La tensión alcanzará niveles máximos en 'La Promesa' cuando Julieta descubra finalmente la verdad sobre la extorsión llevada a cabo por Ciro. La joven se enterará de hasta dónde han llegado las presiones y los chantajes, una revelación que la dejará exasperada. Experimentará una profunda vergüenza al asimilar todo lo ocurrido a sus espaldas. Ante esta situación, Manuel dará un paso al frente para intentar quitarle peso al asunto. Le pedirá con insistencia que deje de castigarse por unos hechos que ella no ha provocado en absoluto.
Sin embargo, los esfuerzos del heredero chocarán contra un muro infranqueable. Cuando el día llegue a su fin, Ciro le comunicará a Manuel que tanto él como Julieta abandonarán las instalaciones de 'La Promesa'. Tras sufrir enormemente por la pérdida de Jana, ahora tendrá que enfrentarse a la idea de ver partir a Julieta, sumando una segunda gran pérdida a su ya castigado corazón.
Alonso tiembla ante las drásticas decisiones sobre el futuro en ‘La Promesa’

En los próximos minutos de emisión, Leocadia se acercará a Alonso para informarle detalladamente sobre los planes que tienen en mente Curro y Ángela. Le revelará que la pareja está valorando muy seriamente la posibilidad de poner tierra de por medio y marcharse lejos en cuanto logren construir una vida juntos. Semejante confidencia encenderá todas las alarmas del marqués, quien no verá con buenos ojos esta inminente fuga.
La molestia de Alonso será más que evidente. La simple idea de perder a Curro después de todo lo que han atravesado recientemente le resultará insoportable. Para intentar calmar las aguas y evitar un conflicto mayor, Curro decidirá hablar con el marqués sobre su destino. Durante su conversación, el joven admitirá que marcharse lejos con Ángela es una opción que está sobre la mesa, pero aclarará rápidamente que todavía no han tomado una decisión definitiva.
Los grandes secretos de Adriano salen a la luz y una petición de matrimonio se asoma en los pasillos de ‘La Promesa’

Adriano seguirá esforzándose al máximo, trabajando prácticamente a ciegas, para lograr recuperar su visión. Para ello, practicará diversos ejercicios en la más estricta intimidad junto a Martina, celebrando los pequeños avances que conseguirá gracias a su constancia. Todo parecerá marchar sobre ruedas hasta que un imprevisto rompa la tranquilidad del momento.
Jacobo irrumpirá inesperadamente en la estancia y los sorprenderá en plena sesión de rehabilitación. El asombro dará paso a la indignación, ya que a Jacobo le costará horrores comprender por qué su gran amigo ha decidido ocultarle unos progresos médicos tan sumamente importantes.
No se creerá que nadie de su entorno le haya contado absolutamente nada sobre esta mejoría. Ante esta reacción de incomprensión, Adriano se sentirá embargado por la culpa y llegará a verse a sí mismo como un traidor hacia su amigo. Por su parte, Martina lamentará profundamente no haber reunido el valor necesario para contar la verdad a tiempo.
Las emociones fuertes traspasarán las puertas de la zona noble y llegarán con la misma intensidad a las estancias del servicio. Curro protagonizará uno de los instantes más conmovedores del día al acercarse a Pía con una propuesta muy especial. Le pedirá formalmente que sea su madrina y lo lleve al altar el día de su boda. Esta inmensa muestra de cariño emocionará profundamente a la señora Adarre, aunque su felicidad se verá empañada por un enorme dilema interno. A pesar de la confianza ciega que el joven deposita en ella, seguirá atrapada por el miedo y no se atreverá a confesarle la oscura verdad que guarda sobre Leocadia y la muerte de Jana.
Por otro lado, el amor flotará en el ambiente gracias a un movimiento inesperado en las cocinas de ‘La Promesa’. Después de superar numerosos obstáculos y vivir momentos de gran incertidumbre, Lope decidirá jugárselo todo a una sola carta con Vera. El cocinero abrirá su corazón de par en par, dará el paso definitivo y le pedirá matrimonio formalmente.
El caos también reinará entre el resto de los trabajadores del palacio. María Fernández seguirá demostrando una cabezonería inusual al empeñarse en realizar tareas pesadas como si nada ocurriera, ignorando que su embarazo se encuentra ya en una etapa muy avanzada.
Mientras tanto, la intriga laboral alcanzará su punto álgido cuando Teresa reúna el valor suficiente para desvelar a sus compañeras el motivo real y turbio de su reciente destitución como ama de llaves. Sus explicaciones provocarán una oleada de sorpresa y rotunda indignación entre quienes mejor la conocen, considerando que la trabajadora no merece pasar por semejante injusticia.



