La DGT va a poner fin a una de las ambigüedades más peligrosas del tráfico urbano. Desde ahora, la luz ámbar intermitente para vehículos no podrá coincidir con la luz verde de los peatones. Es decir, cuando los pasos de peatones tienen prioridad, los coches verán un rojo obligatorio, no un ámbar que invite a pasar con precaución.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha modificado el Reglamento General de Circulación para imponer este cambio, que ya está en vigor. El objetivo es reducir los atropellos en los cruces y dar más seguridad a las personas que caminan por la ciudad.
El texto actualizado del reglamento es contundente: "En pasos para peatones con semáforo, como norma general, no podrá coincidir la luz ámbar intermitente para vehículos con la luz verde para peatones". Hasta ahora, muchos semáforos permitían que, mientras el peatón cruzaba con verde, el coche tuviese un ámbar parpadeante que solo obliga a detenerse si hay alguien en el paso. Esa doble lectura generaba confusión y riesgo.
Con la reforma, los ingenieros de tráfico deberán reprogramar todos los cruces nuevos o los que se modifiquen. La DGT no obliga a cambiar todos los semáforos existentes de golpe, pero sí a que cualquier instalación o actualización respete la nueva regla.
Qué cambia en la práctica para peatones y conductores
Si eres peatón, tienes que tener claro que, cuando el muñeco esté en verde, los vehículos que se acerquen tendrán siempre un semáforo en rojo. Se acabó el "paso rápido, que vienen coches" en segundos que el ámbar concedía. La prioridad peatonal es ahora total, sin margen para la interpretación.

Si conduces, la costumbre de acelerar al ver el ámbar se topa con un muro. En los pasos con semáforo dual, el color que verás será rojo fijo mientras los peatones cruzan, lo que evita frenazos de última hora y el estrés de decidir si pasas o no. Según los datos de la DGT, más de 400 atropellos anuales en ciudad se producen en pasos de peatones; la nueva norma aspira a reducir esa cifra.
La base de la reforma es eliminar la ambigüedad que provocaba que muchos conductores se lanzaran a cruzar cuando aún había peatones en el paso.
Una década de cambios de la DGT hacia el peatón
La actualización del reglamento no es cosa de ahora. Y es que, en los últimos años, la DGT ha ido desplazando el foco de la carretera al entorno urbano, limitando la velocidad en calles de un solo carril, creando zonas de prioridad residencial y exigiendo más distancia lateral al adelantar a ciclistas. Esta nueva medida encaja en esa filosofía de calmar el tráfico y situar a las personas vulnerables en el centro.
Ciudades como Pontevedra o Vitoria llevan años aplicando lógicas similares con buenos resultados de siniestralidad. Lo que ahora hace la DGT es elevar ese criterio a norma general en toda España, algo que asociaciones de peatones llevaban tiempo pidiendo. Sin embargo, algunos conductores temen que la sincronización estricta aumente los tiempos de espera en los cruces, aunque la DGT asegura que los ciclos semafóricos se pueden reajustar sin grandes demoras.

La gran incógnita es el ritmo de implantación. Como no se obliga a cambiar todos los semáforos de la noche a la mañana, conviene que los peatones sigan mirando a los coches antes de cruzar, porque el semáforo que hoy ves en rojo para el peatón podría mañana estar adaptado a la nueva norma sin que lo notes visualmente. La aplicación completa tardará unos años en llegar a cada cruce.
Las claves:
- La DGT ha reformado el Reglamento General de Circulación para prohibir que la luz ámbar intermitente de los vehículos coincida con el verde de los peatones.
- Cuando cruces una calle con el muñeco verde, los coches tendrán siempre el semáforo en rojo, lo que reduce el riesgo de atropello.
- La medida ya está en vigor, pero su implantación será progresiva. Las ciudades irán actualizando sus cruces a medida que renueven la red semafórica.



