El incendio que asola la Sierra de Alcubierre, en la provincia de Zaragoza, ha superado ya las 2.800 hectáreas y continúa fuera de control este viernes. Los equipos de extinción han reforzado los trabajos con nuevos medios aéreos mientras se mantiene evacuado el núcleo de Morillo de Monclús, en La Fueva (Huesca), donde otro fuego afecta a 46 hectáreas.
La emergencia, desatada el pasado lunes, se ha visto agravada por rachas de viento que volvieron las condiciones “más desfavorables” de lo previsto en la tarde del jueves, según el director de los trabajos, Ángel Gari. El operativo contabiliza ya más de 3.000 hectáreas calcinadas, aunque la cifra fluctúa porque los frentes hacia Leciñena, Perdiguera y Robres se han contenido parcialmente. “Durante el día el panorama cambia sin parar”, ha reconocido Gari.
La prioridad hoy viernes es sofocar el corazón de la sierra, donde los accesos son peores, y coordinar los efectivos dedicados a los dos incendios activos en Aragón. “Tenemos efectivos suficientes, pero necesitamos estar bien coordinados”, ha insistido el director de extinción, preocupado por tener que compartir recursos con el fuego de La Fueva.
Las poblaciones más expuestas al humo, como Alcubierre y Lanaja, han recibido la recomendación de permanecer en casa con puertas y ventanas cerradas, sobre todo las personas con afecciones respiratorias. El jueves se reabrió al tráfico la A-1211 entre Robres y Alcubierre, aunque el tramo de la A-1229 que conecta con Leciñena sigue cortado.
Jesús Lasheras, uno de los agricultores que labraron durante la madrugada del miércoles para frenar el avance del fuego, explicó a este diario que “si no llega a ser por los agricultores, esto no se para. Se labró medio monte en un momento, pero pasamos un mal rato”. El testimonio refleja la cooperación vecinal que ha sido clave para proteger granjas y bienes.
El pueblo de Leciñena se ha convertido en la base logística: más de 70 voluntarios prepararon 300 bocadillos y 130 raciones de ensalada para el operativo.
Esa red ciudadana, activa desde las 6 de la mañana, ha aliviado el desgaste de los equipos. “Las carnicerías no dan abasto para preparar el embutido”, comentaba uno de los voluntarios. La comunidad ha seguido las noticias desde el santuario de Nuestra Señora de Magallón, desde cuyo mirador se observaba el empeoramiento de la situación durante la tarde del jueves.
¿Qué ha pasado exactamente con el fuego?
El incendio comenzó el lunes a última hora y se propagó con rapidez por el monte bajo y las zonas de matorral. Para el miércoles ya se había declarado la evacuación de Morillo de Monclús, un pequeño núcleo de unas 40 personas, y se había establecido el Puesto de Mando Avanzado en Leciñena. El viento del jueves hizo que las condiciones resultaran “más desfavorables” de lo que los servicios de emergencia habían calculado.
Además del dispositivo autonómico y del Ministerio de Transición Ecológica, a lo largo del miércoles se sumaron dos brigadas helitransportadas enviadas por los gobiernos de Castilla y León y de la Comunidad Valenciana. Más de una docena de medios aéreos trabajan en la zona.
¿A quién afecta y cuál es la previsión inmediata?
La evacuación de Morillo de Monclús se mantiene y los vecinos de los municipios cercanos —Leciñena, Perdiguera, Robres, Lanaja y el propio Alcubierre— sufren cortes de carreteras y restricciones por el humo. Las personas con problemas respiratorios son las más vulnerables y deben extremar precauciones.
Para hoy viernes, los responsables de la emergencia temen que el viento vuelva a poner difíciles las labores de extinción, sobre todo en los accesos al área más escarpada de la sierra. La coordinación de los medios aéreos y terrestres será decisiva, ya que el foco de La Fueva sigue activo y exige atención simultánea. La previsión meteorológica no da tregua: el viento se espera protagonista.
Contexto y qué se espera en las próximas horas
No es la primera vez que la Sierra de Alcubierre sufre un incendio de esta magnitud, pero las condiciones de sequía acumulada y las altas temperaturas de esta semana han convertido el monte en un polvorín. El despliegue interautonómico, con brigadas de fuera de Aragón, recuerda a episodios críticos de otros veranos en los que se han sobrepasado los recursos autonómicos.
Los expertos en incendios forestales insisten en que la prioridad ahora es asegurar los perímetros y evitar que el fuego salte las barreras creadas por los agricultores. El presidente del Gobierno de Aragón ha pedido prudencia a la ciudadanía y ha agradecido la colaboración vecinal que ha permitido salvar casas y explotaciones ganaderas. “Lo importante viene ahora: que el viento no desmadre los frentes durante el fin de semana”, ha trasladado un portavoz del operativo.
Las autoridades mantienen activo el centro de coordinación y no descartan pedir más refuerzos si la situación empeora. Mientras, en La Fueva los trabajos se centran en un área perimetrada de 46 hectáreas y la pequeña localidad de Morillo continúa desalojada. En caso de emergencia, recuerdan que cualquier ciudadano puede llamar al 112.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: El incendio de la Sierra de Alcubierre ha superado las 3.000 hectáreas y sigue sin control pese a los refuerzos aéreos.
- 👥 Quiénes son los afectados: Vecinos de Alcubierre, Leciñena, Robres, Perdiguera, Lanaja y los evacuados de Morillo de Monclús, especialmente personas con problemas respiratorios.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Si el viento no amaina, el fuego podría avanzar sobre nuevas áreas recortando las labores de contención durante el fin de semana.



