La falta de sueño población: más del 60% duerme menos de 7 horas y esta es la razón

Dormimos menos de 7 horas de media y cada vez nos cuesta más conciliar el sueño. La luz eléctrica, el estrés y los horarios desajustados están detrás de este robo silencioso de descanso.

Si te despiertas con la sensación de no haber pegado ojo aunque te hayas acostado a una hora decente, no eres el único. Cerca del 60% de los españoles duerme menos de 7 horas cada noche, y la ciencia ha puesto cifras a un problema que va mucho más allá del cansancio matutino. Nos hemos acostumbrado a vivir con un déficit de sueño que, según los expertos, no nos podemos permitir como raza.

¿Cuánto dormíamos hace un siglo? La cifra que te hará replantearte tu rutina

En 1900, mucho antes de que existieran los smartphones y la luz eléctrica masiva, la gente dormía de media más de 8 horas al día. Hoy la media se ha desplomado por debajo de las 7. El doctor Carlos Egea, presidente de la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño (FESMES), lo resume con un dato demoledor: 'En poco más de un siglo hemos perdido más de una hora de sueño por noche'. No es solo que durmamos menos, también ha cambiado la forma: antes el sueño solía ser bifásico (partido en dos bloques), mientras que ahora intentamos condensarlo en una sola tanda nocturna que, encima, se acorta.

El cambio no es pura percepción. Hay estudios que documentan esa erosión constante del descanso, y el patrón se repite en media Europa. Lo explica el propio Egea: 'No solo hemos cambiado de forma de dormir, sino que cerca del 60% de la población española duerme menos de 7 horas'. Y lo dice un tipo que lleva décadas midiendo párpados en consulta.

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En poco más de un siglo hemos perdido más de una hora de sueño por noche, y no es solo una cuestión de percepción.

¿Los grandes culpables? La luz artificial, la industrialización que reventó los ritmos naturales y la cultura de la inmediatez que nos tiene enganchados a notificaciones y prisas. 'Estos tres factores hacen que durmamos cada vez menos, llegando a unos extremos que como raza no nos podemos permitir', advierte el doctor.

El estrés de no contestar un WhatsApp también te quita el sueño (y no es broma)

Además de acostarnos más tarde, cada vez nos cuesta más quedarnos fritos una vez que apagamos la luz. Lo que los médicos llaman latencia no REM —el tiempo que tardas en dormirte desde que cierras los ojos— se está alargando en toda la población. Las pantallas no solo emiten luz azul que engaña al cerebro, también nos meten en un estado de alerta emocional permanente. Egea lo cuenta claro: 'Nos genera estar alerta por si nos responden a un WhatsApp o le dan a me gusta en una publicación'.

El resultado es un cóctel de insomnio de inicio que afecta a adultos y adolescentes por igual. Además, el estrés mantenido empuja a muchos a consumir sustancias: más cafeína para aguantar despiertos y luego hipnóticos o ansiolíticos para intentar frenar el ritmo. La rueda gira y el sueño reparador se convierte en un lujo.

Según la Academia Americana del Sueño (AASM), un adulto necesita entre 7 y 8 horas cada noche; los adolescentes, unas 9; y los niños pequeños, más de 9. Nuestra realidad está lejos de esas cifras. Y no es solo cuestión de horas en la cama: el sueño debe ser eficiente, al menos el 80% del tiempo que pasamos en el colchón deberíamos dormir. Con el ruido ambiental y la cabeza a mil, pocos lo consiguen.

El horario español juega en nuestra contra (y no es el único culpable)

España tiene un agravante extra: nuestro reloj solar no coincide con el que marca el reloj oficial. Vivimos con un desfase horario que hace que en verano el sol se esconda dos horas más tarde de lo que le conviene a nuestro organismo. 'Si viviéramos en el huso que nos toca, a las 20:30 ya sería de noche y tendríamos 4,5 horas de ventana para preparar el descanso', explica Egea. Pero la realidad es que anochece más allá de las 22:00 en pleno julio y la cena se alarga, la tele se alarga y el sueño se encoge.

La suma de todos estos factores —luz artificial, hiperconectividad, estrés, huso horario desajustado— ha convertido la falta de sueño en una epidemia silenciosa. No es una moda ni una queja millennial: es un fenómeno objetivo que la Sociedad de Medicina del Sueño lleva años denunciando. Y sus consecuencias van más allá de las ojeras: se relaciona con problemas cardiovasculares, metabólicos e incluso con un envejecimiento acelerado.

🧠 Para soltarlo en la cena

La luz nos ha robado una hora de sueño diario.

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La próxima vez que alguien te diga que dormir es una pérdida de tiempo, recuérdale que nuestro cuerpo no se actualiza solo. Un adulto necesita entre 7 y 8 horas de descanso real, no solo de estar tumbado. Y si estás lejos de esa cifra, quizás no sea por falta de ganas, sino por un entorno que lleva un siglo saboteando tu almohada.