Si alguien cercano ingresa en un hospital psiquiátrico sin que pueda decidirlo, el miedo se mezcla con las preguntas. No es una imagen lejana: en Gipuzkoa, los ingresos involuntarios por salud mental han subido un 74% en solo cinco años, según los datos del Gobierno Vasco. Un salto que va de las 114 hospitalizaciones forzosas de 2021 a las 198 del año pasado en la OSI Donostialdea —la Organización Sanitaria Integrada que cubre la comarca—, y que deja una media de 17 casos al mes.
Un 74% más en cinco años: el dato que no vimos venir
Las cifras las dio el consejero de Salud, Alberto Martínez, en respuesta a una pregunta parlamentaria de Rebeka Ubera (EH Bildu). En toda Euskadi se registraron 847 ingresos involuntarios en 2025, más de 70 al mes. La OSI de Galdakao acumuló 288, la más alta, mientras que la OSI Araba se quedó en 13. El incremento se concentra especialmente en Gipuzkoa, donde la OSI Donostialdea pasó de 114 casos en 2021 a 198 en solo cuatro años. Son 84 hospitalizaciones más, no menos como erróneamente apuntó algún titular, porque los números no engañan: la presión sobre las unidades de salud mental es real.
Un ingreso involuntario (lo que la ley llama hospitalización psiquiátrica involuntaria) no es un trámite cualquiera. Implica que un facultativo considera que la persona supone un riesgo para sí misma o para otros y necesita atención urgente, aunque ella no lo acepte. Que casi 200 personas al año pasen por ese procedimiento en una sola comarca dibuja un mapa de crisis que va mucho más allá del simple dato estadístico.
El retrato robot del ingreso involuntario
El perfil está bastante definido. La mayoría son hombres: 122 de los 198 casos en Donostialdea, una proporción que se repite en toda Euskadi (512 varones frente a 335 mujeres). Por edades, el grupo que más repite son las personas de entre 41 y 60 años (un centenar, más de la mitad del total). Le siguen los adultos jóvenes, entre 19 y 40 años, con 81 hospitalizaciones forzosas en 2025. Solo doce tenían más de 61, cuatro eran menores de edad y únicamente uno superaba los 80.
El dato de los jóvenes inquieta porque, aunque el pico postpandémico se ha atenuado, el número de ingresos sigue un 30% por encima de los niveles anteriores a la covid. La franja de 19 a 40 años, la que está lidiando con la precariedad, el precio del alquiler y la ansiedad por el futuro, aparece reflejada en las urgencias psiquiátricas con una intensidad que el sistema no termina de absorber.
Osakidetza refuerza mientras la brecha sigue abierta
El Gobierno Vasco anunció a finales del año pasado la incorporación de tres psicólogos más a la Red de Salud Mental de Gipuzkoa. Una medida necesaria pero que, vista la escalada de ingresos, sabe a poco. El refuerzo se centra en la población infantojuvenil, que ya había protagonizado un repunte justo después de la pandemia, pero el problema se ha desplazado hacia la mediana edad, donde hoy están los mayores números absolutos.
En la práctica, añadir tres profesionales a una red que debe cubrir todo el territorio es como poner un parche. La lista de espera para psicología pública en varias comunidades sigue superando los seis meses, y los centros de salud mental lidian con plantillas que no crecen al mismo ritmo que las demandas. La hospitalización involuntaria es el último recurso, la señal de que la crisis lleva tiempo sin ser atendida.
Cuando un ingreso forzoso es necesario, el sistema ya ha llegado tarde.
La cuestión no es solo meter más profesionales, sino atajar antes de que el sufrimiento mental se convierta en urgencia. Y para eso hacen falta recursos en los centros de día, en la atención primaria y en los servicios comunitarios, no solo en las camas hospitalarias. Porque cada ingreso involuntario es también una historia de desatención previa.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Los ingresos involuntarios por salud mental en Gipuzkoa han subido un 74% en un lustro.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? Sobre todo a hombres de entre 41 y 60 años, con fuerte presencia de jóvenes de 19 a 40.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Si conoces a alguien en crisis, el 024 es un recurso confidencial que puede orientar antes de que la situación se descontrole.
Si necesitas ayuda
Si estás pasando por un momento difícil, puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad, disponible 24 horas, todos los días, gratis y confidencial.




