Un nuevo estudio explica cómo se formó el Etna, el volcán más peculiar de Europa

Con 500.000 años de antigüedad y 3.000 metros de altura, su origen siempre ha sido un dolor de cabeza para los geólogos. Ahora, una investigación propone que podría pertenecer a una cuarta categoría de volcanes casi desconocida: los 'petit-spot'.

El Etna, el volcán más activo de Europa, no se formó como los demás. Una investigación de la Universidad de Lausana y el INGV italiano ha descubierto que este coloso de 3.000 metros podría pertenecer a una cuarta categoría de volcanes apenas conocida y tan exótica que suena a ciencia ficción: los 'petit-spot'. ¿Y qué implica eso? Que toda la teoría geológica que dábamos por sentada se tambalea un poquito.

El pasado 26 de junio de 2026, el Etna volvió a rugir como tantas otras veces. La erupción obligó a cerrar el aeropuerto de Catania, canceló más de 120 vuelos y soltó una columna de ceniza de un kilómetro y medio de altura. Pero si eres de los que piensa que estas noticias son rutina y no hay nada nuevo bajo el sol, estate atento. Un estudio publicado en abril en The Journal of Geophysical Research acaba de dar un giro de 180 grados a lo que creíamos sobre su origen.

Ni subducción ni punto caliente: el Etna es un bicho raro

Hasta ahora, los geólogos manejaban tres maneras de fabricar un volcán: por separación de placas (como Islandia), por subducción (como el Fuji) o por un punto caliente en mitad de una placa (como Hawái). El Etna, en cambio, lleva décadas poniendo a los científicos contra las cuerdas. Está cerca de una zona de subducción y su química se parece a la de un punto caliente, pero no encaja del todo en ninguna categoría. Como si fuera el invitado que se cuela en la fiesta sin que nadie lo haya llamado.

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Con 500.000 años de antigüedad a sus espaldas y una altura que ronda los 3.000 metros, este gigante siciliano siempre ha sido una rareza. Y ahora, por fin, tenemos una explicación. Según los investigadores, su magma no procede de una fusión repentina antes de cada erupción, como en la mayoría de los volcanes. Se trata de magma preexistente en el manto superior, acumulado a unos 80 kilómetros por debajo de la superficie.

Este gigante de fuego no responde a las reglas que hasta ahora creíamos inamovibles. Su magma no surge de una fusión inmediata, sino de una cocción lenta que solo asoma cuando las placas se retuercen.

El truco de la naranja exprimida que lo explica todo

¿Cómo asciende ese magma? Aquí llega la analogía de andar por casa. Los movimientos tectónicos provocados por la colisión entre África y Europa funcionan como un exprimidor de naranjas: las placas se doblan cerca de la zona de subducción y, literalmente, exprimen el manto terrestre. La lava asciende por las fracturas igual que el zumo sale de la fruta. Un mecanismo que, hasta la fecha, solo se había observado en volcanes submarinos minúsculos de apenas unos cientos de metros, los llamados 'petit-spot'.

"Nuestra investigación sugiere que el Etna podría haberse formado mediante un mecanismo similar al que genera los volcanes submarinos de tipo petit-spot", explica Sébastien Pilet, catedrático de la Universidad de Lausana y autor principal del estudio. "Hasta ahora, estos procesos se habían observado en estructuras muy pequeñas. En comparación, el Etna es un gran estratovolcán". Si se confirma esta hipótesis, estaríamos ante el primer gran volcán de este tipo jamás identificado.

¿Y esto qué cambia para ti? (Más de lo que imaginas)

Puede que el volcán siciliano te pille lejos, pero entender por qué y cómo entra en erupción es clave para predecir su comportamiento y evaluar riesgos. En 2021, otra erupción provocó la evacuación de pueblos enteros. Ahora sabemos que la cantidad de magma expulsada depende del movimiento de las placas, no de una cámara que se llena y explota. Este hallazgo allana el camino hacia modelos de alerta mucho más precisos.

Además, si el Etna es un 'petit-spot', es muy probable que existan otros volcanes de este tipo en tierra firme que aún no hemos catalogado. La próxima vez que alguien te diga que los volcanes son todos iguales, ya tienes respuesta. Y, como siempre, la naturaleza se encarga de recordarnos que aún estamos en pañales.

🧠 Para soltarlo en la cena

El Etna se formó porque las placas exprimen el manto.