Hay cenas que se convierten en historia, y la de ayer en Madrid es una de esas. El Palacio Episcopal acogió una velada muy especial: la cena que el Papa León XIV compartió con la cultura y la gastronomía española en su visita a la capital. Detrás de cada plato, un nombre legendario: el restaurante Lhardy, que desde 1839 guarda las esencias de la cocina patria. Y no defraudó.
La propuesta, diseñada por el equipo de Lhardy, fue un homenaje a la despensa española. Un recorrido por los sabores que nos definen, desde el mar hasta la tierra, sin olvidar esas recetas que han pasado de generación en generación. Porque si algo caracteriza a nuestra gastronomía es esa mezcla de producto excepcional y tradición culinaria.
Un menú de estrella para una noche histórica
El menú se concibió como un viaje geográfico. Arrancó con el mar: centollo de Galicia, pescados del Cantábrico y quisquillas de Motril trajeron la frescura del Atlántico y el Mediterráneo. Cada bocado era un paisaje distinto. Y luego, el contrapunto de la tierra: el inconfundible jamón ibérico de Huelva, ese que se deshace en la boca y habla de dehesa y tiempo.
Pero la cocina española es mucho más que producto. Los platos que han marcado nuestra infancia y nuestras sobremesas también tuvieron su espacio. Las croquetas de cocido, cremosas y con ese punto crujiente que solo se consigue con paciencia y buen caldo. La ensaladilla rusa, tan humilde y tan grande a la vez, recordó que la excelencia también está en lo cotidiano. Y para refrescar, el gazpacho andaluz puso la nota sureña. Sencillo, sí, pero un icono de nuestra forma de entender la vida y la mesa.
Para maridar, dos vinos de denominaciones de origen de la provincia de León, un guiño a la tierra de procedencia de algunos de los productos y, quizás, a la historia de la propia Iglesia. Todo encajaba.
Los platos que conquistaron el paladar del Papa
Quizá te preguntes qué fue lo que más gustó. Es imposible saberlo, pero me atrevo a imaginar a Su Santidad degustando esas croquetas con una sonrisa. Porque las croquetas son puro consuelo, y un Papa también tiene derecho a disfrutar. El gazpacho seguramente le recordó que en España sabemos combatir el calor con estilo, y el jamón ibérico debió de ser toda una revelación incluso para un paladar acostumbrado a la mejor mesa italiana.
Lo interesante es que el menú no buscaba impresionar con técnicas vanguardistas ni ingredientes exóticos. Quiso ser un espejo de lo que somos en la cocina: honestidad, calidad y un punto de orgullo por lo nuestro. Lhardy jugó bien sus cartas: mostrar la esencia sin artificios.
Lhardy demostró que la gastronomía española es un relato comestible de paisajes, tradiciones y oficio, y que hasta un Papa puede sucumbir a unas buenas croquetas.
Lhardy: el guardián de la cocina madrileña que conquistó al Vaticano
Lhardy no es un restaurante cualquiera. Fundado en 1839, es uno de los establecimientos más antiguos y emblemáticos de Madrid. Por sus salones han pasado reyes, artistas, políticos y ahora un Papa. Su carta es un homenaje a la tradición, con platos que apenas han cambiado en casi dos siglos. Si hay un sitio donde el cocido madrileño se eleva a categoría de arte, es aquí. Pero también saben vestirse de gala para las ocasiones más especiales, como la de ayer.
El hecho de que se eligiera a Lhardy para esta cena no fue casualidad. Se buscaba a alguien que dominara el lenguaje de la cocina clásica española y que pudiera transmitirlo con la solemnidad que requería la visita. Y vaya si lo consiguieron. El restaurante, situado en la Carrera de San Jerónimo, se convirtió en el perfecto anfitrión de una velada que quedará para los anales.
Más allá del evento, esta cena supone un reconocimiento a la gastronomía como parte esencial de nuestra cultura. Un plato de jamón ibérico o unas croquetas bien hechas pueden ser tan representativos de España como un cuadro de Velázquez o una catedral gótica. Y si el Papa lo ve así, bienvenido sea. Si quieres saber más sobre este icono madrileño, puedes consultar su web oficial.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Lhardy
- 📍 Ubicación: Carrera de San Jerónimo, 8, Madrid
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Cocina tradicional española, cocido madrileño, croquetas, jamón ibérico
- 💰 Precio medio: Carta de precio medio-alto (consultar en el restaurante)




