Caso Haril: la trama de Leire Díez que salpica a políticos y empresarios del PSOE

La UCO investiga el contrato opaco de la exconcejala Leire Díez y su vínculo con la trama que implica a Santos Cerdán y otros cargos del PSOE. Los investigadores apuntan a una red de tráfico de influencias que usaba contratos genéricos para ocultar favores.

Un contrato tan genérico que no especifica ni sueldo ni condiciones, y que la UCO ya señala como una pieza más en la cadena de favores del ‘caso Haril’. La exconcejala socialista Leire Díez aparece en el centro de una investigación que salpica a altos cargos del PSOE y a empresarios. Vamos a desgranar lo que se sabe hasta ahora.

El documento, al que ha tenido acceso ABC, fue elaborado por la empresa Zaño Sociedad Consultora SL, propiedad del histórico dirigente socialista Gaspar Zarrias. El contrato laboral está lleno de conceptos genéricos y evita detallar el salario, la jornada o las funciones específicas de Díez. Ni siquiera menciona que se tratara de un trabajo a distancia, pese a que en los mensajes intercambiados entre ella y el expresidente de la SEPI, Vicente Fernández, se refleja que Díez residía en Portugalete (Vizcaya) y viajaba constantemente a Madrid para verse con Santos Cerdán, el número tres del PSOE.

Un contrato a medida para eludir la transparencia

La UCO sostiene que la ausencia de datos concretos no fue un descuido, sino una forma de ocultar una relación laboral que, en realidad, podría esconder un intercambio de favores. La investigación se centra en presuntos delitos de corrupción y tráfico de influencias que implican a políticos, empresarios y una trama de contratos públicos amañados. El ‘caso Haril’, que toma su nombre de una de las sociedades implicadas, ha ido sumando piezas desde hace meses, y este contrato es la última en salir a la luz.

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Según fuentes de la investigación, el documento ni siquiera fija un lugar de trabajo. Leire Díez figuraba empadronada en Vizcaya, pero los mensajes con Fernández muestran que acudía a Madrid «cuando era requerida por Santos Cerdán». Esa ambigüedad permite a la UCO trazar un hilo entre el contrato y las supuestas gestiones que Díez realizaba para altos cargos del partido en la sombra.

Gaspar Zarrias, ex alto cargo de la Junta de Andalucía y hoy empresario, ya había aparecido en otros sumarios por su cercanía a la trama. Su empresa sirvió de vehículo para contratar a la exconcejala sin que quedara registro claro de qué labor desempeñaba. La falta de detalle salarial impide saber si el dinero que recibía tenía contraprestación real o era una retribución encubierta por favores políticos.

El contrato de Leire Díez no detalla salario, horario ni lugar de trabajo, pese a que viajaba constantemente a Madrid para verse con el número tres del PSOE.

La trama se amplía: políticos, empresarios y una red de favores

El ‘caso Haril’ no es un hecho aislado. La Audiencia Nacional investiga una presunta red que habría adjudicado contratos públicos a cambio de comisiones y que habría utilizado a cargos intermedios como Leire Díez para lubricar las relaciones entre la Administración y determinadas empresas. Entre los implicados figuran desde empresarios del sector energético hasta ex altos cargos de la SEPI, lo que ha elevado la relevancia política de la causa.

Santos Cerdán, actual secretario de Organización del PSOE, es uno de los nombres que aparece en el sumario. Aunque por ahora no tiene la condición de investigado, su presencia en los mensajes y la reiteración de encuentros con Díez alimentan las sospechas de la UCO. El partido ha cerrado filas y asegura que se trata de una «investigación prospectiva» sin base sólida.

La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil lleva meses rastreando adjudicaciones, movimientos bancarios y mensajes cifrados. El 'caso Haril' empezó como una pieza separada y ha ido creciendo hasta convertirse en una macrocausa que podría salpicar a la cúpula del PSOE. Ya se ha solicitado al juez que tome declaración a otros cargos intermedios que pudieron actuar como 'conseguidores'.

Contratos opacos y redes de poder: una historia que se repite

No es la primera vez que un contrato laboral genérico sirve de pantalla para encubrir relaciones clientelares en la política española. Casos como el ‘caso ERE’ en Andalucía o las contrataciones en la etapa de Rodrigo Rato en Bankia ya mostraron cómo la falta de concreción en los documentos es un patrón que se repite cuando se quiere desdibujar la línea entre lo público y lo privado. La diferencia aquí es que la UCO ha accedido a mensajes de móvil y pruebas documentales que permiten reconstruir con detalle los movimientos de la investigada.

Fuentes de la investigación apuntan a que el contrato de Díez pudo ser solo la punta del iceberg. Se están revisando otras contrataciones similares en sociedades vinculadas a Zarrias y a otros empresarios próximos al PSOE. Si se confirman las sospechas, el ‘caso Haril’ podría convertirse en uno de los mayores escándalos de corrupción del partido en la última década.

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La defensa de Leire Díez sostiene que el contrato era legal y que cumplía con todas las obligaciones fiscales, aunque no ha explicado por qué se omitieron detalles tan básicos como el salario o el lugar de trabajo. Mientras tanto, la Audiencia Nacional sigue atando cabos. El próximo mes está previsto que declaren nuevos testigos, lo que podría acelerar las imputaciones.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: La UCO ha descubierto un contrato laboral opaco entre Leire Díez y la empresa de Gaspar Zarrias que omite salario, funciones y lugar de trabajo.
  • Por qué te importa: El caso apunta a una posible red de tráfico de influencias que conecta a políticos y empresarios del PSOE, y que podría derivar en condenas y un nuevo terremoto político.
  • A quién afecta: A Leire Díez, Santos Cerdán, otros cargos socialistas y empresarios investigados, así como a la credibilidad del partido y a la confianza en las instituciones.
  • Hacia dónde vamos: La Audiencia Nacional sigue investigando; las próximas semanas serán clave con nuevas declaraciones y posibles imputaciones.