El boxeo español se queda huérfano: muere su leyenda José Legrá a los 90

Fallece en Madrid el púgil que llegó sin blanca de Cuba y conquistó el mundo. Repasamos sus siete entorchados europeos, sus dos cetros mundiales WBC y la garra que lo convirtió en un ídolo irrepetible.

El boxeo español se queda huérfano esta noche. José Legrá, el segundo campeón del mundo de los pesos pluma que tuvo este país, ha fallecido a los 89 años en el Hospital Gómez Ulla de Madrid. El 'Puma de Baracoa', como lo bautizó Manuel Alcántara, llevaba días ingresado por una enfermedad grave y se ha ido rodeado de los suyos. Basta una cifra para dimensionar lo que se pierde: siete títulos europeos, dos cinturones mundiales WBC y casi 150 combates profesionales cuajados de garra, clase y una sonrisa que nunca se apagó.

De limpiabotas en Cuba a rey de Europa: una vida de película

José Legrá nació en Baracoa el 28 de mayo de 1937 y llegó a España a finales de 1963 con los bolsillos vacíos. Le esperaba en Barajas Evelio Mustelier, 'Kid Tunero', otro cubano que había hecho carrera en el boxeo europeo y que se convirtió en su mentor. Debutó como profesional en La Habana en 1960, pero fue en Madrid, en 1963, donde noqueó en seis asaltos al marroquí Ben Layachi y empezó a escribir su leyenda. Aquel peso pluma menudo y eléctrico encadenó veinticuatro combates en un solo año, un ritmo de actividad que hoy parece de otro planeta.

La nacionalidad española se la concedieron el 30 de noviembre de 1966, y a partir de ahí se desató. En 1967 se proclamó campeón de Europa al noquear al francés Ives Desmarets, y lo defendería hasta en siete ocasiones entre 1967 y 1972, un récord que sigue en los libros del boxeo continental. Legrá no era solo un pegador: sus 'bailes' entre las cuerdas hipnotizaban y le dieron fama mundial. Tanto que la prensa lo llamó el 'Cassius Clay de bolsillo'.

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Sus dos cumbres mundiales y el robo que todavía escuece

El 24 de julio de 1968, en Porthcawl (Gales), Legrá tocó el cielo. Noqueó en cinco asaltos al inglés Howard Winstone y se convirtió en campeón del mundo WBC del peso pluma. Pero el cinturón solo le duró seis meses: en Londres, en 1969, el australiano-francés Johnny Famechon le arrebató el título por puntos en una decisión que muchos consideraron injusta. La revancha llegó en 1972, en Monterrey, y esta vez Legrá noqueó al mexicano Clemente Sánchez en el décimo asalto para reconquistar el cetro mundial. Cinco meses después, en Brasilia, Eder Jofre le birlaría el entorchado también a los puntos. Pero para entonces el legado ya era imborrable.

Él mismo recordaba sus años dorados con un brillo en los ojos: «Llegué a tener casi ochenta millones de pesetas en el banco. De mísero limpiabotas a tener salud, prosperidad y dinero, mucho dinero. Se habían acabado las estrecheces económicas». Aquella sinceridad desarmante era parte de su carisma.

Legrá demostró que se puede salir de la nada y conquistar el mundo con puños y sonrisa.

Por qué Pepe Legrá fue único y qué deja a las nuevas generaciones

José Legrá pertenece a una estirpe de campeones que iluminaron los años 70, junto a Manuel Santana y Ángel Nieto. Pero su trayectoria tiene un componente de drama y superación que la engrandece: emigró sin blanca, se nacionalizó sobre el ring y dio al boxeo español su primera gran figura mediática. Su estilo, basado en la esquiva y la velocidad, marcó a toda una camada de púgiles que vieron en él al peleador total. Hoy, cuando el boxeo español busca nuevos referentes, su ejemplo sigue siendo un manual de resiliencia y oficio.

No todo fueron títulos. En Managua, el 24 de noviembre de 1973, subió al ring para su último combate profesional. Lo noqueó una joven promesa nicaragüense llamada Alexis Argüello, que luego sería leyenda. Legrá, con la misma dignidad de siempre, colgó los guantes y llamó a su madre: «Mamá Sole, dejo el boxeo para siempre». Ese era él: un campeón que supo irse a tiempo, sin dramas, y que en Madrid pasó sus últimos años cuidado por sus sobrinas Yordanka y Mariseydi, y por los amigos que nunca le fallaron.

El 'Puma de Baracoa' se va con 89 años, la edad que registraba su DNI, aunque las redacciones de todo el mundo redondeen a 90. Diez toques de campana en su honor, los mismos que el boxeo dedica a sus caídos más grandes.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: José Legrá, leyenda del boxeo español y campeón mundial, ha muerto a los 89 años en Madrid.
  • 🔥 Por qué arde: Fue el segundo campeón mundial español, acumuló siete europeos y dos cinturones WBC, y su historia de superación es de película.
  • 📲 Lo que viene: Su figura quedará como referente eterno del pugilismo nacional y su legado inspirará a los nuevos talentos.