Fedea estima en 17.935 millones el coste de la reforma del subsidio para mayores de 52

El 'think tank' estima que la reforma sumará 315.718 perceptores adicionales. El 80 % del esfuerzo fiscal se concentrará en esta década.

La Seguridad Social asumirá un coste extra de 17.935 millones de euros por la reforma del subsidio para mayores de 52 años, según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). El impacto es muy superior al previsto inicialmente y el think tank reclama una planificación presupuestaria explícita.

¿Qué ha cambiado en el subsidio?

La reforma de 2019 rebajó la edad de acceso de los 55 a los 52 años, pasó a evaluar las rentas de forma individual —no por unidad familiar— y extendió la ayuda hasta la edad ordinaria de jubilación. Además, la base de cotización por contingencias comunes subió del 100 % al 125 % del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Estos cambios, que revirtieron los endurecimientos de 2012, han convertido el subsidio en "una figura híbrida, a medio camino entre una renta de sustitución y una prestación previsional", apunta el informe de Fedea elaborado por Fernando Pinto, Carlos Garcimartín y Miguel Ángel García.

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¿De dónde sale esa factura de 17.935 millones?

El estudio, elaborado por los tres investigadores de Fedea advierte de que la flexibilización sumará 315.718 perceptores adicionales hasta 2030. Con los nuevos requisitos, el número total de beneficiarios llegará a 529.880 personas, frente a los 214.163 que se habrían registrado sin la reforma.

El coste para el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) será de 1.818 millones de euros en 2030, fruto de multiplicar los nuevos perceptores por el importe nominal de la ayuda. Para la Seguridad Social, el sobrecoste total de 17.935 millones se desglosa en dos tramos.

Por un lado, 9.456 millones corresponden a mayores obligaciones en pensiones futuras. La pensión inicial de los beneficiarios subirá un 4,72 % al haberse incrementado la base de cotización. El cálculo asume que los perceptores cobrarán el subsidio durante una media de ocho años y, tras la jubilación, vivirán 21,68 años más.

Por otro, Hacienda deja de ingresar 8.479 millones en cotizaciones sociales. El modelo contrafactual de Fedea supone que los beneficiarios adicionales, si no cobrasen la ayuda, estarían trabajando y percibiendo el SMI, cuyas cotizaciones anuales suman el 28,8 % del salario.

¿Qué consecuencias tiene para la Seguridad Social?

La investigación advierte de que el 80 % del impacto fiscal se concentrará en esta década. "La velocidad de convergencia del modelo sitúa el grueso del esfuerzo fiscal en la presente década", señalan los autores. Por eso urgen a una planificación presupuestaria que evite ajustes improvisados.

Además de la factura, Fedea pone el foco en los problemas de equidad. Al ignorar la renta de la unidad familiar, el subsidio puede reducir los incentivos para reincorporarse al mercado laboral, "con un coste adicional no menor para la sociedad". El dato preocupa.

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El debate no es nuevo. La reforma de 2012 endureció los requisitos para contener el gasto, pero los cambios de 2019 devolvieron al sistema una generosidad que según Fedea compromete la sostenibilidad. La Seguridad Social afronta un reto doble: pagar más pensiones y perder ingresos corrientes.

Conviene estar atento a las próximas revisiones del marco de protección por desempleo, ya que los ajustes podrían trasladarse a otras figuras prestacionales. La caja única de la Seguridad Social, advierten los expertos, no absorbe fácilmente desviaciones de esta magnitud.

El 80% del impacto fiscal de la reforma se concentrará en la presente década, según Fedea.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: Fedea cifra en 17.935 millones el sobrecoste de la reforma para la Seguridad Social.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Personas mayores de 52 años en desempleo de larga duración que acceden al subsidio.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Riesgo para la sostenibilidad financiera del sistema y posibles ajustes en otras prestaciones.