La factura de la luz de agosto de 2026 va camino de superar los 100 euros por primera vez desde 2022. La organización de consumidores Facua calcula que el recibo medio cerrará en 101,23 euros si se mantienen los precios de la primera quincena. Esa es la cifra para el usuario medio de la tarifa PVPC (la tarifa semirregulada que fija los precios según el mercado diario).
La proyección de Facua parte de un usuario medio con una potencia contratada de 4,4 kilovatios (kW) y un consumo de 366 kilovatios hora (kWh) al mes. Son los datos de miles de facturas de viviendas habitadas, no un caso teórico de laboratorio.
La comparativa deja claro el salto. Agosto de 2025 cerró en 80,71 euros y julio de este año en 93,65. El recibo de agosto apunta a 101,23 euros, un 8,1% más que julio.
Para encontrar una factura de agosto más cara hay que ir a 2022, cuando alcanzó los 158,30 euros. En 2023 bajó a 73,21 euros y en 2024 a 78,21.
El siguiente mes con la factura más alta del año fue marzo, con 82,09 euros. Para ver un recibo más alto que el actual hay que remontarse a diciembre de 2025, cuando costó 87,00 euros.
El matiz que evita el titular inflado: la proyección depende de que se mantengan los precios de la primera quincena. No es un cierre definitivo, es una estimación sobre un mercado volátil.
El recibo de agosto apunta a 101,23 euros, un nivel que no se veía desde la crisis energética de 2022.
Por qué sube la luz en pleno agosto
La primera quincena ha dejado precios medios de 27,74 céntimos por kilovatio hora en horario punta, 19,29 en llano y 21,34 en valle, con impuestos indirectos incluidos. El valle es el tramo donde más se nota: un 37,1% más que en agosto de 2025.
En punta la subida interanual es del 13,9% y en llano del 21,7%. El aire acondicionado ya no se apaga a las diez de la noche en muchas casas.
El usuario tipo consume un 45% de la electricidad en valle, un 29% en punta y un 26% en llano, según el perfil que publicó la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Ese reparto pesa y el valle deja de ser barato.
De lunes a viernes, la punta va de 10 a 14 y de 18 a 22 horas; el llano, de 14 a 18 y de 22 a 00; y el valle, de 00 a 8. Los sábados, domingos y festivos se consideran valle.
La conclusión práctica: la diferencia entre tramos se está ampliando y un lavavajillas en valle pesa más en la factura que hace un año.
Lo que Facua pide al Gobierno y lo que puedes hacer
Facua insiste en que la subida no responde solo al calor. La asociación reclama cambios regulatorios de calado: que la energía nuclear y la hidráulica salgan de la subasta diaria y tengan un precio fijado por el Ejecutivo revisado cada varios meses.
La propuesta no es nueva. Vuelve cada vez que el mercado mayorista se tensa. El antecedente más claro es 2022, cuando la crisis del gas disparó las facturas y el Gobierno aprobó la excepción ibérica para limitar el impacto.
La asociación recuerda que el PVPC es la tarifa de muchos hogares con rentas bajas. Por eso el impacto no es solo estadístico, es social.
La tarifa PVPC se indexa a la subasta diaria, donde el precio cambia cada hora. Ese diseño sale caro cuando la demanda se dispara.
Voy a ser claro: una factura de 101 euros en agosto es cara, pero no es el desastre de 2022. El problema es que llega con sueldos y alquileres ya muy apretados. La mayoría de los hogares tiene que revisar cuándo pone el aire, y el susto de septiembre puede llegar en forma de recibo.
Si puedes desplazar parte del consumo a las horas valle, ahorras unos céntimos por kilovatio. No resuelve la subida, pero es lo único que está en tu mano a corto plazo.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La factura de agosto apunta a 101,23 euros, un 8,1% más que en julio.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? Al usuario medio del PVPC con 4,4 kW de potencia y 366 kWh de consumo.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Desplaza consumo a horas valle y mira bien el recibo de agosto para evitar sorpresas.



