Rutas cicloturistas en Flandes: la nueva forma de descubrir cervecerías y paisajes emblemáticos

Una nueva colección de rutas sobre dos ruedas para descubrir la cultura cervecera de Flandes entre paisajes de postal. Las propuestas, que van de 26 a 63 kilómetros, se pueden descargar desde la web de turismo de la región.

Si te van las escapadas en las que el pedaleo, la buena cerveza y los paisajes de postal van de la mano, apunta este destino. Flandes acaba de lanzar una colección de rutas cicloturistas que une dos pasiones universales: el ciclismo y la cultura cervecera. Las nuevas propuestas recorren entre 26 y 63 kilómetros y están pensadas para cualquier persona que disfrute de viajar sobre dos ruedas, sin necesidad de ser un profesional. Desde España, volar a Bruselas es fácil y económico: en poco más de dos horas de vuelo puedes estar en la capital belga y, desde allí, coger un tren hacia cualquiera de los puntos de partida de estas rutas. Los tracks se pueden descargar de forma gratuita desde la web oficial de turismo de Flandes (visitflanders.com), así que solo tienes que llevar la bici o alquilar una allí.

Dos pasiones que se unen: ciclismo y cerveza

Bélgica es sinónimo de cerveza artesanal. La tradición cervecera del país fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2016, y Flandes es uno de los territorios donde más se vive. Pero también es una tierra de ciclismo: aquí se celebran algunas de las clásicas más icónicas, como el Tour de Flandes. La nueva colección de rutas temáticas lo junta todo. A lo largo de los recorridos puedes entrar en fábricas históricas, visitar centros de interpretación, degustar especialidades locales y, de paso, empaparte de paisajes que van desde los campos de lúpulo hasta los canales urbanos. La cultura cervecera belga se transmite de generación en generación, y estas rutas te permiten entenderla a un ritmo pausado, en bici y sin las prisas de una visita turística al uso.

Las rutas que no te puedes perder

La ruta de la lambic y la geuze, en el Brabante flamenco, te descubre los secretos de las cervezas de fermentación espontánea, una rareza única. Cerca de Bruselas, este itinerario se adentra en una tradición centenaria que sigue viva en pequeñas cervecerías y mezclas de sabores. Otra joya es la ruta de las Ardenas Flamencas, que atraviesa los míticos muros y tramos de pavés del Tour de Flandes; el escenario que hace vibrar a los aficionados al ciclismo cada primavera.

Publicidad

Si lo tuyo es el paisaje rural, la ruta del Westhoek te mete de lleno en los campos de lúpulo, donde nacen los aromas de muchas cervezas belgas. La ruta entre Malinas y Boom es un carrusel de cuatro ríos, palacios urbanos, una cervecería histórica y una antigua iglesia reconvertida en microcervecería. Y no podemos olvidar la ruta de Lovaina, que une la vibrante ciudad universitaria, la imponente fábrica de Stella Artois y los frondosos bosques del Brabante flamenco, con guiños al pintor Dieric Bouts.

Por qué merece la pena la escapada (y cuándo ir)

Viajar a Flandes solo por sus ciudades —Brujas, Gante, Amberes— ya es un planazo. Pero sumarle una ruta en bici lo convierte en una experiencia mucho más inmersiva y, sobre todo, distinta. A diferencia de otros destinos cicloturistas de Europa, Flandes es llana y está surcada por una densa red de carriles bici, carreteras secundarias y rutas señalizadas que hacen que pedalear sea un placer, no un sufrimiento. Las rutas están disponibles para descargar en el móvil o en un GPS, y los tracks están diseñados para todos los niveles. Además, la oferta de alojamientos y la cultura de la hospitalidad belga hacen que organizar una escapada desde España sea muy sencillo.

Estas rutas no son solo para ciclistas: son para cualquier viajero que quiera saborear Flandes a su propio ritmo y sin salir del asfalto.

¿Cuándo ir? La primavera y el otoño son las mejores épocas para pedalear por Flandes: temperaturas suaves, menos turistas y los paisajes en todo su esplendor. En abril y mayo los campos de lúpulo empiezan a crecer, y en septiembre los bosques se tiñen de colores. Pero si prefieres el ambiente festivalero y las terrazas, el verano también es buena opción, aunque los alojamientos pueden ser algo más caros. Desde España, un vuelo a Bruselas (aeropuerto de Zaventem) o a Charleroi te cuesta a menudo menos de 60 euros el trayecto si reservas con antelación; luego, en tren llegas a casi cualquier punto de partida de estas rutas en menos de una hora. No hay excusa.

✈️ La hoja de ruta

  • 📍 ¿A dónde vamos?: A Flandes, Bélgica, para recorrer sus nuevas rutas cicloturistas que unen cervecerías, paisajes y ciudades.
  • 💰 ¿Es caro o barato?: El vuelo desde España puede salir por menos de 60 euros si compras con tiempo, y el resto es low cost: alquiler de bici asequible y alojamientos para todos los bolsillos.
  • 🎒 ¿Qué tienes que llevarte?: Un candado para la bici, ropa para la lluvia (por si acaso) y muchas ganas de probar cervezas de todo tipo.