Las cámaras Flock en España aún no existen, pero en Estados Unidos ya escanean 20.000 millones de matrículas al mes. La tecnología es simple de explicar y aterradora de digerir: cámaras con IA que fotografían cada coche que pasa, lo perfilan y alimentan una base de datos policial.
Flock Safety nació en Atlanta en 2017 y vende la solución completa. Cada cámara ALPR captura matrícula, marca, modelo, color, pegatinas y hasta rayones. De ahí sale un perfil que se sube a la nube y permite reconstruir los movimientos de cualquier vehículo con alertas en tiempo real.
La compañía presume de haber ayudado a encontrar a más de 10.000 desaparecidos en 2025 y de resolver 700.000 delitos al año. Su red ya supera las 120.000 cámaras con acceso para 6.000 agencias policiales. Y ojo con el dato: 20.000 millones de matrículas escaneadas cada mes.
Pero la cara oscura es igual de impresionante. Según una investigación de The Washington Post, al menos 50 policías han sido acusados, imputados o condenados por usar Flock para fines personales.
Acoso en bandeja y resistencia ciudadana
Hay un agente que consultó la matrícula de su expareja 69 veces, la de su madre 24 y la del padre 15, además de colocarle un AirTag. Otro buscó la de su ex 124 veces. Acoso en bandeja con nombre de sistema de seguridad.
El abuso no está en la cámara, está en que nadie pregunta para qué se consulta una matrícula.
La clave está en el acceso: no hace falta orden judicial, solo un usuario y contraseña. Eso permite que un agente escriba 'investigación' como justificación y camufle un acoso. Los registros de una auditoría en Missouri mostraron que el 85% de las consultas se justificaban con 'sospechoso' o 'drogas' y menos del 3% estaban vinculadas a un caso real.
La resistencia ciudadana ha llegado en formas distintas. En Winona, Minnesota, alguien destruyó ocho postes en un fin de semana: 24.000 dólares en daños. En Dayton, Ohio, el ayuntamiento tapó las cámaras con bolsas de basura al descubrir que los datos habían llegado al Departamento de Seguridad Nacional y al ICE. En Evanston, Illinois, rescindieron el contrato y Flock las reinstaló sin permiso.
También existe Have I Been Flocked, un portal donde se puede comprobar si tu matrícula ha sido buscada. La web ha incomodado tanto a Flock que la empresa ha intentado, sin éxito, cerrarla.
Qué pasaría con las cámaras Flock España
¿. El RGPD, la Directiva de Protección de Datos en el Ámbito Policial y la IA Act europea clasifican la vigilancia biométrica en tiempo real como actividad de alto riesgo. Un sistema como Nova, que cruza matrículas con antecedentes penales o historial de salud mental, tendría muy difícil encajar.
La defensa clásica de Flock es que la velocidad es clave y una orden judicial retrasa la investigación. Pero como decía Chuck Wexler, director del Foro de Investigación Ejecutiva de la Policía, la tecnología va por delante de la propia policía. Y cuando no hay ley federal que ponga límites, el abuso no es un fallo: es una característica.
Al final, si Flock llega a España, lo hará con auditorías más estrictas y acceso vinculado a investigaciones concretas. ¿Imposible que un agente abuse? No. Pero al menos no será tan fácil como escribir 'sospechoso' y pulsar enter.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 6/10. La tecnología es potente y útil para encontrar desaparecidos, pero el modelo estadounidense de acceso sin orden judicial es un campo de minas. En Europa, el RGPD y la IA Act le pondrían freno — y aún así, el factor humano es el que falla.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Flock Safety ha desplegado una red de cámaras con IA en EEUU que escanea 20.000 millones de matrículas al mes.
- 🔥 ¿Por qué importa? Decenas de policías la han usado para acosar a exparejas sin orden judicial, y el debate europeo ya está abierto.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si llega a España, chocará con el RGPD y la IA Act, pero la tentación de usarla mal no desaparece.



