La prórroga de la central nuclear de Almaraz que el Gobierno ultima y que puede frenar el precio de la luz

El Consejo de Seguridad Nuclear tiene previsto aprobar la prórroga de la central extremeña antes del verano. El Ministerio de Transición Ecológica dispondrá de dos meses para decidir; fuentes apuntan a que el Ejecutivo dará el sí.

El Consejo de Seguridad Nuclear tiene listo un informe que puede cambiar el precio de la luz. La prórroga de la central nuclear de Almaraz esta más cerca que nunca, y el Gobierno ultima los detalles para dar el visto bueno antes de que el verano apriete.

Indignómetro

Nivel de impacto social: 9/10. La decisión afecta a millones de consumidores y a los miles de empleos que dependen de la central en la comarca. La luz podría contenerse en plena escalada geopolítica, pero el giro del Gobierno también reabre el debate sobre la energía nuclear.

Los plazos de la prórroga y el papel del CSN

El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear se reunirá en las próximas semanas, antes del parón de agosto, y todo apunta a que emitirá un informe favorable a la prolongación de la actividad de Almaraz. Fuentes del sector indican que, salvo algún voto particular, la mayoría del organismo se decantará por avalar la solicitud de Iberdrola, Endesa y Naturgy, los tres propietarios de la instalación.

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Una vez que el informe llegue al Ministerio de Transición Ecológica, se activa un plazo legal de dos meses que no conviene pasar por alto. Si el Gobierno no se pronuncia a tiempo, la petición decae y se considera nula, ya que la solicitud se tramitó por el llamado régimen común. Las mismas fuentes dan por hecho que el Ejecutivo no agotará esos plazos: su predisposición a validar la prórroga es clara, a diferencia del rechazo inicial que mantuvo durante meses.

Cómo afecta al precio de la luz y al empleo extremeño

La ministra Sara Aagesen puso tres condiciones para dar luz verde: que la ampliación no costara dinero extra a los ciudadanos, que contribuyera a la seguridad de suministro y que no supusiera una amenaza para la población. Las dos primeras líneas rojas se cumplen sin discusión; la tercera quedaba pendiente del dictamen técnico del CSN, y ese aval está a punto de llegar.

En paralelo, la presión política ha sido intensa. El PSOE extremeño se ha alineado con la prórroga, consciente de los miles de empleos directos e indirectos que dependen de Almaraz. Energéticamente, las nucleares están demostrando su capacidad para frenar la dependencia del gas, cuyos precios bailan al ritmo de la tensión internacional. Todo ello ha ido flexibilizando la postura del Gobierno, que pasó del no rotundo a buscar una salida pactada.

Almaraz como precedente: qué pasará con el resto de nucleares

Almaraz es la primera central que, de no prorrogarse, cerraría según el calendario acordado en 2019 con las eléctricas. Su reactor número 1 debería clausurarse en 2027 y el número 2 en 2028, pero los propietarios piden extender ambos al menos hasta 2030. Si el Gobierno da el sí, se abrirá la puerta a revisar el resto del parque nuclear: Ascó y Cofrentes, con cierre previsto en 2030, serían las siguientes en la lista.

La decisión sobre Almaraz no es solo técnica. Responde a una estrategia energética que busca contener los precios de la luz sin renunciar a los objetivos de descarbonización, mientras en Bruselas se debate el papel de la nuclear en la transición. El giro del Ejecutivo, influido por el calendario electoral y la realidad de los precios, convierte esta prórroga en un termómetro del nuevo rumbo energético español.

La decisión de ampliar Almaraz no solo responde a criterios técnicos: el peso político de los miles de empleos y la urgencia por contener el recibo de la luz han inclinado la balanza.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El CSN ultima un informe favorable a la prórroga de la central nuclear de Almaraz, que el Gobierno validará en menos de dos meses si no hay contratiempos.
  • Por qué te importa: La continuidad de Almaraz ayuda a evitar subidas del precio de la luz, al reducir la dependencia del gas y mantener una fuente estable de energía.
  • A quién afecta: Millones de consumidores, miles de trabajadores directos e indirectos en Extremadura y las compañías propietarias (Iberdrola, Endesa y Naturgy).
  • Hacia dónde vamos: El visto bueno a Almaraz servirá de precedente para ampliar otras centrales como Ascó y Cofrentes, redefiniendo el mapa nuclear de España más allá de 2030.