Hay una noticia en los supermercados que a los amantes del gazpacho y las ensaladas de verano nos va a alegrar el día: el precio del aceite de oliva sigue en caída libre. Esta semana, al repasar los lineales, he notado que las botellas de virgen extra ya se asoman con precios mucho más amables. Y no es una ilusión: los datos oficiales confirman que el AOVE se paga en origen al nivel más bajo de los últimos tres años.
Según el último boletín del Ministerio de Agricultura, correspondiente a la última semana de julio, el precio medio en origen del aceite de oliva virgen extra se situó en 3,57 euros por kilo. Si miramos las cifras de Poolred, el sistema de información de precios del sector, el dato baja incluso hasta los 3,42 euros. No habíamos visto un precio tan bajo desde hace más de dos años, justo cuando se disparó la inflación en la cesta de la compra. En aquel momento, alcanzamos picos de 7 euros por kilo en origen, y ahora la realidad es la opuesta.
La bajada, en cifras: varias semanas de caída libre
La tendencia no se queda en el virgen extra. El aceite de oliva virgen se paga a 3,15 euros el kilo y el lampante, que es la categoría que se usa para refinar, apenas supera los 2,90 euros. Todos los aceites de oliva están cediendo terreno. Los agricultores miran con preocupación cómo el precio se aleja cada vez más de lo que necesitan para cubrir los costes, que según un estudio reciente de de la Asociación Española de Municipios del Olivo se han disparado casi un 57% en los últimos seis años. El umbral de rentabilidad medio lo sitúan en torno a los cinco euros por kilo, muy lejos de los algo más de 3 euros que se pagan ahora.
Las razones del desplome: más oferta, pero también presión de las grandes envasadoras

Sobre el papel, la principal razón es que las buenas condiciones meteorológicas han permitido esperar una cosecha abundante, lo que aumenta la oferta y presiona los precios a la baja. Pero las organizaciones agrarias COAG, UPA y la asociación del olivar tradicional OliveA denuncian que ese no es el único motivo. Apuntan a que las grandes envasadoras están aplicando una estrategia de acopio anticipado y después una pausa en las compras lo que deja a los agricultores con la producción en las manos y los obliga a vender a precios más bajos.
A esto se suma el incremento de las importaciones de aceite tunecino, que llega a España bajo dos vías: el régimen de perfeccionamiento activo (RPA), que permite traer aceite sin aranceles si se reexporta en seis meses, y el contingente anual autorizado por la Unión Europea de hasta 56.700 toneladas libres de aranceles. Según denuncian los olivareros, este flujo de aceite foráneo satura el mercado y hunde aún más los precios en origen. La situación es delicada: mientras en el súper celebramos el ahorro, en el campo muchos productores están vendiendo por debajo del coste real.
Las organizaciones recuerdan que la Ley de la Cadena Alimentaria prohíbe precisamente vender a pérdidas, pero la realidad del mercado y la presión comercial hacen que los pequeños y medianos olivareros apenas puedan cubrir gastos. De hecho, el estudio de la Asociación Española de Municipios del Olivo sitúa el coste medio de producción en más de 5 euros por kilo, casi el doble del precio actual.
Gazpacho, salmorejo y ensaladas a mejor precio (pero con conciencia)
La buena noticia para el consumidor es que la caída en origen ya se está trasladando a los lineales. En plena ola de calor, cuando el gazpacho y el salmorejo casi no faltan en casa, poder echar un chorro generoso de un buen virgen extra sin que el bolsillo se resienta es una pequeña victoria. En supermercados como Mercadona, Lidl o Carrefour ya se ven botellas de litro de AOVE por debajo de los seis euros, y las ofertas a cinco euros o menos no son raras si buscas bien. Yo misma, esta semana, he comprado un virgen extra de marca blanca por 4,95 euros. Date el capricho, que el aceite barato no siempre es sinónimo de poca calidad.
Pero aquí va el truco moral: disfruta, que el mercado está a favor del comprador, pero sé consciente de que los precios que vemos en los supermercados no sostienen a muchos agricultores. Si puedes, elige aceites con denominación de origen o de cooperativas que garanticen un reparto más justo. Así cuidas el sabor y apoyas al campo. Y recuerda: un buen AOVE para el gazpacho siempre marca la diferencia.
Ver cómo el precio del aceite de oliva virgen extra cae hasta los 3,57 euros en pleno verano es una alegría para la cocina, pero un drama silencioso para el campo español.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Supermercados habituales (Mercadona, Lidl, Carrefour, Alcampo...).
- 📍 Ubicación: Disponible en toda España.
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Aceite de oliva virgen extra (AOVE).
- 💰 Precio medio: Botella de 1 litro de AOVE por debajo de 6 euros en muchas cadenas; consulta los precios actuales en tu tienda.



