Ya hay una universidad que permite estudiar para ser influencer y el debate está servido.
La licenciatura que convierte el scroll en título
La Arizona State University (ASU) ha aprobado una licenciatura en Creación de Contenido con 120 créditos diseñados para la economía de los creadores. La noticia la recoge El Siglo Panamá y la propia universidad lo confirma en su programa oficial.
El plan incluye materias como producción multimedia, estrategia para redes sociales, análisis de audiencias y construcción de marca personal. Lo más llamativo es una asignatura con nombre literal: 'Cómo convertirse en influencer'. Junto a ella, cursos de presencia ante cámaras, edición, videografía, fotografía, podcasting y fundamentos de redes sociales.
El programa también contempla experiencias prácticas en Phoenix y Los Ángeles, además de modalidad en línea. Fue aprobado en marzo de este año por el senado de la ASU según los datos de la universidad.
Sí, has leído bien.
El objetivo es darle al talento digital una formación universitaria seria. Nada de humo: los estudiantes aprenden a planificar contenidos, producir videos y podcast, analizar el comportamiento de las audiencias y desarrollar estrategias para hacer crecer una marca personal.
La universidad no te hace influencer, pero puede darte las herramientas para que tu primer vídeo no parezca un caos de audio e iluminación.
Por qué medio internet se ha partido en dos
La reacción no se ha hecho esperar. El debate entre los que creen que ser influencer se enseña y los que no ha llenado los comentarios de TikTok y X. A favor: es una industria que mueve millones y una formación puede ahorrar años de errores. En contra: la naturalidad y la conexión con la audiencia no salen de un temario.
Aquí en la redacción lo tengo claro: la carrera no te asegura volverte viral. La fama en internet no depende de un título, sino de saber leer a la comunidad en tiempo real. Eso no se aprende sentado en un aula, o al menos no solo.
El detalle que todos están pasando por alto
La jugada de la ASU no es aislada. Desde hace años los creadores de contenido han ido profesionalizando sus equipos, sus contratos y su manera de medir audiencias. Que una universidad apueste por una licenciatura así cierra el círculo: la economía de los creadores ya no es una burbuja para críos, sino un sector con estructura. Aunque conviene no engañarse: el algoritmo no pide un expediente académico, pide constancia y timing.
El punto clave es si este título tendrá salidas reales más allá de la marca personal. Las agencias, los departamentos de comunicación y las productoras necesitan a gente que entienda el lenguaje de las plataformas. Ese es el verdadero valor de la licenciatura. No formar al próximo Ibai, sino a los cientos de profesionales que van detrás. El debate, por tanto, está mal planteado: no se estudia para ser famoso, se estudia para trabajar en una industria que ya es legítima.
Mientras tanto, la ASU ya tiene el titular más sencillo del año: una universidad de Estados Unidos ha puesto al influencer en el temario. Y no como un caso de estudio, sino como una salida profesional. La carrera para ser influencer ya no suena a chiste: tiene plan de estudios y todo.
El Salseómetro
Nivel de salseo: 6/10. No hay un beef concreto entre creadores, pero el eterno debate entre academizar internet y dejarlo libre da para horas de hilo. La gente se lo está tomando más en serio de lo que parece (algunos ya se ven en el campus).
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: La Arizona State University (ASU).
- 📲 En qué red social ha pasado: La noticia corre por TikTok, X e Instagram.
- 🔥 Por qué es viral: Una materia llamada 'Cómo convertirse en influencer' ha disparado el debate sobre si eso se estudia.



