La dieta keto que arrasa en Instagram podría estar aumentando tu riesgo de cáncer en el intestino según el MIT

Un estudio del MIT en Nature muestra que la dieta keto favorece tumores en el intestino delgado en ratones. Te explicamos por qué los cuerpos cetónicos no son los culpables y lo que significa para ti.

Reconócelo, la dieta keto ha sido la reina de Instagram durante años, pero un nuevo estudio del MIT acaba de soltar un jarro de agua fría: podría estar aumentando tu riesgo de cáncer en el intestino delgado. Y sí, justo ahí donde más molesta.

El experimento con ratones que enciende todas las alarmas

Aunque investigaciones previas apuntaban a que la dieta cetogénica protegía contra tumores en el colon, los científicos del MIT decidieron mirar más allá y centrarse en el intestino delgado. Para ello, alimentaron a ratones genéticamente predispuestos a desarrollar cáncer intestinal con tres menús: uno keto (alto en grasa, bajo en carbohidratos), otro equilibrado de control y un tercero rico en grasas y calorías (obesogénico).

El resultado fue contundente. Los ratones keto desarrollaron tumores en el intestino delgado a un ritmo tan acelerado como los que seguían la dieta que los engorda. Y ojo al detalle: ni siquiera llegaron a ser obesos. El verdadero villano no era el peso, sino la forma en que sus células intestinales quemaban la grasa.

Publicidad

Por qué tu intestino delgado no está tan contento con tanto tocino

La clave está en las células madre del intestino. Cuando consumes mucha grasa y pocos carbohidratos, tus células intestinales se ven forzadas a metabolizar ácidos grasos para conseguir energía. Ese proceso activa una familia de proteínas que envía señales a las células madre para que se multipliquen a toda velocidad. Es como si le dieras al botón de copiar y pegar sin control.

Esa proliferación acelerada, aunque útil para reparar el revestimiento intestinal tras una lesión, es un arma de doble filo. Cuantas más veces se dividan las células madre, mayor es la probabilidad de que alguna mutación las vuelva cancerosas. Y sí, en el intestino delgado, el abuso de grasa fue el desencadenante. Sorprendentemente, los cuerpos cetónicos, tan de moda en suplementos y bebidas, no tuvieron nada que ver. La grasa, y solo la grasa, era la culpable.

Lo que es beneficioso para un tejido puede ser perjudicial para otro. Y la grasa, no las cetonas, es la pieza clave.

Lo más desconcertante es que la misma dieta keto que dispara tumores en el intestino delgado parece proteger el colon, según un estudio anterior de 2022 también en Nature. Esto demuestra que generalizar los supuestos superpoderes de la dieta cetogénica es jugar a la lotería con tu cuerpo.

¿Deberías tirar el aguacate a la basura? Ni mucho menos

Que no cunda el pánico. El propio autor del estudio, Omer Yilmaz, deja claro que estos hallazgos son en ratones y que faltan más investigaciones en humanos. Además, como el riesgo no depende de las cetonas sino del procesamiento de la grasa, los suplementos cetogénicos comerciales probablemente no replicarían ni los beneficios ni los peligros.

Eso sí, si tienes antecedentes familiares de cáncer intestinal o alguna enfermedad hereditaria como la poliposis adenomatosa familiar, quizá quieras replantearte el menú cetogénico. Para el resto, la moraleja es clara: no te creas a pies juntillas que una dieta de moda es buena para todo tu organismo. Tu intestino delgado te lo agradecerá.

🧠 Para soltarlo en la cena

El metabolismo de la grasa, no las cetonas, explica los tumores.