Si tu perro está en tratamiento para la leishmaniosis o vives en zona de riesgo, presta atención: casi uno de cada cuatro perros con carga alta de parásitos no responde a los fármacos habituales. Un estudio español acaba de poner cifras a un problema que muchos veterinarios sospechaban: la resistencia a los medicamentos más usados frente a la Leishmania infantum.
La investigación, liderada por la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad Católica de Valencia y la compañía Urano Diagnostics, analizó 104 muestras clínicas de 95 perros del área mediterránea. Y el dato es contundente: el 24,3% de las muestras con alta parasitemia presentaba biomarcadores genéticos de resistencia a alopurinol, antimoniato de meglumina o miltefosina.
¿Qué ha descubierto este estudio español?
El equipo aplicó una técnica llamada LeishGenR, una PCR cuantitativa que permite detectar directamente, en la muestra del perro, los genes del parásito que le hacen menos sensible a los fármacos. Hasta ahora, para evaluar resistencias hacía falta cultivar el parásito en laboratorio, un proceso lento y muy complejo.
Con esta nueva metodología, el ensayo alcanzó una especificidad del 100% y una sensibilidad superior al 87,5%. Además, los resultados coincidieron de forma muy fiable con la secuenciación del genoma completo. Traducido: es una herramienta rápida, precisa y que se puede incorporar al día a día de la clínica.
La resistencia al alopurinol, el fármaco de mantenimiento más prescrito, ha sido la más frecuente en los perros analizados.
Los marcadores de resistencia más frecuentes
De las 82 muestras que se pudieron evaluar en profundidad, 20 dieron positivo a algún biomarcador de resistencia. Los marcadores asociados al alopurinol, el medicamento que toman de por vida muchos perros, aparecieron en el 13,4% de los casos. Los relacionados con el antimoniato de meglumina, un clásico en fases agudas, se detectaron en el 9,4%. Y los de la miltefosina, más reciente, en el 5,4%.
Un detalle importante: todos estos marcadores eran más frecuentes en perros que ya habían recibido tratamiento previo. Ojo, porque esto no significa que el primer tratamiento siempre vaya a fallar, pero sí subraya la necesidad de monitorizar cómo responde cada animal a lo largo del tiempo.
Por qué urge revisar la forma de tratar la leishmaniosis canina
La leishmaniosis no es una enfermedad nueva en España. De hecho, la cuenca mediterránea es una de las zonas endémicas más importantes del mundo. Se transmite por la picadura de un pequeño insecto, el flebotomo, y puede provocar desde lesiones en la piel hasta daños graves en órganos internos si no se controla a tiempo.
Este estudio no se queda en la anécdota de laboratorio: demuestra que las cepas resistentes ya están circulando entre los perros que visitan las clínicas. La presencia de resistencias farmacológicas no es una amenaza lejana; es una realidad que puede hacer que un tratamiento deje de funcionar cuando el animal más lo necesita. los Los autores del trabajo insisten en que contar con herramientas como LeishGenR puede ayudar a los veterinarios a elegir mejor el protocolo desde el primer día.
Además, recuerdan que la respuesta al tratamiento siempre depende de tres patas: el estado del perro, el tipo de parásito y el medicamento escogido. Conocer si el parásito presenta ya marcadores de resistencia permite personalizar el manejo clínico y no esperar a que la recaída confirme lo que se podía haber previsto.
Lo más sensato ante cualquier duda sobre la evolución de tu perro es acudir al veterinario y valorar juntos si es necesario reevaluar la terapia o realizar pruebas complementarias. Un diagnóstico precoz y un seguimiento estrecho siguen siendo la mejor defensa contra esta enfermedad crónica.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Saber que la resistencia existe permite no bajar la guardia y proteger mejor a los perros en riesgo.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: La monitorización regular y acudir al veterinario ante cualquier síntoma o empeoramiento es la clave.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Las resistencias seguirán apareciendo; elegir un seguimiento personalizado será cada vez más determinante.




