Vamos al grano: elegir la compañía de luz no es un capricho. Según un informe de la OCU con casi 10.000 facturas, la diferencia entre la tarifa más barata y la más cara puede superar los 450 euros al año. Y no, no es una exageración: hablamos de un 57% de ahorro potencial para un hogar medio. Si tu contrato está en el mercado libre (es decir, fuera de la tarifa regulada PVPC), seguramente estás pagando de más.
Las compañías que más (y menos) te clavan
El ránking es claro. Octopus Energy aparece como la comercializadora con la factura media más baja, seguida a cierta distancia por Naturgy y Plenitude. En el otro extremo, CHC Energía y Factor Energía son las que más cobran. Iberdrola, MasOrange y Endesa se sitúan por encima de la media, que la OCU sitúa en 64,02 euros al mes sin impuestos.
Pero aquí viene la trampa. Dentro de una misma compañía las diferencias entre clientes pueden ser brutales. Otra vez Octopus es la más homogénea (apenas 27 euros de diferencia anual entre sus clientes), mientras que en Iberdrola la horquilla llega a los 230 euros. Es decir, que tu vecino puede estar pagando mucho más que tú sin que ninguno lo sepa. Plenitude y Total Energies también muestran dispersiones muy elevadas.
El estudio señala además que muchos clientes veteranos pagan facturas “claramente superiores” a las ofertas que se publicitan para nuevos contratos. En CHC Energía, Factor Energía, MasOrange o Plenitude, la fidelidad se penaliza. Un clásico.
El truco de la potencia que uno de cada tres hogares ignora
No solo la compañía importa. La potencia contratada (esa parte fija que pagas aunque no enciendas nada) puede ser un agujero silencioso. La OCU calcula que uno de cada tres hogares ahorraría si redujera la potencia en hora punta, de media unos 1,75 kW menos. Traducido: 88,11 euros menos al año por cabeza. Y hay más: el 99% de los hogares tiene la misma potencia todo el día, a pesar de que se puede diferenciar entre horario punta y valle. Apenas un 1% lo ha hecho, y de ellos, la mitad tiene más potencia en las horas caras. Tiene poco sentido.
Además, el 84% de los contratos del mercado libre aplican un precio único al consumo, sin distinguir las horas. Es decir, pagas lo mismo por poner la lavadora a las tres de la tarde que a las cinco de la madrugada. “Esto reduce el incentivo para desplazar consumos a horas valle y aprovechar mejor la estructura del sistema eléctrico”, advierte el informe. En cristiano: te quitan las ganas de ahorrar a cambio de una factura aparentemente simple.

La fidelidad a tu comercializadora de luz se paga cara, y la inercia de no mirar la potencia contratada te cuesta dinero cada mes.
Por qué los jóvenes pagamos el pato (y cómo dejar de hacerlo este verano)
Este tipo de estudios suelen pasar desapercibidos, pero son gasolina para quien se acaba de independizar o lleva años arrastrando el contrato que le hicieron en su primer alquiler. La OCU detecta que los contratos más recientes suelen ser más caros, por el encarecimiento del término fijo de potencia y la subida del precio de la energía. O sea, quien intenta hacer las cosas bien y busca tarifa nueva se encuentra de bruces con condiciones menos favorables que las que disfrutan clientes más antiguos. No es justo, pero es así.
La buena noticia es que cambiar de comercializadora no tiene coste ni permanencia (salvo que hayas firmado un contrato con algún servicio adicional, ojo). Puedes hacerlo online, en unos minutos, comparando en la web de la OCU o en el comparador de la CNMC. Y lo mismo con la potencia: basta una llamada o un click en el área de clientes para ajustarla. Si tienes aire acondicionado y este verano va a ser tórrido, haz números: quizá te interese una tarifa con discriminación horaria y una potencia valle más alta, aunque eso suponga bajar la potencia punta.
Contexto: hace justo dos veranos, los precios mayoristas de la luz se dispararon y nos pasamos meses pendientes del precio de la nevera. Hoy el mercado está más tranquilo, pero el calor del verano y la sequía hidráulica pueden volver a tensionarlo. Por eso, revisar tu factura ahora, antes de que lleguen los picos de consumo, es una decisión inteligente. No esperes a que vuelvan los sustos de agosto.
Y si te vale un consejo: no te cases con nadie. Revisa cada año o cada dos años qué ofertas hay. En el mercado libre no te premian por ser leal. Y si estás en PVPC, recuerda que esa tarifa regulada tiene ahora un mecanismo de estabilización que reduce picos, pero no es la más barata en todos los casos. Merece la pena sacar la calculadora una tarde de domingo.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La OCU confirma que elegir bien la comercializadora puede ahorrarte hasta 450 euros al año, y que reducir la potencia contratada suma otros 88 euros.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquier hogar en el mercado libre, especialmente a los que nunca han mirado la letra pequeña de su factura.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Compara tu tarifa en la web de la OCU o la CNMC, ajusta la potencia a tus horas reales de consumo y cambia de compañía si te ofrecen algo mejor.



