Paolo Maldini explota y dimite de Italia a los 16 días: el motivo tiene nombre y apellido

La federación descartó a Andrea Pirlo por su vínculo con una casa de apuestas rusa y ni Guardiola ni Ancelotti aceptaron el banquillo. Maldini y su asesor Leonardo dimiten en bloque dejando a la Azzurra sin rumbo.

Paolo Maldini ha durado en la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) lo que un capítulo de 'El Chiringuito'. Dieciséis días. Ni uno más. El motivo de su dimisión fulminante no es una lesión ni una oferta millonaria: es un veto político a Andrea Pirlo, su elegido para el banquillo de la Azzurra, por un patrocinio con una casa de apuestas rusa. La FIGC se ha quedado sin director técnico, sin asesor —Leonardo también ha hecho las maletas— y, de momento, sin entrenador.

Salseo-O-Meter

Nivel de salseo: 9/10. Dramón de despachos, veto político, dimisión en bloque y la selección italiana sin técnico a dos años de la Eurocopa. Esto arde más que el Vesubio.

El detonante: Pirlo, una casa de apuestas rusa y la FIGC en modo pánico

El plan era de traca. Maldini y su inseparable Leonardo, fichados como director técnico y asesor apenas el 11 de julio, tenían la misión de reconstruir el fútbol italiano tras el tercer Mundial consecutivo sin clasificación. Y lo primero era elegir seleccionador. La lista era de ensueño: Guardiola, Ancelotti... pero todos dijeron que no. Entonces apareció Andrea Pirlo. Campeón del mundo en 2006, cerebro del calcio, el candidato perfecto. Pero el 'pero' llegó por un viejo contrato publicitario con Fonbet, una firma rusa de apuestas. En plena guerra de Ucrania, la FIGC no quiso líos políticos. Pirlo se defendió en Instagram: su colaboración era "exclusivamente comercial y deportiva", sin significado político, pero no sirvió de nada.

Publicidad

La decisión de vetar a Pirlo saltó el domingo y, acto seguido, Maldini y Leonardo presentaron su dimisión. Lo confirmó Sky Sports Italia. Sin Pirlo, el proyecto 'Azzurro' que ellos mismos habían diseñado se iba al garete. Literal.

Guardiola y Ancelotti dijeron 'no': el plan 'Azzurro' se estrella antes de despegar

Antes de Pirlo, la FIGC se puso el mundo por montera. Maldini y Leonardo viajaron a Barcelona para reunirse durante tres días con Pep Guardiola. No le ofrecían solo un banquillo: le ofrecían una revolución. Un 'progetto Azzurro' que reformaría todo el fútbol italiano, desde la absoluta hasta las categorías inferiores, con Pep como Mesías. Guardiola escuchó, pero dijo no por "razones personales más allá del fútbol". Carlo Ancelotti, otro nombre de relumbrón, también fue tanteado, pero tiene contrato con Brasil. El casting de lujo se esfumó y la opción Pirlo quedó como la única realista... hasta que se la cargó la geopolítica.

El resultado es un caos total. La Azzurra, que ni siquiera se clasificó para el Mundial expandido de este verano, sigue a la deriva. Y ahora sin dirección técnica. Mientras, Maldini, gloria del AC Milan y símbolo del made in Italy, se va por la puerta de atrás sin hacer ruido, con más dignidad que la propia federación. Toda su trayectoria en su ficha de Wikipedia.

La dimisión de Maldini no es un portazo: es un agujero en la línea de flotación de la FIGC

En ese contexto, la marcha de Maldini duele doble. No solo es un icono que abandona; es la constatación de que la FIGC no puede ni fichar a un seleccionador sin tropezar con sus propias contradicciones. Italia lleva una década en el diván y cada intento de cura termina, como esta vez, en dimisión a los 16 días. Mientras otras selecciones europeas planifican con estabilidad, los azzurri siguen enredados en peleas de despacho. El precedente es demoledor: tras la marcha de Gattuso, el verano se consumió entre negativas y vetos. Ahora mismo, no hay banquillo, no hay proyecto y la afición empieza a preguntarse si alguien en la FIGC sabe lo que hace.

La sensación es que se ha perdido una oportunidad de oro para resetear el fútbol italiano. Y lo peor: nadie sabe cuánto tardará en cerrarse otra ventana así. El reloj corre y la Eurocopa de 2028 no espera.

El fútbol italiano lleva una década en el diván y cada intento de cura termina en dimisión.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Maldini y Leonardo dimiten de la FIGC tras 16 días al vetar a Pirlo como seleccionador por su patrocinio con una casa de apuestas rusa.
  • 🔥 Por qué arde: El veto político dinamitó un plan de reconstrucción que ya había recibido el 'no' de Guardiola y Ancelotti, dejando a Italia sin técnico ni rumbo.
  • 📲 Lo que viene: La FIGC debe buscar un nuevo seleccionador mientras la crisis institucional se agrava de cara a la próxima Eurocopa.