Desde el 12 de agosto pagarás 10 céntimos más por cada lata o botella

La medida afecta a todas las bebidas en envases de hasta 3 litros. El importe se recupera al devolver el envase vacío en los puntos habilitados.

El 12 de agosto entra en vigor el nuevo sistema de depósito: cada lata, botella de plástico o brik de hasta 3 litros sumará 10 céntimos que recuperarás al devolverlo. La medida, impulsada por la normativa europea, afecta a millones de consumidores y a miles de comercios de toda España.

¿En qué consiste el nuevo sistema de depósito?

La base es sencilla. Al comprar una bebida envasada —refrescos, agua, cerveza, zumos—, pagarás 10 céntimos adicionales en el precio. Ese sobrecoste aparece desglosado en el tique y funciona como una fianza. Cuando termines la lata o la botella, la devuelves vacía en el establecimiento donde la compraste o en cualquier otro que esté adherido al sistema, y recuperas el dinero.

El mecanismo, conocido como Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), no es nuevo en Europa. Países como Alemania o Portugal llevan años aplicándolo y han logrado triplicar las tasas de recuperación de envases. En España, la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular fijó que para 2029 el 90 % de los envases de plástico deben recogerse. El SDDR es la herramienta para alcanzar esa meta.

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Todos los establecimientos que vendan este tipo de envases —supermercados, bares, restaurantes, máquinas expendedoras— están obligados a cobrar el depósito y a facilitar la devolución. Muchos instalarán máquinas automáticas que reconocen el envase y emiten un tique o reembolso al instante. Los pequeños comercios, sin embargo, encontrarán más difícil encontrar espacio para almacenar los envases vacíos.

¿A quién afecta y qué cambios trae en el día a día?

Cualquier persona que compre una bebida envasada notará un incremento de 10 céntimos por envase. Eso significa que un paquete de seis latas costará 60 céntimos más de golpe, aunque la cantidad se recupera íntegra después. Los hogares que suelen consumir muchas bebidas en lata o plástico deberán integrar en su rutina la vuelta al supermercado con los envases vacíos.

En bares y restaurantes, los camareros cobrarán el extra al servir la bebida y tendrán que gestionar después las devoluciones. Además, el 12 de agosto también comienza la eliminación progresiva de los envases monodosis de plástico: los típicos sobres de azúcar, sal, leche, aceite o salsas deberán sustituirse de forma gradual por dispensadores reutilizables o sistemas que cumplan las exigencias sanitarias. La transición se alargará hasta 2030.

La estrategia europea detrás del reciclaje de envases

La llegada del SDDR no es una medida aislada. Responde a la directiva europea que obliga a los Estados miembros a reducir los plásticos de un solo uso y a impulsar la economía circular. Hasta ahora, España se situaba por debajo de la tasa de recogida deseada, y el depósito funciona como un estímulo económico para que cada envase vuelva al circuito. En Alemania, más del 98 % de las botellas con depósito se recuperan; en Portugal el sistema ha alcanzado el 85 % en pocos años. El objetivo español es alcanzar el 90 % antes de 2029, y para lograrlo el depósito será obligatorio en todo tipo de bebidas.

La medida, aunque supone un pequeño trastorno al principio, cuenta con el respaldo de las organizaciones ambientales. La clave es que no se trata de un impuesto, sino de una fianza retornable. El ciudadano solo pierde el dinero si decide no devolver el envase. Los establecimientos, por su parte, deberán asumir el coste de implantar las máquinas y la logística de recogida, pero también se beneficiarán de una reducción en la cantidad de residuos que gestionan.

Para los consumidores, el cambio será inmediato a partir del 12 de agosto. Las grandes cadenas ya están preparando sus espacios de devolución; en muchos supermercados las máquinas estarán operativas desde el primer día. En el pequeño comercio y la hostelería la adaptación llevará más tiempo, pero la norma exige que acepten la devolución aunque el envase se haya comprado en otro lugar. Eso obligará a reordenar almacenes y, en algunos casos, a buscar soluciones compartidas con distribuidores.

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Detrás de los 10 céntimos hay un objetivo ambicioso: que en 2029 el 90 % de los envases de plástico se recojan y reciclen.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: El 12 de agosto entra en vigor el cobro de 10 céntimos de depósito por envase de bebida.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Todos los consumidores, así como supermercados, bares y restaurantes.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Más reciclaje y una pequeña alteración en el presupuesto diario hasta que se interiorice la devolución.