Si vives en la Comunitat Valenciana y la factura de la luz te quita el sueño cada verano, hay una ayuda que quizás estás perdiendo sin saberlo. Solo 3 de cada 10 hogares que la necesitan la reciben. El bono térmico es una de esas ayudas que existen, que están presupuestadas, pero que se quedan en un cajón virtual porque nadie te ha contado que puedes pedirla.
Y no es un asunto menor. Según la última Encuesta de Población Activa (EPA) del INE, 810.232 valencianos no pueden mantener su vivienda a una temperatura adecuada. Eso significa pasar calor sin aire acondicionado en plena ola de calor o tiritar en invierno porque la calefacción es un lujo. Sin embargo, solo 216.807 familias reciben alguna ayuda para paliarlo. O, lo que es lo mismo, 3 de cada 10 personas que lo necesitan.
Vamos por partes: el bono térmico no es un descuento en la factura, sino un pago único que recibes directamente en tu cuenta bancaria. Pero ojo, no puedes solicitarlo por separado. Para recibirlo, antes necesitas que te concedan el bono social eléctrico —ese descuento que se aplica en la factura de la luz y que está pensado para hogares vulnerables—. Si te dan el bono social eléctrico, el bono térmico te llega automáticamente, sin papeleo extra. Y aquí está el truco: mucha gente no solicita el bono eléctrico porque cree que no cumple los requisitos o porque directamente no sabe que existe.
810.232 valencianos no pueden mantener una temperatura adecuada en casa, pero solo 3 de cada 10 reciben ayuda.
¿Qué requisitos hay que cumplir (de verdad)?
Para pedir el bono social eléctrico hacen falta dos cosas: ser titular de un contrato de luz y que tu renta familiar no supere ciertos umbrales. Se mide en función del IPREM (el indicador público de renta de efectos múltiples), que para 2024 ronda los 600 euros al mes. Como referencia rápida: si vives solo y ganas menos de unos 10.800 euros al año, podrías entrar. Si hay más miembros en casa, el límite sube. Además, entran directamente los pensionistas con pensión mínima, las familias numerosas o quienes perciben el Ingreso Mínimo Vital (IMV).
Pero la realidad es que muchos jóvenes que comparten piso y tienen el contrato a su nombre ni se plantean comprobarlo. Y si no lo pides, no lo cobras. Luego, una vez concedido, el bono térmico varía según dónde vivas: en zonas más frías (como el interior de Castellón) la cuantía es mayor que en la costa. En la última convocatoria gestionada por el Instituto Valenciano de la Competitividad Empresarial (Ivace+i), 193.629 personas recibieron el pago, con un importe medio de unos 400 euros por hogar.
Desde 2020, el número de beneficiarios no ha parado de crecer: de 171.539 a 211.803 en 2024. Pero aún hay 23.178 casos en los que no se pudo hacer el ingreso porque la cuenta bancaria no estaba actualizada o porque la ayuda fue rechazada por el propio usuario.
Por qué el calor ya no es un capricho y esta ayuda importa
El verano valenciano se ha convertido en una prueba de resistencia. Las temperaturas rozan los 45 grados y tener un ventilador ya no basta. La electricidad para refrigerar no es un extra: es una necesidad básica, y lo mismo ocurre con la calefacción en los meses fríos. Sin embargo, el sistema de ayudas sigue anclado a una lógica de trámites que deja fuera a muchas de las personas que más lo necesitan.
Hace solo cinco años, apenas 171.000 hogares recibían el bono térmico. Hoy son más de 211.000. La tendencia demuestra que la demanda crece, pero las barreras de acceso siguen siendo las mismas: una mezcla de desconocimiento, burocracia y, en ocasiones, la idea equivocada de que «eso es para otros». Y no. Si cumples los números, es para ti.
Si cumples los números, el bono térmico es para ti: no hace falta ser familia numerosa ni cobrar el IMV.
Además, la gestión autonómica añade una capa de dispersión. El Ivace+i hace un trabajo encomiable —ha repartido 27 millones de euros este año—, pero la comunicación con los potenciales beneficiarios sigue siendo escasa. Muchos de los que no cobran nunca supieron que tenían derecho. Y en un contexto donde el precio de la luz no baja y el cambio climático aprieta, esa falta de información es una injusticia silenciosa.
Así que, ojo: si en tu casa se sufre el calor, deja de darle vueltas. Entra en la web de Ivace+i, mira si tu comercializadora eléctrica te ha informado, y sobre todo, comprueba si cumples los requisitos para el bono social eléctrico. Porque si te lo conceden, el térmico llegará sin que tengas que hacer nada más. Y unos cientos de euros pueden marcar la diferencia entre pasar agosto en vela o poder encender el aire unas horas.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? El bono térmico es una ayuda directa para calefacción y refrigeración, pero solo llega al 30% de quienes la necesitan.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquier persona con bajos ingresos que sea titular de un contrato de luz y cumpla los límites de renta del bono social eléctrico.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Comprobar si cumples los requisitos para el bono social eléctrico y, si es así, solicitarlo cuanto antes: el térmico llegará automáticamente.




