Este 17 de julio, el 'número dos' de la Guardia Civil, el teniente general Manuel Llamas, ha respondido en el Senado a las peticiones de dimisión por su imputación en el 'caso Leire Díez'. Y su respuesta ha sido un no rotundo. El director adjunto operativo (DAO) ha asegurado que no dimitirá ni aunque se abra juicio oral contra él.
Llamas ha defendido su inocencia ante la comisión de investigación del 'caso Koldo', donde senadores de UPN y Vox le apremiaron a aclarar si pensaba dejar el cargo. El teniente general replicó con un argumento que enmarca la situación: “Hay multitud de guardias civiles de todos los empleos imputados, investigados y en situaciones procesales infinitamente peores que la mía y se mantienen en el puesto”.
¿Por qué se niega a dimitir el DAO?
El teniente general no solo ha rechazado dimitir, sino que ha elevado la cuestión a un principio de confianza dentro del cuerpo. Según su relato, tanto sus superiores como el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, le han transmitido que su imputación es “injusta” y le mantienen en el cargo. Llamas reveló que habló con Marlaska tras su imputación y que el ministro le expresó su respaldo.
Además, cuando un senador le recordó el lema de la Guardia Civil —“el honor es mi divisa”—, Llamas zanjó: el honor no lo determinan “terceros”, sino uno mismo y la cadena de mando. Con esa frase, el DAO deja el debate sobre su idoneidad en manos de sus jefes directos y del ministro, y resta peso a las críticas políticas.
El meollo del caso: ¿presiones a la UCO?
La imputación de Llamas se deriva de una investigación del juez Santiago Pedraz, de la Audiencia Nacional, sobre posibles presiones a la Unidad Central Operativa (UCO) para que no profundizara en indagaciones que salpicaban a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. El DAO lo niega tajantemente: “No me reconozco en la frase de ponerme de perfil en investigaciones”, ha afirmado.
Llamas ha querido matizar otro punto polémico: la supuesta falta de proactividad de la Guardia Civil. Sostiene que quien debe liderar las pesquisas es el juez, no la policía judicial, y que a veces hay “un exceso de protagonismo” y “cierta vanidad” sobre quién conduce la investigación. En su comparecencia judicial ya insistió en que la Guardia Civil actúa bajo la dirección del órgano jurisdiccional.
Respecto a la mujer que da nombre al caso, la exmilitante socialista Leire Díez, Llamas ha sido igual de contundente: no la conoce personalmente ni ha hablado nunca con ella. “La he visto en la televisión”, se ha limitado a decir.
Imputaciones en la cúpula: ¿qué supone para el ciudadano?
Que el número dos de la Guardia Civil esté imputado y se niegue a dimitir toca una fibra institucional sensible. No es una decisión que vaya a cambiar la nómina de nadie, pero sí afecta a la percepción de independencia del principal cuerpo policial del Estado. La oposición ha puesto el foco en la confianza que Marlaska mantiene en un mando señalado por la justicia.
El caso recuerda a otras situaciones en las que altos cargos policiales o judiciales han seguido en sus puestos pese a estar investigados. El debate sobre la separación entre responsabilidad política y proceso judicial vuelve a estar encima de la mesa. Lo que está por ver es si la imputación deriva en juicio y, en ese caso, si la presión política será suficiente para forzar un relevo.
El DAO defiende que el honor no lo dictan las críticas externas, sino la confianza de la cadena de mando.
Mientras tanto, la posición del DAO se mantiene firme. Los próximos pasos pasan por la investigación judicial, que determinará si hay base para abrir juicio oral. Llamas, de momento, está dispuesto a llegar hasta el final sin dar un paso atrás.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El director adjunto operativo de la Guardia Civil, Manuel Llamas, ha declarado en el Senado que no dimitirá pese a su imputación por presionar a la UCO en el 'caso Leire Díez'.
- Por qué te importa: La permanencia de un alto mando imputado afecta a la credibilidad de una institución clave para la seguridad ciudadana.
- A quién afecta: A la Guardia Civil como cuerpo y a la percepción de independencia judicial; de forma indirecta, a todos los ciudadanos.
- Hacia dónde vamos: La Audiencia Nacional seguirá investigando y decidirá si hay juicio oral. Mientras, Llamas cuenta con el respaldo del ministro del Interior.




