de tumores de páncreas atacando tres frentes a la vez. Los animales siguieron libres de enfermedad más de 200 días, sin rastro de las temidas resistencias.

El páncreas vuelve a ser noticia, y esta vez por una buena razón. Solo 1 de cada 10 personas diagnosticadas con este cáncer sigue viva cinco años después, una cifra que apenas se ha movido en las últimas décadas pese a los avances en otros tumores.

Un equipo del CNIO liderado por Mariano Barbacid acaba de publicar en PNAS un hallazgo que rompe esa tendencia: la desaparición completa y duradera de tumores pancreáticos en modelos animales, sin que el cáncer encontrara después ninguna vía de escape.

El páncreas, un tumor que llevaba años sin buenas noticias

Youtube video

El problema de este tipo de cáncer siempre ha sido el mismo: cuando los médicos bloqueaban una sola vía del gen KRAS, mutado en el 90% de los casos, las células tumorales encontraban rápidamente otra ruta para seguir creciendo. Era como tapar un agujero en una manguera que sigue teniendo más salidas por donde escapar el agua.

Publicidad

Los primeros fármacos dirigidos específicamente contra KRAS no llegaron hasta 2021, tras medio siglo sin apenas alternativas más allá de la quimioterapia clásica. Y aun así, su eficacia solía durar poco: en cuestión de meses, el tumor aprendía a esquivarlos y volvía a crecer con más fuerza que antes.

Tres frentes a la vez, ninguna puerta abierta

El estudio lo lidera el páncreas como diana común de tres fármacos combinados, y firma la investigación Barbacid, el bioquímico madrileño que en 1982 descubrió el primer oncogén humano relacionado con el cáncer. Su carrera lleva más de cuatro décadas ligada a los grandes hitos de la oncología molecular española, desde su etapa en el National Cancer Institute de Estados Unidos hasta su regreso para dirigir la investigación oncológica del país.

La estrategia combina un inhibidor experimental de KRAS, un fármaco ya aprobado contra ciertos tumores de pulmón reutilizado aquí, y un degradador de proteínas dirigido a STAT3. Al cerrar las tres puertas a la vez, el tumor deja de tener dónde refugiarse, algo que ningún tratamiento anterior había conseguido de forma sostenida.

Un camino no exento de polémica

Youtube video

El trabajo, fruto de seis años de investigación financiada en parte por la Fundación CRIS Contra el Cáncer, no ha llegado hasta aquí sin sobresaltos. Una versión anterior tuvo que ser retractada por PNAS tras detectarse un conflicto de intereses no declarado, vinculado a una spin-off creada por parte del equipo para desarrollar terapias contra este cáncer.

Barbacid renunció después a sus participaciones en la empresa y el estudio fue republicado con toda la información corregida, algo que la propia revista científica documenta públicamente. Lejos de restar valor a los datos, este proceso demuestra que el sistema de revisión por pares sigue funcionando incluso cuando falla la transparencia inicial.

Lo que muestran los datos en modelos animales

Los investigadores probaron la triple terapia en ratones a los que implantaron células tumorales procedentes de pacientes reales, para que el experimento se pareciera lo máximo posible a un escenario clínico. El resultado fue una regresión completa y duradera de los tumores, sin toxicidad relevante y sin que reaparecieran las resistencias que habían frustrado los tratamientos anteriores.

Más de 200 días después de terminar el tratamiento, la mayoría de los animales seguía viva y libre de enfermedad, una cifra que en oncología experimental suena a hito. Entre los elementos clave del estudio destacan:

Publicidad
  • Bloqueo simultáneo de KRAS, EGFR y STAT3, las tres proteínas implicadas en la supervivencia del tumor.
  • Ausencia de recaídas durante más de 200 días de seguimiento tras finalizar el tratamiento.
  • Pruebas realizadas también en xenoinjertos derivados de pacientes reales (PDX), no solo en modelos genéticos.
  • Baja toxicidad observada, un punto crítico para cualquier futura aplicación clínica.

El camino hacia los ensayos en humanos

Ni el propio Barbacid quiere generar falsas expectativas, algo que se agradece en un campo donde el entusiasmo mediático a veces corre más rápido que la ciencia. El investigador ha sido claro: "aún no estamos en condiciones de llevar a cabo ensayos clínicos" con esta triple terapia, y advierte de que los tumores humanos no son entidades homogéneas.

La respuesta podría variar considerablemente de un paciente a otro según el tipo de mutación que presente su tumor. El siguiente paso pasa por conseguir financiación y superar los procesos regulatorios necesarios para diseñar los primeros ensayos en personas, algo que en investigación oncológica puede llevar años.

Un horizonte que empieza a moverse

El optimismo entre la comunidad científica es contenido, pero real. Este cáncer llevaba una meseta de estancamiento terapéutico mientras otros tumores, como el de mama o algunos de pulmón, avanzaban con nuevas dianas cada vez más personalizadas.

Si los próximos pasos regulatorios avanzan al ritmo que espera el equipo del CNIO, España podría liderar en los próximos años uno de los ensayos clínicos más observados del panorama oncológico mundial. El mensaje de los investigadores es tan sencillo como esperanzador: la ciencia avanza, paso a paso, desde un laboratorio en Madrid.