Una experta en marketing desglosa la campaña de Irene Rosales: público adulto y frutos secos

La publicidad exterior ha vuelto a dar un golpe sobre la mesa con un juego de palabras que conecta el mundo del corazón con la estrategia de marca más pura. Grefusa apuesta por la polémica controlada y el resultado es un 'trending topic' incluso antes del anuncio oficial.

Madrid ha amanecido con un mensaje en una lona que ya es el tema del día. La campaña de Irene Rosales, expareja de Kiko Rivera, ha reventado la conversación en redes sociales antes incluso de que la propia marca publicase nada. La culpa la tiene un juego de palabras imposible de ignorar: 'Un mix con un mal kiko es un mal mix'. Sin nombres, sin citas, solo dos líneas colgadas en una céntrica plaza de la capital. Y, ojo, el impacto ha sido inmediato.

La violencia del mensaje y por qué ha conectado tan rápido

La clave, según nos explica Puri Vicente Calderón, experta en marketing directo y creatividad, está en la agresividad calculada del mensaje. 'Se trata de un ataque directo en el que no se dan nombres ni referencias. Pero si conoces a los personajes, lo pillas al vuelo', apunta. Es un riesgo enorme, pero también el lenguaje que mejor funciona en el ecosistema actual: irónico, mordaz y con capas de lectura para quien está dentro del lore. La marca (Grefusa) ha entendido que sacar un elemento del folclore español de su entorno natural y llevarlo al espacio publicitario es la manera de generar un eco brutal.

Y eso, unido a que la lona apareció de madrugada, convierte el arranque en una suerte de misterio que la gente necesitaba resolver. Muchos usuarios, al principio, pensaron que era una imagen creada con inteligencia artificial y no una campaña real. La propia Vicente Calderón fue de las primeras en compartir la imagen en sus redes y ahí empezó el alud de reacciones.

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Público adulto, televisión y frutos secos: el target que nadie esperaba

Pero más allá del salseo, hay una estrategia de nicho muy fina detrás. La experta lo resume así: 'Es un mensaje dirigido claramente a un tipo de consumidor que sabe bien de quién se habla. Ese público adulto, consumidor de televisión y prensa del corazón, es también uno de los mayores compradores de frutos secos'. Grefusa no está buscando al adolescente viral, sino a la ama de casa o al adulto que sigue los culebrones televisivos y que ahora mismo tiene el culebrón Pantoja-Rivera-Rosales en primera línea. La localización de la lona, en un punto muy concreto de Madrid, refuerza la idea de que sabían a quién apuntaban.

Lo más brillante, coincide Vicente Calderón, es que el juego de palabras redondea la acción sin necesidad de que la marca tenga relación previa con Irene Rosales. Simplemente, uno de sus targets más jugosos consume contenido del corazón. Y ahí está el encaje.

Lo que Grefusa ya sabía (y Kiko Rivera ha acelerado)

Esta campaña no es nueva en el fondo, aunque sí en la forma. Otras marcas han tirado de figuras del papel cuché o de indirectas muy localizadas para ganar publicity. Pero aquí hay un elemento que ha disparado la viralización hasta convertirla en un fenómeno que ni siquiera los programas del corazón pueden ignorar: la respuesta del propio Kiko Rivera. El hijo de Isabel Pantoja emitió un comunicado en sus redes incluso antes de que Irene Rosales dijese nada. La polémica ya estaba servida y todo el mundo corrió a ver qué demonios decía la lona. Esa segunda ola de atención es publicidad gratuita de altísima calidad que, de otro modo, habría costado muchísimo dinero en espacios televisivos.

Convertir un spot exterior en un cliffhanger del papel cuché ha sido un golpe de efecto que muchas marcas intentan y pocas logran sin que se les vea el truco.

Y no olvidemos el dato económico: colocar una lona de ese tamaño en Madrid ronda los 20.000 euros, según la experta. Una inversión ridícula si la comparamos con el retorno en publicity que va a generar. 'Esta acción será comentada en todos los programas de televisión', añade. O sea, que el retorno en ventas o notoriedad va a ser inmediato.

La campaña de Irene Rosales ha conseguido que hasta quienes no saben quién es ella terminen buscando su nombre y preguntando por qué todo el mundo habla de frutos secos. Y eso, en el marketing de influencers, vale su peso en oro. El morbo está servido, los capítulos que vienen prometen, y por una lona colgada de madrugada el culebrón español ha dado un giro que ni el mejor guionista de televisión se habría atrevido a escribir.

El Salseómetro

Nivel de salseo: 8,5/10. Un juego de palabras que se apoya en un divorcio mediático, una lona que aparece de madrugada y un ex que responde antes que la protagonista. La campaña roza la genialidad del marketing y ha partido internet en dos entre quienes aplauden la jugada y quienes la tachan de oportunismo. (Las palomitas de Grefusa ni te cuento).

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📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)

  • 👤 De quién hablamos: Irene Rosales y Grefusa, con aparición estelar de Kiko Rivera.
  • 📲 En qué red social ha pasado: La lona apareció en Madrid pero la viralización ha sido en X (Twitter) y programas de televisión.
  • 🔥 Por qué es viral: Un juego de palabras con una indirecta al exmarido de Irene Rosales que ha convertido un anuncio de frutos secos en el culebrón de la semana.