Irene Rosales acaba de dar la respuesta más comentada de su nueva etapa mediática. Lo que empezó como una campaña publicitaria de frutos secos ha terminado convirtiéndose en el zasca del año, con una lona viral en Antón Martín, un comunicado furioso de Kiko Rivera y una sevillana que, por primera vez, no ha dado ni un paso atrás. La guerra entre los dos ya ha salido de los platós y ha tomado las calles de Madrid.
El día que Irene cumplía 35 años, la marca valenciana Grefusa colocó una lona gigante con su imagen y el eslogan "Un mix con un mal kiko es un mal mix. Elige Grefusa mix, elige el mejor kiko". En pocas horas, el doble sentido con el nombre de su exmarido convirtió la acción en trending topic nacional, arrastrando consigo declaraciones cruzadas, portadas y una polémica que todavía no ha terminado.
Irene Rosales y la campaña que encendió la mecha
La respuesta de Kiko Rivera llegó de forma casi inmediata. El DJ publicó un comunicado en sus redes donde calificaba la campaña de "patética" y recordaba, con ironía difícilmente disimulada, que "la vida que tienes hoy es gracias a haberte comido un kiko", una frase que multiplicó el alcance de la polémica y disparó aún más la visibilidad de la lona publicitaria.
Irene Rosales no tardó en responder a través de Europa Press, y lo hizo desde una posición de absoluta calma. Dejó claro que su participación fue estrictamente profesional, que la marca quedó satisfecha con el resultado y que no considera haber ofendido a nadie. "He hecho mi trabajo como lo tenía que hacer", afirmó, cerrando la puerta a cualquier interpretación de ataque personal.
Irene Rosales y las palabras que nadie esperaba escuchar
Las declaraciones de Irene Rosales en torno a la campaña de Grefusa han generado un impacto que va mucho más allá del salseo mediático habitual. La sevillana explicó que la creatividad del equipo le pareció especialmente acertada porque "sabían que iba a ser mucho más llamativo", reconociendo así que la repercusión estaba, en parte, calculada de antemano.
Frente a la pregunta directa sobre si lamenta lo ocurrido, la colaboradora fue tajante: "No me arrepiento de nada". Una frase corta, sin matices, que en el contexto de una separación pública rodeada de reproches económicos y disputas por la custodia de sus hijas suena a declaración de intenciones más que a simple comentario.
El mensaje de Irene Rosales que deja sin argumentos a Kiko Rivera
Más allá de la pelea de titulares, Irene Rosales ha establecido con esta campaña un nuevo territorio personal: el de alguien que ya no necesita protegerse bajo el silencio. Así lo dejó claro al añadir que no ha "tirado a nadie por los suelos, ni criticado, ni hecho nada", subrayando que su única intención fue hacer bien su trabajo dentro de un proyecto publicitario legítimo.
La reacción del entorno también ha sido reveladora. Isa Pantoja, hermana de Kiko, se mostró divertida con el anuncio aunque condenó los comentarios más hirientes de su hermano. Jessica Bueno, otra expareja del DJ, calificó la campaña de "increíble". El resultado: Irene saliendo reforzada de un enfrentamiento en el que apenas ha tenido que levantar la voz.
Las claves de una guerra que ya no tiene vuelta atrás
Irene Rosales y Kiko Rivera anunciaron su separación en agosto de 2025 tras once años juntos y dos hijas en común, Ana y Carlota. Desde entonces, la relación entre ambos ha pasado de la promesa de una ruptura cordial a un intercambio constante de reproches sobre manutención, custodia y exposición mediática.
Esta campaña marca, sin embargo, un punto de inflexión. Por primera vez, Irene Rosales ha utilizado un espacio publicitario —y no un plató de televisión— para enviar un mensaje, lo que eleva el nivel de la disputa y cambia las reglas del juego para ambos.
¿Qué ha ganado Irene Rosales con este movimiento?
Ha consolidado su perfil como colaboradora y como rostro publicitario independiente, demostrando que puede generar conversación sin necesitar el paraguas del clan Pantoja.
¿Qué ha perdido Kiko Rivera con su reacción?
Al responder de forma airada, amplificó el alcance de la campaña de forma gratuita, convirtiéndose en el mejor altavoz del anuncio que quería desacreditar.
Irene Rosales, abierta a lo que venga: "Que me fichen para muchas más campañas"
La sevillana ha dejado también una declaración que apunta directamente a su futuro profesional. "Por mí que fichen muchísimas campañas. Abierta estoy a todo el trabajo del mundo", ha afirmado, mostrándose no solo satisfecha con esta experiencia sino decididamente orientada hacia el sector publicitario como vía de crecimiento.
Todo apunta a que Irene Rosales ha encontrado en esta nueva faceta un espacio propio, alejado de los platós donde siempre fue la esposa de alguien, y más cercano a la imagen de una mujer que gestiona su visibilidad en sus propios términos. Si la campaña de Grefusa fue el primer capítulo, lo que viene después promete ser igual de interesante.





