De amenazar con un embargo comercial a calificar de 'generosa' la postura española. Donald Trump cambió por completo su discurso sobre España tras la cumbre de la OTAN en Ankara, después de que el Gobierno de Pedro Sánchez se comprometiera a aumentar el gasto en defensa hasta el 2% del PIB. El comercio entre ambos países supera los 47.900 millones de dólares solo en bienes y mantiene a miles de trabajadores en sectores como el farmacéutico, el aceite de oliva o la cerámica.
Indignómetro
Nivel de impacto social: 9/10. La paralización de intercambios afectaría directamente a las exportaciones españolas, con más de 21.000 millones de dólares en productos vendidos a Estados Unidos, y pondría en riesgo la continuidad de miles de empleos en industrias clave.
Lo que dijo Trump en Ankara (y lo que ordenó a su equipo)
En la mañana del miércoles, el presidente estadounidense no se mordió la lengua. 'España es un caso perdido. Ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España', dijo durante un acto en Ankara, y pidió al secretario del Tesoro, Scott Bessent, que redactara la orden. 'Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas. No queremos tener nada que ver con ellos'. Las palabras reflejaban el enfado acumulado por dos decisiones españolas: no aumentar el presupuesto militar al 5% que exige Trump y negarse a ceder el uso de las bases de Rota y Morón para las operaciones contra Irán.
Horas después, tras una reunión bilateral con Pedro Sánchez y una conversación 'cordial' sobre fútbol y golf, el tono cambió radicalmente. En el avión de vuelta a Washington, Trump declaró: 'Hoy España dio marcha atrás por completo. Fue muy generosa hoy... respondió a una petición para realizar un pago muy importante'. El presidente estadounidense dejó caer que, de no haber sido por ese gesto, ni siquiera se habría sentado a hablar.
Por qué España se 'redimió' con un pago: la clave del 2% del PIB en defensa
Aunque Trump no detalló el importe, fuentes gubernamentales españolas vinculan el giro al compromiso verbal de alcanzar el objetivo de gasto en defensa del 2% del PIB, una meta que la OTAN fijó hace años y que España venía incumpliendo. Durante la cumbre, el Gobierno español trasladó a Washington su intención de acelerar el calendario para llegar a esa cifra, lo que fue interpretado por la administración estadounidense como un 'pago' político suficiente para frenar las represalias comerciales.
El propio Pedro Sánchez confirmó que la conversación con Trump fue 'cordial', pese a los exabruptos previos. En Moncloa se respira alivio: una guerra comercial con Estados Unidos habría sido un golpe para la economía española, que envía al mercado estadounidense productos por valor de más de 21.000 millones de dólares al año, incluyendo medicamentos, componentes eléctricos y aceite de oliva.
El giro de Trump deja en suspenso la amenaza de embargo, pero el margen es estrecho: cualquier desvío del plan de gasto militar puede reabrir la crisis.
¿Puede Estados Unidos cortar el comercio con España? Los obstáculos legales
Un embargo total a un país miembro de la UE y aliado de la OTAN es algo inédito y jurídicamente muy complejo. La Comisión Europea tiene la competencia exclusiva en política comercial, por lo que un castigo unilateral de Washington afectaría a todo el bloque. Además, el propio aparato legal estadounidense dificulta la medida. Para imponer un embargo haría falta invocar la Ley de Poderes de Emergencia Económica, que exige declarar una emergencia nacional. Aunque algunos senadores republicanos han sugerido que la negativa de España a ceder sus bases podría poner en peligro a tropas estadounidenses, expertos dudan de que un tribunal acepte que un socio de la OTAN suponga una 'amenaza inusual o extraordinaria'.
Otro obstáculo es el Acuerdo de Turnberry, firmado en 2025 entre Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que establece las líneas rojas en la relación comercial transatlántica. Según el ex economista jefe del Departamento de Estado, Chad P. Bown, un embargo español 'sería devastador... probablemente significaría el fin de dicho acuerdo'. El riesgo de romper un pacto tan reciente podría haber pesado en la rectificación del presidente.
Hasta ahora, la única medida ejecutada contra productos españoles fueron los aranceles al aceite de oliva en 2017, que costaron al sector cientos de millones. Pero un embargo supondría una escalada sin precedentes que Washington, de momento, ha aparcado.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Trump amenazó con cortar todo comercio con España, pero cambió de postura tras el compromiso español de elevar el gasto militar al 2% del PIB.
- Por qué te importa: Un embargo afectaría a miles de empleos y a sectores como el farmacéutico, el aceite de oliva o la cerámica, esenciales para la economía española.
- A quién afecta: A trabajadores y empresas que exportan a Estados Unidos, un mercado que compra más de 21.000 millones de dólares en productos españoles.
- Hacia dónde vamos: La amenaza se enfría, pero si España no cumple el objetivo de defensa, las represalias podrían volver.



