Si ganas menos de 30.000 euros al año o tienes una pequeña empresa, lo que ha advertido este jueves la AIReF te afecta de lleno. Y aunque la decisión final la tendrá que tomar el Gobierno que salga de las urnas en 2027, los números cantan ya: o suben los impuestos o habrá que meter la tijera al gasto público.
Indignómetro
Nivel de impacto social: 8/10. Afecta a millones de contribuyentes, pensionistas y perceptores de ayudas públicas, porque cualquier ajuste fiscal tocará su bolsillo. El mensaje de la Autoridad Fiscal es un ultimátum estadístico que llegará justo después de las próximas elecciones generales.
El margen fiscal se esfuma: la cuenta de control que te suena a chino
Ayer, 25 de junio, la presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Inés Olóndriz, lanzó un aviso nada ambiguo desde los cursos de verano de la APIE y la UIMP. Las nuevas reglas fiscales europeas le dan a España un colchón, sí, pero ese colchón se agota en 2027 y será inevitable tomar medidas.
Traducido: el gasto público está creciendo muy por encima de lo que prometimos a Bruselas. Según los cálculos de la AIReF, el gasto primario neto —la partida que mide el gasto del Estado sin contar intereses de deuda ni otros factores extraordinarios— aumentará un 5% de media entre 2025 y 2028. El compromiso firmado en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo (PFEMP) era del 3,4%.
Esa desviación se acumula en la famosa cuenta de control, un invento de las nuevas reglas europeas para que un pequeño desliz no dispare automáticamente sanciones. La AIReF calcula que en 2026 la desviación se quedará en el 0,4% del PIB, todavía dentro del margen gracias a la activación de la cláusula de escape por el aumento del gasto en defensa. Pero en 2027 y 2028, ni con ese permiso extra se cumplirá.
'Las previsiones que tenemos para 2027 y 2028 son que, incluso con la activación de la cláusula de escape, se incumplirá la cuenta de control acumulada y, por tanto, será necesario aprobar medidas que permitan situar la senda dentro de los compromisos con la Unión Europea', explicó Olóndriz.
Las cifras son tozudas: incluso con la cláusula de escape activada, en 2027 se incumplirá la senda pactada con Bruselas.
Las dos recetas incómodas: subir impuestos o recortar gasto
El Gobierno que se forme tras las elecciones generales de 2027 heredará un dilema sin espacio para medias tintas. O aumenta los ingresos públicos —por ejemplo, con subidas del IRPF o del IVA— o reduce partidas de gasto como inversión, funcionarios o prestaciones. Ambas opciones tienen costes sociales inmediatos. La AIReF no prescribe cuál elegir, pero deja claro que no actuar significará incumplir las reglas fiscales y arriesgarse a un procedimiento por déficit excesivo.
Conviene recordar que no es la primera vez que España se enfrenta a un ajuste de este calibre. En 2012, la prima de riesgo disparada obligó a meterle mano a la sanidad y la educación. Aquella vez el contexto era de crisis financiera; ahora la economía crece, pero el gasto estructural, sobre todo en pensiones y defensa, sigue ensanchando la brecha.
Algunos expertos señalan que una subida de impuestos podría ser más digerible si se diseña de forma progresiva y temporal. Otros recuerdan que el margen para subir el IVA ya es pequeño y que la presión fiscal en España está por debajo de la media europea. La decisión, en cualquier caso, la tomará el próximo Ejecutivo.
El reto de fondo: las pensiones y una deuda que volverá al 123% del PIB
El aviso de la AIReF no se queda en el corto plazo. Olóndriz puso sobre la mesa un dato que espanta cualquier complacencia: a políticas constantes, la deuda pública tocará el 123% del PIB en 2050, con un déficit anual del 6,6%. El principal motor de esa bola de nieve es el envejecimiento de la población, que disparará el gasto en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración.
La presidenta de la AIReF fue especialmente crítica con la creencia de que cumplir la regla de gasto en pensiones del 13,3% del PIB garantiza la sostenibilidad. 'Eso no es suficiente', subrayó. El sistema necesita una estrategia fiscal integral que mire más allá de un solo indicador y que abarque todas las administraciones públicas, porque los desequilibrios de hoy se pagan con intereses de deuda crecientes mañana.
Este diagnóstico conecta directamente con las advertencias que lanzó el organismo hace apenas un mes: el gasto neto en pensiones se sitúa en el 13% del PIB, por debajo del límite europeo, pero en la próxima década la presión demográfica reventará ese umbral si no se adoptan reformas estructurales. La AIReF defiende que la disciplina fiscal no puede limitarse a cuadrar cuentas año a año, sino que debe integrar proyecciones a treinta años vista.
En la práctica, eso significa que quien gobierne a partir de 2027 no solo tendrá que lidiar con la urgencia de la cuenta de control acumulada, sino también sentar las bases de un rediseño del gasto público que evite que la deuda vuelva a dispararse cuando la generación del baby boom esté plenamente jubilada. La pelota está en el tejado del futuro Congreso.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: La AIReF ha advertido de que el margen fiscal se agotará en 2027 y el próximo Ejecutivo deberá aprobar medidas de consolidación para cumplir con Bruselas.
- Por qué te importa: Las medidas significarán o una subida de impuestos o recortes de gasto público que afectarán directamente a tu bolsillo y a los servicios que recibes.
- A quién afecta: A todos los contribuyentes, pensionistas y perceptores de ayudas públicas, así como a las empresas que dependen del gasto del Estado.
- Hacia dónde vamos: El reto no es solo el ajuste de 2027-2028, sino diseñar una estrategia fiscal de medio plazo que evite que la deuda vuelva a superar el 120% del PIB en 2050 por el envejecimiento.



