Si trabajas repartiendo pedidos a domicilio en plena ola de calor, esta denuncia te toca de cerca. UGT Andalucía ha alzado la voz contra las condiciones que soportan los riders con temperaturas que han rozado los 45 grados en la comunidad. El sindicato exige un protocolo de verano con medidas reales que protejan la salud de estos trabajadores.
Según ha denunciado UGT en un comunicado, las medidas actuales de Glovo se limitan a repartir crema solar, bebidas y gafas protectoras, además de difundir recomendaciones preventivas. Para el sindicato, estas actuaciones no eliminan el riesgo grave al que se enfrentan diariamente los repartidores, obligados a pedalear o conducir durante las horas de máxima exposición solar y de mayor demanda de pedidos.
El vicesecretario general de FeSMC UGT Andalucía, Juan Antonio González Marín, ha subrayado que es imprescindible implantar medidas que garanticen de forma efectiva la seguridad y la salud de toda la plantilla, cumpliendo con la normativa de prevención de riesgos laborales. Repartir agua y crema no basta: hay que reorganizar el trabajo para minimizar la exposición al calor extremo.
Las medidas que UGT reclama para los riders
El sindicato ha detallado un paquete de exigencias concretas que van más allá del actual protocolo de verano. La principal: suspender la actividad cuando se active la alerta naranja o roja por altas temperaturas, activando la paralización preventiva para evitar daños a la salud.
Además, UGT pide la habilitación de espacios protegidos donde los riders puedan esperar los pedidos y recuperarse entre servicios, en lugar de tener que buscar la sombra de un árbol en la vía pública. También reclama turnos rotativos que eviten que las mismas personas estén expuestas de forma continuada al sol más pausas de recuperación en refugios climáticos y que, durante las franjas de calor más intenso, se priorice el uso de vehículos a motor y se reserven las bicicletas para las horas de menor incidencia térmica.
Otra petición clave es garantizar el acceso permanente a agua potable y a una hidratación suficiente, así como adaptar los horarios de trabajo a las condiciones meteorológicas reales del día, no solo a la demanda de la aplicación.
La ley ya obliga a proteger a los trabajadores del calor
Conviene recordar que, desde la entrada en vigor de la Ley Rider (Real Decreto-ley 9/2021, convertido después en la Ley 12/2021), los repartidores de plataformas como Glovo son trabajadores por cuenta ajena. Eso significa que la empresa está obligada a cumplir con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Ley 31/1995) y a evaluar y gestionar los riesgos específicos de cada puesto, incluido el estrés térmico. La normativa establece que, cuando existe un riesgo grave e inminente, la actividad debe suspenderse. UGT considera que las olas de calor encajan perfectamente en ese supuesto.
La Inspección de Trabajo ya ha intensificado en los últimos veranos las campañas de control en actividades al aire libre, recordando que la exposición a temperaturas extremas sin medidas organizativas puede acarrear sanciones para la empresa. De hecho, el Real Decreto 504/2022, que desarrolla la prevención de riesgos ante fenómenos meteorológicos adversos, recoge expresamente la obligación de adaptar las condiciones de trabajo cuando se emitan avisos de fenómenos de nivel naranja o rojo.
No basta con entregar una botella de agua y unas gafas de sol: la prevención de riesgos laborales exige adaptar la organización del trabajo para eliminar el peligro en origen.
Análisis: un verano que pone a prueba la salud de miles de repartidores
La denuncia de UGT llega en un momento en el que los episodios de calor extremo son cada vez más frecuentes y duraderos. Andalucía es una de las zonas más golpeadas, pero el problema afecta a todo el territorio. Mientras que otras actividades al aire libre, como la construcción, cuentan con protocolos más asentados de parada por calor, el reparto a domicilio de comida sigue funcionando bajo una lógica de inmediatez que prima la entrega rápida sobre la salud.
Los repartidores suelen ser jóvenes, muchos de ellos migrantes y con contratos temporales o a tiempo parcial, lo que añade un factor de vulnerabilidad. En esta combinación, la denuncia sindical cobra un valor especial: pone sobre la mesa derechos que existen pero que no se respetan. La clave no es solo el agua o la crema solar, sino que la organización del trabajo se adapte de verdad. Eso requiere cambios estructurales, y también una voluntad empresarial que, según UGT, hoy no se ve.
Lo razonable, desde el punto de vista de la prevención de riesgos, es que ninguna persona repartidora esté pedaleando bajo 45 grados. Y si la empresa no protege, la Administración debe actuar. De de momento, UGT continuará presionando para que el protocolo de verano deje de ser un gesto cosmético y se convierta en una herramienta efectiva.
Ahora, te dejamos la ficha práctica para entenderlo de un vistazo.
La ficha práctica
- ¿Quién está afectado? Repartidores de plataformas de delivery como Glovo, especialmente en zonas con olas de calor.
- ¿Qué medidas se reclaman? Pausas obligatorias, paralización en alertas naranjas, espacios de sombra, turnos rotativos y priorizar vehículos a motor en las horas más calurosas.
- ¿Qué dice la ley? La Ley de Prevención de Riesgos Laborales exige eliminar o reducir los riesgos en origen. Con alerta naranja, la actividad debe adaptarse o suspenderse.
- ¿Cómo actuar si sufres las altas temperaturas? Comunica la situación a la empresa y, si no hay respuesta, puedes acudir a la Inspección de Trabajo o a tu sindicato.
- La letra pequeña clave: El protocolo actual de Glovo incluye solo recomendaciones; las obligaciones legales van mucho más allá.
El resumen rápido (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? UGT Andalucía ha denunciado que los riders trabajan con 45 grados sin medidas reales de protección.
- 💶 ¿A quién le interesa? A todos los repartidores de plataformas, especialmente en zonas de calor extremo.
- ✅ ¿Qué tienes que hacer? Conoce tus derechos: la ley te protege y la empresa debe adaptar las condiciones si hay riesgo grave.



