Si esta mañana al repostar has notado que la gasolina te ha costado más cara, el culpable no está en la OPEP ni en un impuesto nuevo. Viene de un paso de apenas 33 kilómetros de ancho y de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos acaba de anunciar que su país se convertirá en el guardián del estrecho de Ormuz y cobrará un peaje del 20% del valor de la carga a todo buque que lo cruce. La declaración, sumada a una nueva escalada de ataques con Irán, ha llevado el precio del barril de Brent por encima de los 83 dólares, un 9% más en una sola sesión.
Indignómetro
Nivel de impacto social: 9/10. El encarecimiento del crudo se traslada en semanas a los surtidores y a la cesta de la compra. Más de 20 millones de hogares españoles notarán el efecto en su factura energética y en el transporte, con el riesgo de que la inflación repunte.
Trump se proclama guardián del estrecho y plantea un peaje del 20%
En un mensaje en su red social Truth, Trump aseguró que Estados Unidos asumirá el control del paso marítimo y que solo detendrá a los barcos iraníes, mientras cobrará a todos los demás un 20% sobre el valor de su carga como compensación por mantener abierta la ruta. “El estrecho de Ormuz está abierto y permanecerá abierto, con o sin Irán”, afirmó, bautizando a EE.UU. como “El guardián del estrecho”.
El paso, por el que transita una quinta parte del petróleo y el gas mundial, llevaba meses bloqueado después de que Washington e Israel atacaran Irán el pasado 28 de febrero. Aunque un alto el fuego permitió recuperar algo de tráfico, un nuevo cruce de bombardeos —incluido el ataque de un dron iraní a un buque chipriota— ha vuelto a agitar el tablero.
Por qué el petróleo se ha disparado y cómo llega a tu bolsillo
El Brent, de referencia en Europa, pasó de los 72 dólares con los que empezó julio a superar los 83. Cada dólar adicional en el barril encarece la factura energética de España, uno de los países más dependientes del crudo importado. Los carburantes suben en cuestión de semanas y, con ellos, los costes del transporte de mercancías, lo que acaba notándose en el supermercado.
No es un susto pasajero. Si la medida de Trump se consolida, los buques que llegan a las refinerías españolas incorporarán ese 20% de sobrecoste al precio final. La incertidumbre ya ha empujado a Dubái a planificar un nuevo puerto en Fujairah, fuera de Ormuz, para esquivar el bloqueo.
Un histórico déjà vu: cuando la geopolítica estrangula el crudo
No es la primera vez que una crisis en Ormuz dispara el petróleo. En 2019, tras el derribo de un dron estadounidense por parte de Irán, el Brent se disparó un 5% en un día. Y en 1990, la invasión de Kuwait quintuplicó el precio. Los estrangulamientos del estrecho siempre han sido la mecha de los picos inflacionistas que golpean más a las economías familiares.
Trump justifica el peaje con un argumento mercantil: “Otras naciones son muy ricas y se benefician; no se puede esperar que lo hagamos gratis”. Mientras, la ONU y la Unión Europea han reclamado que la vía permanezca abierta “sin peajes ni tasas”. Para el consumidor español, la pugna entre Washington y Teherán se traduce en un único dato: el precio de llenar el depósito puede subir entre 5 y 7 euros si el Brent se mantiene en estos niveles, según los operadores mayoristas.
El estrecho de Ormuz, por donde pasa uno de cada cinco barriles de crudo del mundo, se ha convertido en un peaje geopolítico que pagarás en tu próxima visita a la gasolinera.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Donald Trump anuncia que EE.UU. controlará el estrecho de Ormuz y cobrará un 20% del valor de la carga a los buques no iraníes. Irán bloquea el paso y se reavivan los ataques.
- Por qué te importa: El Brent supera los 83 dólares, lo que encarecerá la gasolina, el transporte y la cesta de la compra en España.
- A quién afecta: A todos los consumidores y, especialmente, a conductores, transportistas y empresas con alta dependencia energética.
- Hacia dónde vamos: La crisis inflacionista ya estaba lastrando la popularidad de Trump, que busca una salida rápida antes de las elecciones de noviembre. Mientras, Dubái planea un nuevo puerto para esquivar el estrecho.




