Hay un pueblo en la Costa Brava que reúne mar, historia y calas de postal sin las aglomeraciones de los clásicos, y es perfecto para una escapada en julio. Mientras Cadaqués y Tossa de Mar siguen siendo los destinos de referencia, Begur se ha ganado a pulso un puesto entre los imprescindibles del verano catalán.
Situado en el Baix Empordà, a unos 133 kilómetros de Barcelona —alrededor de una hora y tres cuartos en coche—, y a solo 45 kilómetros de Girona, Begur ofrece lo mejor de la Costa Brava sin renunciar a la tranquilidad. No está pegado al mar, sino ligeramente elevado, lo que le da un aire de retiro con vistas al Mediterráneo.
Un pueblo con castillo medieval y aire indiano
Pasear por Begur es viajar por varias épocas en unas pocas calles. El castillo, documentado desde el siglo XI, corona la colina y regala una panorámica de la llanura del Empordà y el litoral. Aunque solo quedan restos, su silueta sigue marcando el perfil del pueblo.
A esa herencia medieval se suman las torres de defensa levantadas entre los siglos XVI y XVII para vigilar los ataques piratas. De las once que llegó a haber, hoy se conservan seis, como la Torre de Sant Ramon o la Torre de Can Pella i Forgas. Pero sin duda uno de los rasgos más singulares de Begur es su legado indiano: muchos vecinos emigraron a Cuba en el siglo XIX y al regresar construyeron casas de estilo colonial. Mas Carreras, edificada por Josep Carreras i Frigola tras su vuelta de Santiago de Cuba, es un ejemplo perfecto de ese cruce entre el Mediterráneo y el Caribe.
El centro histórico invita a perderse entre la Plaza de la Vila, la iglesia de Sant Pere y Santa Reparada y las calles estrechas donde aparecen otras joyas como Can Sora o la Casa Bonaventura Caner Bataller. Y un apunte: el banco de piedra Es Pedrís Llarg es el rincón favorito de los vecinos para una tertulia al atardecer.
Ocho playas y calas para todos los gustos
El otro gran argumento de Begur está a pocos kilómetros: un litoral recortado que esconde ocho playas y calas de perfiles muy distintos. La más accesible es Sa Riera, la playa más grande del término y con ambiente marinero. Sa Tuna, más pequeña y recogida, enamora con sus casas junto al mar y las barcas varadas. Aiguablava, con su arena clara y aguas poco profundas, es ideal para familias. Y si buscas intimidad, Aiguafreda o Platja Fonda, rodeada de rocas, son auténticos refugios.
Para explorarlas, nada mejor que los caminos de ronda. Estos senderos bordean la costa y conectan miradores, calas y rincones que antaño servían para vigilar el litoral y controlar el contrabando. El tramo entre Aiguablava y el islote de Illa Roja, reconocible por su color rojizo, es de los más fotografiados. Y no te pierdas Platja del Racó, en el límite con Pals, ni las pequeñas calas de Fornells, unidas por un sendero costero que merece la pena recorrer al amanecer.
La escapada de julio que estabas buscando
En pleno julio, cuando las temperaturas aprietan y las playas más conocidas se llenan, Begur ofrece un equilibrio difícil de encontrar. No es un destino vacío, pero conserva un ritmo más pausado gracias a la dispersión de sus calas y a un casco histórico que invita a pasear sin prisas. Además, la oferta gastronómica de la zona —del pescado fresco a los arroces marineros— completa un plan redondo.
Si vienes desde cualquier punto de España, la conexión es sencilla: Girona tiene aeropuerto con vuelos desde varias ciudades españolas, y la estación de tren de Girona conecta con la red de AVE. Desde allí, Begur está a menos de una hora en coche o autobús. Y si viajas en coche desde Madrid, son unas siete horas de viaje; desde Valencia, poco más de cuatro. Begur es esa escapada que combina patrimonio, naturaleza y playa sin necesidad de coger un avión a destinos lejanos.
En Begur, el mar se saborea dos veces: al darte un chapuzón en sus calas y al sentarte a la mesa con un arroz marinero en el puerto.
✈️ La hoja de ruta
- 📍 ¿A dónde vamos?: A Begur, un pueblo de la Costa Brava con castillo, casas indianas y ocho calas para elegir.
- 💰 ¿Es caro o barato?: Un plan de presupuesto medio: alojamiento y comidas asequibles si reservas con antelación.
- 🎒 ¿Qué tienes que llevarte?: Calzado cómodo para los caminos de ronda, bañador y cámara de fotos para no perderte ninguna cala.



