Si tienes perro o gato, seguro que confías en que quien le pone una vacuna o le opera está cualificado. Pero en Pamplona acaba de saltar una alerta que hiela la sangre: seis personas están siendo investigadas por ejercer de veterinarios sin tener el título.
La Policía Foral de Navarra investiga a estas seis personas por un presunto delito de intrusismo profesional en dos clínicas veterinarias de la Cuenca de Pamplona. Según ha informado el cuerpo autonómico, los investigados habrían llevado a cabo actos propios de la profesión veterinaria sin la habilitación necesaria.
¿Qué estaban haciendo en esas clínicas?
Los agentes del Grupo de Investigación Medioambiental de la Policía Foral montaron dispositivos de vigilancia y realizaron inspecciones en los centros, donde hallaron numerosos indicios de tratamientos ilegales. Entre esos actos se incluyen vacunaciones de la rabia, identificaciones con microchip, procedimientos quirúrgicos y la administración de medicamentos que solo pueden ser recetados por un veterinario colegiado.
Además, la investigación reveló varias infracciones administrativas. Por un lado, irregularidades en la gestión de los residuos sanitarios; por otro, el uso de un equipo de rayos X sin que el personal contara con los equipos de protección individual necesarios ni con los dosímetros unipersonales que exige el Consejo de Seguridad Nuclear.
Los peligros de ponerse en manos de un falso veterinario
Que alguien sin formación titulada se atreva a operar o a pinchar a tu mascota no es un detalle menor. Una cirugía mal hecha puede provocar infecciones graves, hemorragias o daños irreversibles. Y sin un diagnóstico veterinario real, administrar un fármaco con receta puede enmascarar enfermedades o intoxicar al animal.
El intrusismo en la sanidad animal, además de un delito, es un engaño para los dueños que confían en un cartel de "clínica veterinaria". En este caso, el hecho de que los falsos profesionales utilizaran rayos X sin protección duplica el desprecio: no solo ponían en riesgo a los animales, también a las personas que estaban cerca.
Vacunar de la rabia o suturar una herida sin titulación no es una falta técnica: es un peligro real para la salud de tu compañero peludo.

Intrusismo y concienciación: una alerta para los dueños de mascotas
Los dos atestados elaborados por la Policía Foral ya han sido remitidos al Juzgado de Guardia de Pamplona y a la Fiscalía. El Código Penal, en su artículo 403, castiga el ejercicio de actos propios de una profesión sin título con multas de doce a veinticuatro meses, y añade pena de prisión de seis meses a dos años si el culpable se atribuía públicamente la cualidad de profesional o ejercía en un local abierto al público. Es exactamente lo que ocurría aquí.
Casos como este nos recuerdan que, antes de dejar a nuestra mascota en manos de cualquiera, conviene comprobar que el centro está registrado y que el veterinario está colegiado. No es desconfianza; es protección. Porque un "doctor" que ni siquiera ha pisado la facultad puede salir carísimo, y no solo en dinero.
Mientras la investigación sigue abierta, la lección es clara: el cariño por los animales también se demuestra eligiendo quién los cuida.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Porque un falso veterinario pone en juego la salud y la vida de tu mascota.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Revisa siempre que la clínica esté registrada y el profesional colegiado; ante cualquier duda, busca otra opinión.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: El intrusismo veterinario existe, y denunciarlo salva vidas; mantente alerta y exige siempre el título.



