Hoy es el día. Las primeras críticas de 'La Odisea' de Christopher Nolan ya están aquí, y el veredicto no puede ser más contundente: la película se ha destapado como una obra "gigantesca e irresistible". La adaptación del mito homérico que dirige y escribe el británico promete ser uno de los acontecimientos cinematográficos del año.
Con un reparto de primerísima fila encabezado por Matt Damon y una duración de 172 minutos, la cinta aterriza en las salas este 17 de julio y, a juzgar por la crítica internacional y las ventas que hay, va a ser un pelotazo en taquilla.
Además de por la firma de Nolan, lo que más ha llamado la atención de quienes ya la han visto es el enfoque temático. La cinta no se limita a narrar el regreso de Ulises a Ítaca; el director británico pone el foco en la xenía, la hospitalidad, como una brújula moral que choca de frente con el mundo actual. Ese hallazgo convierte al filme en algo más interesante de lo esperado. Eso sí, no todo es un camino de rosas: la estructura temporal, tan del gusto de Nolan, acierta en su mayor parte pero desemboca en algún flashback tardío que puede hacer arquear la ceja hasta a los homéricos más laxos.
La travesía de Odiseo apunta a convertirse así en un recordatorio constante de quiénes somos por cómo tratamos al que viene de fuera, y ahí es donde Nolan mete el bisturí y logra que la aventura pura conecte también con la cabeza.
Los expertos coinciden en que Nolan vuelve a demostrar que la grandeza del cine se mide en la ambición de sus historias y en la capacidad de hacer sentir pequeño al espectador.
El toque Nolan en 'La Odisea': inmensidad y reparto
Lo que nadie pone en duda es el músculo visual. Hoyte van Hoytema vuelve a firmar una fotografía impecable y la puesta en escena convierte cada isla y cada batalla en una experiencia pensada para la pantalla más grande posible. La función además viene salpicada de apariciones breves pero providenciales: Anne Hathaway, Lupita Nyong'o, Robert Pattinson, Zendaya y Samantha Morton... es un grupo selecto del cine contemporáneo.
Matt Damon, sin embargo, se lleva la papeleta más compleja al encarnar a un Odiseo que aprende a base de golpes, pero que no siempre sabe exteriorizar sus emociones. Si bien es el público el que debe extraer el aprendizaje del viaje, se ha echado de menos una actuación más memorable del protagonista. El resultado tiene algo de rompecabezas emocional que, con una butaca IMAX delante, se disfruta más.

Y es que si algo demuestra esta película es que Nolan sigue siendo un animal de gran formato. Tras 'Oppenheimer' y su éxito en taquilla y premios, 'La Odisea' refuerza su apuesta por la épica a golpe de talento técnico y ambición narrativa. Quienes sigan al director desde 'Interstellar' o 'Dunkerque' saben que el viaje siempre importa más que el destino, y aquí el mito fundacional se convierte en una travesía que noquea y remueve a partes iguales.
El único lunar destacable de la cinta de Universal es un invento final que, aunque no dinamita la función, sí resta redondez a un conjunto que aspiraba a la perfección. Aun así, las 172 horas de metraje se nos van a pasar volando y la sensación al salir de la sala tiene que ser la de haber asistido a algo grande.
La ambición visual y el acierto temático, aunque con algún desliz narrativo, impiden que la crítica le dé la matrícula a 'La Odisea', pero en general el recibimiento es muy bueno. Nolan vuelve a firmar una superproducción ineludible, con una lectura sobre la hospitalidad que la hace más profunda de lo previsto en una entrega con su particular visión del mito homérico y un reparto estelar. Veremos si opinan lo mismo en la Academia.




