Si has notado que el recibo de la luz empieza a escalar desde que encendiste el aire acondicionado, no es solo el calor: este verano pagarás entre 80 y 85 euros al mes de media, frente a los 50-55 de mayo. Y si vives en el sur de España, la diferencia puede ser aún más salvaje: en Córdoba, el verano pasado un hogar medio se dejó 235 euros en luz, por los 107 de León.
El cóctel que dispara tu factura: gas caro, Ormuz bloqueado y menos agua en los embalses
El precio de la electricidad en el mercado mayorista se ha duplicado en cuestión de semanas y ronda los 90-100 euros por MWh (megavatio hora, la unidad con la que se compra y se vende la energía). Según Antonio Aceituno, analista de Tempos Energía, la culpa no la tiene solo el calor, sino una tormenta perfecta de factores que encarecen el gas y lo trasladan directamente a tu recibo.
Por un lado, el precio del gas natural se ha disparado hasta los 45-48 €/MWh, un 54% más que hace un año. La guerra en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz —por donde pasa gran parte del gas licuado de Qatar— han creado un cuello de botella que tardará semanas en resolverse incluso si el conflicto cesa. “Un barco de Qatar tarda 35 o 45 días en llegar a Europa. El verano ya está comprometido”, explica Aceituno.
Además, la generación hidráulica está en mínimos: apenas cubre un 9% de la demanda, cuando en febrero aportaba el 22%. Eso obliga a que las centrales de gas entren más horas y sean ellas las que marquen el precio en la mayoría de las franjas horarias, sin los habituales momentos de coste cero que vimos el año pasado.
Traducido a tu bolsillo: donde en mayo pagaste unos 50 euros de luz, en julio y agosto la factura mensual de una vivienda media se irá a 80-85 euros.
El estrangulamiento de Ormuz y la sequía hidráulica están convirtiendo el verano en la estación más cara para enchufar el aire.
Cuánto pagas según dónde vivas (y cuánto sube por los impuestos)
El dolor no es igual en toda España. Los datos del comparador Hello Watt revelan una brecha territorial de hasta 128 euros: el verano pasado, un hogar medio de Córdoba pagó 235 euros de luz en toda la temporada, mientras que en León o Zamora la cifra se quedó en 107 euros. El motivo es sencillo: más horas de aire acondicionado y, en muchos casos, equipos menos eficientes y un peor aislamiento.
Este año, además, el recibo llega con una subida fiscal añadida: desde este mes de junio, el IVA de la electricidad recupera el 21% (antes 10%) y el impuesto especial sobre la electricidad salta del 0,5% al 5,11%. Esos porcentajes, sumados al mayor consumo, engordan en en la factura.
¿Y qué contrato conviene más? Danny Salazar, director general de Hello Watt, recomienda plantar cara a la incertidumbre con una tarifa fija sin permanencia. La tarifa regulada (PVPC, Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) es imbatible en primavera y otoño, pero en verano su precio se dispara al seguir la volatilidad del mercado mayorista. “Con el riesgo de la volatilidad, yo me blindaría con un contrato fijo sin permanencia”, aconseja Salazar.

Merece la pena blindarse con una tarifa fija o aguantar con la regulada
La decisión de saltar del PVPC al mercado libre no es menor. El año pasado, con horas a coste cero frecuentes y un gas más tranquilo, la tarifa regulada salía a cuenta incluso en los meses cálidos. Pero la situación ha cambiado radicalmente: el gas caro empuja el precio del pool hacia arriba en las horas punta, justo cuando más necesitas el aire.
Si tu contrato es variable o estás en PVPC, revisa hoy mismo cuánto pagas. Un vistazo rápido en comparadores como el de la CNMC te dará una idea de si un fijo a 12 meses te puede ahorrar un pico. Eso sí, fíjate en que no tenga penalización por cancelación anticipada: si la cosa se calma en otoño, querrás volver a la tarifa regulada sin coste extra.
Además del contrato, la cabeza también cuenta. Mario Fernández, de la plataforma Camby, recuerda que cada grado que bajas el aire acondicionado incrementa el consumo un 7%. Con 35 grados en la calle, poner el termostato a 25 ya se nota una diferencia importante. Ventila a primera hora de la mañana con el fresco y, si puedes, programa los electrodomésticos para las horas más baratas si tienes discriminación horaria.
El acceso a la energía no debería depender del código postal. Mientras el sur paga una factura desproporcionada por refrescarse, la política climática y energética sigue sin abordar la eficiencia real de las viviendas y las ayudas al aislamiento.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? El precio mayorista de la luz se ha duplicado respecto a mayo y, con la subida del IVA y el impuesto eléctrico, la factura mensual de un hogar medio rozará los 85 euros este verano.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? Sobre todo a quienes viven en zonas cálidas (sur de España) y a los hogares que todavía están en la tarifa regulada sin protección frente a los picos de precio.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Compara tarifas, considera un contrato fijo sin permanencia, ajusta el termostato a 25ºC y ventila a primera hora para esquivar las horas caras.



