Si estás en Madrid este verano, hay una cita con el arte que recupera una de las vanguardias más singulares de la España del siglo XX. La galería Guillermo de Osma dedica una exposición al Postismo, un movimiento que nació en plena posguerra con la voluntad de dinamitar el aburrimiento y devolver la alegría y la imaginación al panorama cultural.
El Postismo, fundado en 1945 por el poeta y pintor Eduardo Chicharro, el escritor Carlos Edmundo de Ory y Silvano Sernesi, fue un grito de libertad en una época gris. Lanzaron manifiestos irreverentes, apostaron por la «euforia expresiva» y se enfrentaron sin tapujos al academicismo imperante. La muestra reúne cuadros, fotografías libros y documentos que permiten asomarse a este universo poco conocido.
Una explosión de irreverencia en plena posguerra
El Postismo surgió como una reacción visceral contra el tono monocorde de la cultura oficial. En sus manifiestos, los postistas reclamaban imaginación, ritmo y una alegría provocadora que contrastaba con la tristeza de la dictadura. Se presentaron públicamente en un acto que escandalizó a la sociedad de la época: algunos pidieron directamente para ellos el patíbulo. Sin embargo, su mezcla de surrealismo tardío, Conceptismo barroco y humor absurdo los convirtió en un imán para jóvenes como Gloria Fuertes, Camilo José Cela o Fernando Arrabal.
La selección que ha preparado la galería Guillermo de Osma permite entender por qué aquella aventura, efímera pero vibrante, sigue teniendo algo que decir. Se exhiben pinturas de Chicharro y de otros artistas cercanos, como José Caballero o Nanda Papiri, junto a primeras ediciones de sus revistas y correspondencia que atestigua la red de complicidades que tejieron. Cada pieza destila un descaro delicioso y una fe absoluta en el poder liberador del arte.
Buscaban el juego frenético de la imaginación en plena dictadura: una forma de sublimar la libertad que faltaba.
El crítico Juan Eduardo Cirlot, en su célebre 'Diccionario de los ismos', apuntó que el interés del Postismo residía «principalmente en lo que no realizó». Pero la muestra demuestra precisamente lo contrario: lo que sí hicieron, con una intensidad que aún emociona, fue abrir caminos inexplorados. Sus juegos verbales, sus collages visuales y su actitud iconoclasta prefiguran, en cierto modo, las derivas más lúdicas y globalizadas del arte contemporáneo.
Por qué esta exposición merece una visita
La galería Guillermo de Osma, especializada en rescatar las vanguardias históricas españolas, ha tejido un relato expositivo que no abruma pero que deja huella. No es una macro retrospectiva: es una ventana bien elegida, perfecta para quien quiera descubrir un capítulo olvidado de nuestra historia artística sin tener que leer un manual. Lo interesante aquí es cómo se conecta el contexto político, la creación colectiva y la pura diversión estética en un mismo recorrido.
En un Madrid que no para de ofrecer grandes nombres, merece la pena detenerse en esta propuesta más pequeña pero muy significativa. Porque el Postismo, con todas sus rarezas patafísicas, es una defensa gozosa de lo contemporáneo. Ochenta años después, su vitalidad sigue intacta y nos recuerda que la vanguardia también puede ser un juego muy serio.
Ficha técnica
- Título: Postismo, la vanguardia olvidada
- Autor o autora: Eduardo Chicharro, Carlos Edmundo de Ory, Silvano Sernesi y colectivo postista
- Qué puedes ver: Selección de pinturas, fotografías, libros originales y manifiestos del movimiento
- Recinto y ciudad: Galería Guillermo de Osma, Madrid



