Ozempic y Wegovy no solo adelgazan: un estudio les asocia un 41 % menos de riesgo de cáncer en obesidad

El estudio del Hospital Houston Methodist con 229.000 pacientes sin diabetes encuentra una reducción muy potente en varios tumores. Eso sí, los investigadores piden prudencia antes de usarlo solo para prevenir el cáncer.

Reconozco que cuando leí la noticia pensé: 'otro titular llamativo para vender humo'. Pero va en serio: un estudio con 229.000 personas obesas sin diabetes ha encontrado que Ozempic y Wegovy —sí, los fármacos de moda para adelgazar— están asociados con un 41% menos de riesgo de desarrollar cáncer. Y no es cualquier cáncer, sino esos tumores que el sobrepeso aviva: mama, colon, útero, páncreas, hígado y varios más. El dato es suficientemente potente como para que los oncólogos hayan levantado la ceja. Así que vamos al lío, que esto hay que contarlo con todos los matices.

El dato que ha hecho levantar la ceja a los oncólogos

Lo que ha publicado el equipo del Hospital Houston Methodist en la revista 'Annals of Oncology' es el primer estudio de este calibre en pacientes obesos sin diabetes. Hasta ahora sabíamos que estos medicamentos reducían eventos cardiovasculares o el azúcar, pero nadie los había mirado tan a fondo en busca de un escudo contra el cáncer. Y la cifra ha sido un mazazo: 41% menos de riesgo global de los llamados cánceres asociados a la obesidad. Eso son 13 tipos concretos, desde el de endometrio hasta el de vesícula biliar, pasando por el de esófago o el mieloma múltiple. Vamos, que la cosa va muy en serio.

El estudio comparó a 80.899 pacientes que tomaron agonistas del receptor de GLP-1 (semaglutida o tirzepatida) con otros tantos que solo siguieron consejos de dieta y ejercicio. Durante dos años de seguimiento, los que usaban los fármacos vieron cómo se desplomaba la aparición de esos tumores. Y ojo, porque las diferencias no fueron homogéneas.

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Casi un 70% menos en hombres, una brecha racial y un detalle que frena el hype

Entre los hombres, la reducción del riesgo fue de casi el 70%. Sí, como lo lees. Y en cáncer de endometrio —el más ligado a la obesidad— la bajada superó el 58%. Sin embargo, los pacientes negros no experimentaron esa protección. Los autores apuntan a causas que van más allá de la biología: diferencias en el acceso a la sanidad, perfiles de riesgo distintos y, quizá, un sesgo en la muestra. Es un aviso de que no podemos tratar estos resultados como una receta universal.

Además, el estudio no demuestra causalidad. Los investigadores insisten en que la reducción del riesgo se observó en pacientes que ya eran candidatos a estos fármacos, y que aún hacen falta ensayos clínicos a largo plazo. Es decir, que hoy por hoy no te recetarían Ozempic solo para prevenir el cáncer. Pero la conversación entre médico y paciente ya tiene un argumento más en la mesa.

La reducción del 70% en hombres y del 58% en cáncer de endometrio es impactante, pero la ausencia de efecto en pacientes negros nos recuerda que la biología y el acceso a la salud tienen mucho que decir.

Entonces, ¿dejamos la dieta y nos inyectamos o qué?

Pues no. Ni de coña es una pastilla mágica. Los agonistas del GLP-1 son fármacos serios, con efectos secundarios a veces incómodos y un precio que no todo el mundo puede asumir sin receta. Pero este dato sí cambia la percepción: si ya eres una persona obesa sin diabetes y tu médico valora estos medicamentos, ahora cuentas con una razón adicional para planteártelo. De paso, que nadie piense que esto sustituye al deporte o a un plato de verdura.

Los propios autores del estudio lo dejan claro: 'Nuestros hallazgos no demuestran que los fármacos GLP-1 prevengan directamente el cáncer'. Así que tranquilidad. Pero la investigación sigue, y mientras tanto, al menos tenemos un argumento curioso para soltar en la cena.

🧠 Para soltarlo en la cena

Baja el cáncer ligado al sobrepeso, aunque no es una pastilla mágica.