Arnold Schwarzenegger tiene 79 años y sus desayunos saludables son yogur con granola y lentejas

El actor y exgobernador de California comparte en su newsletter los dos desayunos que le mantienen fuerte a los 79 años: yogur griego con granola y un plato de lentejas con cereales y verduras. Te explicamos por qué son mucho más saciantes que la bollería industrial.

A ver, que levante la mano quien desayuna bollería por falta de tiempo. Pues Arnold Schwarzenegger, a sus 79 años, tiene una alternativa que no te quita ni diez minutos y te deja lleno hasta la hora de comer.

El desayuno de un titán: lo que toma Arnold Schwarzenegger para seguir fuerte

El actor, exgobernador de California y leyenda del culturismo ha compartido en su boletín diario (Arnold’s Pump Club) las dos piezas clave de su desayuno. Lo hace a través de consejos que sus miles de seguidores esperan como agua de mayo.

Y no, no es el típico plato de huevos con bacon que todos imaginaríamos. Aunque Schwarzenegger reconoce que le encanta ‘el aroma a tocino y huevo por la mañana’, su enfoque actual es mucho más inteligente: yogur griego con granola, un combo proteico que mantiene la saciedad durante horas y evita los picos de azúcar que nos dejan tirados a media mañana.

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El yogur griego aporta cerca de 15 gramos de proteína por ración y, si eliges una granola sin azúcares añadidos, la fibra de la avena hace el resto. Juntos estabilizan la glucosa en sangre y te quitan las ganas de picar hasta la hora de comer.

Pero esto no es todo. El propio Arnold confiesa que ‘también suelo comer huevos con verduras. Y me encantan las lentejas con cereales y verduras’. Sí, has leído bien: lentejas para desayunar. Suena raro, pero tiene toda la lógica del mundo.

Las lentejas, además de ser una fuente de proteína vegetal de altísima calidad, están cargadas de fibra y hierro. Si las combinas con un cereal integral como la quinoa o el mijo y un puñado de verduras frescas (pimiento, tomate, cebolla), obtienes un plato que te llena como un guiso, pero con la energía estable que necesitas para arrancar el día.

Nosotros nos hemos lanzado a probarlo y, sinceramente, la sensación de saciedad es muy superior a la de cualquier tostada con mantequilla.

Un desayuno con proteínas y fibra no solo te quita el hambre hasta la comida, sino que evita esos bajones de energía que te piden más azúcar a las once.

El café, solo por la mañana (el estudio que cambió su rutina)

Pero el secreto de Schwarzenegger no acaba en el plato. Según explica en su boletín, una investigación con más de 40.000 adultos ha demostrado que limitar el consumo de café a las horas de la mañana —entre las 4 a. m. y el mediodía— mejora la longevidad.

Los datos son de infarto: quienes bebían café solo por la mañana tenían un 16 % menos de probabilidades de morir por cualquier causa y un 31 % menos de riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares. Eso sí, atención: si tomabas café durante todo el día, no había mejora. De hecho, podía empeorar el sueño y alterar los ritmos circadianos.

La explicación, según los expertos, es que el efecto antiinflamatorio del café es más potente en las primeras horas del día, justo cuando la inflamación basal es mayor. Por eso Arnold lo toma antes de ir al gimnasio, y por eso tú también deberías pensártelo.

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Huevos con verduras: el otro clásico del campeón

Además del yogur y las lentejas, Arnold nos recuerda que ‘también suelo comer huevos con verduras’. Los huevos son una fuente inmejorable de colina y proteínas de alto valor biológico, perfectos para después del ejercicio. Con un salteado de espinacas, pimiento y cebolla, el desayuno se convierte en un auténtico combustible para tus músculos.

¿Merece la pena cambiar el croissant por lentejas?

Nuestra opinión, tras leer el boletín y repasar los estudios que cita, es que sí. Un desayuno saciante y nutritivo no tiene por qué ser aburrido ni complicado. El yogur con granola te lo preparas en un minuto, y las lentejas con verduras, si usas bote de lentejas ya cocidas, no te lleva más de diez.

Frente a la bollería industrial —que es básicamente azúcar y harina refinada con un disfraz de croissant—, ganar en energía estable y en rendimiento mental durante la mañana es un chollo. Y si lo dice un tío que a los 79 años sigue pareciendo un Terminator, algo de razón tendrá.

💡 El truco del almendruco

Tiempo total: 10 minutos. Nivel de dificultad: fácil. Si no te ves comiendo lentejas de buena mañana, prueba con garbanzos cocidos y un chorrito de limón; el sabor es más suave y el efecto saciante, idéntico.