La nueva Siri de Apple correrá con chips de Nvidia y Google, no propios

Apple se rinde a la evidencia: sus propios chips no dan la talla para el asistente del futuro. La nueva Siri correrá en los servidores de Google Cloud y los potentes procesadores Blackwell B200 de Nvidia.

La nueva Siri correrá con cerebro ajeno. Apple ha tenido que rendirse a la evidencia: sus chips no tienen la capacidad de cómputo que exige la IA generativa.

La próxima versión del asistente, que llegará con iOS 27 en septiembre, dependerá de los centros de datos de Google Cloud y los procesadores Blackwell B200 de Nvidia. Es un giro de guion que habría sido impensable hace unos años.

El músculo que Apple no tiene

Según ha revelado The Information, Apple ha estado evaluando las capacidades de cómputo confidencial de la plataforma Blackwell de Nvidia. La decisión se tomó hace poco y ya es definitiva: la nueva Siri no usará los Apple Silicon en la nube, sino los servidores de Google Cloud equipados con las GPU más potentes del mercado.

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El motivo no es solo rendimiento. La privacidad es una obsesión en Cupertino, y la arquitectura de Nvidia ofrece procesamiento de datos en entornos aislados, lo que permite a Apple mantener su discurso de privacidad sin renunciar a la velocidad. Eso sí, el procesamiento es ligeramente más lento que sin esas capas de seguridad, pero es el peaje que Apple está dispuesta a pagar.

La confirmación oficial debería llegar esta misma semana. Hoy mismo arranca la WWDC en Cupertino y se espera que Apple detalle cómo encajan Google y Nvidia en la arquitectura del nuevo asistente.

La Siri más potente que Apple haya lanzado será posible gracias a los chips de Nvidia y los servidores de Google, no a los propios.

Mil millones al año para que Siri por fin hable (y entienda)

No es un capricho nuevo. En enero de este año, Apple y Google renovaron un acuerdo multianual para que Gemini sea el núcleo de los modelos fundacionales del asistente. La cantidad que Apple desembolsa cada año según Bloomberg ronda los 1.000 millones de dólares. Un pellizco para una empresa que factura en trimestres lo que otras en décadas, pero una cifra que deja claro que la IA se ha convertido en la prioridad absoluta.

Con ese dinero, Apple no solo tiene acceso a un modelo Gemini personalizado; también puede entrenar modelos más pequeños para que funcionen localmente en los dispositivos. Así, el asistente será híbrido: inteligente en la nube y rápido en local. La apuesta es ambiciosa.

La tercera (o cuarta) oportunidad de Siri

No es ningún secreto que Siri lleva años siendo el patito feo de los asistentes virtuales. Las promesas de 2021 quedaron en nada, y los vídeos promocionales de Apple tuvieron que ser retirados porque mostraban capacidades que no existían. Aquella metedura de pata obligó a la compañía a pisar el freno y, de paso, a mandar a 200 ingenieros a hacer un cursillo de IA. Pero este otoño, con iOS 27 y un nuevo CEO al frente (Ternus), no hay margen para otro fiasco.

El contexto es claro: Apple domina el hardware, pero en inteligencia artificial ha ido a rebufo. Mientras Google, OpenAI o Meta lanzan modelos cada vez más sofisticados, la manzana se ha quedado rezagada. La decisión de apoyarse en Nvidia y Google no es un capricho: es una cuestión de supervivencia competitiva. Si la nueva Siri no convence, el argumento de venta del ecosistema cerrado se debilita peligrosamente.

Hype-O-Meter

Nivel de hype: 7,5/10. Apple se la juega con hardware de la competencia, lo que es un giro histórico, pero la verdadera prueba de fuego será en septiembre. La promesa es de órdago, pero el historial de Siri pesa como una losa. Ojalá esta vez sí.

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El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? La nueva Siri, que llega con iOS 27, usará servidores de Google con chips Nvidia Blackwell.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Es la primera vez que Apple depende de hardware externo para una función clave, y se juega 1.000 millones al año.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si la apuesta sale bien, tendremos un asistente que por fin funciona; si sale mal, Apple habrá quemado dinero y orgullo.