Si vives en Cataluña y buscas alquiler asequible, esto te interesa: la Generalitat ha adjudicado 875 viviendas protegidas en doce municipios.
El acceso a la vivienda es uno de los grandes dolores de cabeza para muchos jóvenes y familias, especialmente en zonas con alta demanda. La Generalitat de Catalunya ha movido ficha con la primera convocatoria de la Reserva Pública de Solares, un programa que cede suelo público para construir vivienda de alquiler asequible. Dentro de esta convocatoria, los lotes 2 y 3 han ido a parar a Copisa y Visoren, dos empresas con experiencia en construcción y gestión de viviendas protegidas. Entre ambas levantarán 875 viviendas de alquiler asequible repartidas en doce localidades catalanas.
¿Qué son estas viviendas y quién las construye?
Las viviendas no son de compra, sino de alquiler protegido, dirigidas a personas con ingresos limitados que residen en esos municipios. La adjudicación forma parte del Plan 50.000 Viviendas del Govern, que prevé la creación de un parque público de alquiler a precios por debajo del mercado.
El modelo es atractivo: los terrenos se ceden mediante un derecho de superficie de 75 años. Durante ese periodo, las viviendas son de alquiler asequible y, al finalizar, vuelven a manos de las administraciones titulares. Este mecanismo permite a la Generalitat y a los ayuntamientos conservar el control del suelo sin perder patrimonio público.
La elección de Copisa y Visoren no fue casualidad. La resolución del concurso valoró la viabilidad económica, la planificación de las obras y la capacidad para gestionar los edificios una vez construidos. Visoren aporta su experiencia como promotora especializada en vivienda protegida en alquiler, y Copisa, la solvencia constructora.
¿Dónde y cuándo estarán disponibles?
Las 875 viviendas se reparten en 12 municipios: Cambrils, Figueres, Girona, L’Arboç, Lloret de Mar, Maçanet de la Selva, Mollet del Vallès, Sant Celoni, Tarragona, Tossa de Mar, Vilablareix y Vilafranca del Penedès. Un mapa variado que combina zonas costeras, ciudades medias y áreas metropolitanas con fuerte presión de la demanda.
Aunque la adjudicación ya está hecha, los plazos concretos de inicio de obras y entrega de llaves no se han detallado. Se espera que los proyectos de arquitectura y las licencias municipales avancen durante los próximos meses. En total, la primera convocatoria moviliza 1.940 viviendas protegidas en 23 municipios, un primer paso con vocación de escalar.
Una apuesta necesaria, aunque insuficiente por ahora
El anuncio llega en un momento en que el precio del alquiler sigue batiendo récords en las principales ciudades catalanas. Solo en Barcelona, el alquiler medio supera los 1.000 euros, una cifra inasumible para muchos hogares. Frente a ese panorama, las 875 viviendas son un balón de oxígeno, pero una gota en un mar de demanda.
El Plan 50.000 Viviendas nació para dar respuesta estructural al problema, pero la necesidad de pisos asequibles se cuenta por decenas de miles. Cada promoción adjudicada es una buena noticia, aunque con la lupa puesta en los plazos de ejecución: la experiencia previa en obra pública muestra que entre la adjudicación y la entrega pueden pasar varios años.
Aun así, el hecho de que la Generalitat active suelo público y reparta el riesgo entre constructora y gestora especializada es una señal de que las políticas de vivienda van ganando concreción. Lo importante ahora es que las licencias no se atasquen y que los sorteos de adjudicación sean transparentes para que los vecinos de cada municipio sepan cuándo y cómo optar a un piso.
875 viviendas pueden parecer pocas, pero es la primera piedra de un plan que promete 50.000.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: La Generalitat ha adjudicado 875 viviendas de alquiler asequible en doce municipios catalanes.
- 💡 Por qué te importa: Si buscas alquiler en esas zonas, podrás optar a un piso protegido por debajo del precio de mercado.
- 📊 Apunta estas cifras: 875 viviendas en 12 municipios; derecho de superficie de 75 años; 1.940 viviendas en toda la primera convocatoria.



