Lolita Flores se planta: 'Esta es mi cara y estas son mis arrugas'

La actriz regresa al cine con un personaje de matriarca gitana y habla sin tapujos sobre racismo, vivienda y su carrera. La película 'Mallorca Confidencial' ya está disponible en Amazon Prime Video.

Lolita Flores ha decidido que a los 68 años no piensa pedir perdón por cómo se ve. 'Esta es mi cara y estas son mis arrugas, la arruga es vida', ha soltado en la entrevista de Mallorca Confidencial que ya corre como la pólvora por los grupos de WhatsApp. La actriz, gitana privilegiada y sin un pelo en la lengua, regresa al cine con un personaje que le ha devuelto ese instinto feroz que no veíamos desde Rencor.

Chusa, la matriarca que le ha devuelto el instinto al cine

En Mallorca Confidencial, ya disponible en Amazon Prime Video, Lolita da vida a Chusa, la mujer que controla el narcotráfico en el poblado de Son Canal. Pero el personaje va mucho más allá: defiende a los suyos frente a la especulación inmobiliaria que quiere echar a la comunidad gitana de sus tierras. Una historia que, según la actriz, podría estar pasando en cualquier rincón de España.

El director David Ilundain la convenció con un guion que no caía en el cliché. «No es la típica traficante», explica ella. «Es una mujer que lucha por su familia y por su gente». Y Lolita, que llevaba 23 años sin un papel así de carnoso, no dudó.

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Racismo, especulación y 'vender muerte': Lolita sin filtros

La entrevista, publicada por elDiario.es, deja frases que queman. Sobre la vivienda, Lolita es tajante: «Quieren quitar ese poblado para edificar, igual que nos quitan teatros para hacer oficinas». Conecta los fondos buitre de 2026 con aquella burbuja que ya expulsaba a los más vulnerables.

Y cuando le preguntan por los prejuicios hacia los gitanos, no se muerde la lengua. «Mi raza hoy en día estudia, hay políticos, arquitectos… eso depende de la educación. Si crías a tus hijos con la mente abierta, no hay problema». Reconoce que de pequeña sufrió racismo en el colegio, y que aún quedan rescoldos.

Chusa no pide permiso para existir, y Lolita tampoco: la entrevista entera es un homenaje a quien se planta con sus arrugas y su verdad.

El teatro como refugio y un Goya que pide compañía

Mientras el cine le daba la espalda, las tablas nunca la soltaron. «Llevo 21 años sin parar de hacer teatro», presume. Desde La Plaza del Diamante hasta Fedra, el directo es su territorio. La inteligencia artificial puede con todo, dice, pero jamás sustituirá la energía de un actor sobre el escenario.

Aquel Goya de 2003 por Rencor sigue vigilando desde la estantería de su casa, y ella no esconde que le gustaría repetir. «No me importaría tener otro». Con Chusa, el personaje que empieza con 'Ch' como aquella Chelo Zamora, la suerte parece estar de nuevo de su lado.

El documental que su sobrina Alba dedicó a la familia tampoco le ha removido heridas: «Era necesario para ella, y si lo era, vamos todos de cabeza». Una declaración de intenciones de una saga que, como ella misma dice, nunca ha sido hermética. Su trayectoria confirma que los Flores llevan el arte en los genes, pero también lo han trabajado sin descanso.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Lolita Flores, actriz y cantante de 68 años, y su personaje Chusa en Mallorca Confidencial.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? La actriz planta cara a los prejuicios y al edadismo con una entrevista brutal mientras denuncia la especulación inmobiliaria.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque frases como 'esta es mi cara y estas son mis arrugas' son puro combustible para un timeline que adora a las mujeres sin filtro.